Fuente: Infobae
(Con información de EFE)
Arabia Saudita denunció este sábado ante la Asamblea General de Naciones Unidas el “fracaso” de la comunidad internacional en el cumplimiento de sus responsabilidades ante las amenazas iraníes en el Golfo.
Al condenar la “injustificable agresión iraní” contra Arabia Saudita y otros países de la región, el ministro de Relaciones Exteriores saudí, Faisal bin Farhan, lamentó el “fracaso de la comunidad internacional” para abordar las amenazas a la paz y la seguridad internacionales: “La estabilidad de esta región vital está directamente vinculada a la seguridad energética mundial”, enfatizó.
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En ese sentido, sostuvo que proteger la navegación comercial internacional es una “responsabilidad compartida” y reclamó cooperación para restablecer el tránsito por el estrecho de Ormuz y reforzar la seguridad en el mar Rojo ante la escalada regional.
“Salvaguardar la navegación internacional y la resiliencia de las cadenas de suministro globales es una responsabilidad compartida que requiere una cooperación internacional seria para prevenir riesgos que puedan afectar a la economía mundial”, declaró Bin Farhan durante su intervención.
El canciller situó el estrecho de Ormuz entre las prioridades de Arabia Saudita. El tráfico por esa vía sufrió interrupciones desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el 28 de febrero. Riad pidió que la navegación vuelva a las condiciones previas al conflicto, después de que las restricciones afectaran a las economías petroleras del golfo Pérsico y a los flujos comerciales internacionales.
Bin Farhan también reclamó garantías para el paso de buques por el estrecho de Bab al Mandeb, el golfo de Adén y el mar Rojo. Estas rutas cobraron relevancia para las exportaciones de crudo sauditas tras las disrupciones en Ormuz, aunque los rebeldes hutíes de Yemen mantuvieron un bloqueo contra embarcaciones vinculadas con el reino.
Bajo este contexto, el ministro saudita respaldó las iniciativas de desescalada promovidas por Qatar y Pakistán, que ejercen tareas de mediación entre Estados Unidos e Irán. Sostuvo que los esfuerzos para recuperar la seguridad regional no deben apoyarse en la dominación, la influencia ni el aprovechamiento de las crisis. Cualquier acuerdo, añadió, debe ser “integral, eficaz y sostenible”.
Asimismo, pidió garantías para que Oriente Medio quede libre de armas de destrucción masiva y para que los programas nucleares pacíficos estén sometidos a mecanismos internacionales de supervisión, verificación y salvaguardias.
Antes de este discurso, Bin Farhan se reunió ayer en Nueva York con el ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, y con el viceprimer ministro y ministro de Exteriores de Pakistán, Ishak Dar. Los tres gobiernos tenían previsto examinar las vías de apoyo a Arabia Saudita frente a los ataques de los hutíes.
Los ministros condenaron los ataques dirigidos contra La Meca y contra instalaciones civiles y económicas sauditas. También respaldaron el derecho de Riad a adoptar medidas para protegerse de acuerdo con el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, referido a la legítima defensa.
El Acuerdo de Defensa Conjunta firmado en agosto en La Meca por Turquía, Arabia Saudita y Pakistán estableció que un ataque armado contra cualquiera de sus integrantes se considerará un ataque contra los tres.
Además, en el encuentro diplomático de ayer, se revisaron los avances para crear la secretaría general, los comités y los grupos de trabajo previstos en el acuerdo. Los representantes insistieron en el respeto al derecho internacional, la soberanía de los Estados, las relaciones de buena vecindad y la no injerencia en asuntos internos.
