CAO advierte que bajar las filas no resuelve la escasez de diésel en el campo


El presidente de la CAO, Klaus Frerking, afirmó que persisten faltantes de diésel en provincias y pidió permitir la importación privada de combustible. Advirtió que más de 3 millones de hectáreas serán sembradas en verano y que la escasez puede afectar las ventanas agrícolas.
CAO advierte que bajar las filas no resuelve la escasez de diésel en el campo

Desde 2024, el diésel comenzó a escasear en todo el país/Foto: ED

Fuente: El Deber

Por Ernesto Estremadoiro Flores



El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, advirtió que la disminución de las filas en los surtidores no significa que se haya solucionado la crisis de abastecimiento de combustibles y reclamó una norma que permita a privados, agroindustrias y otros operadores importar diésel para garantizar el suministro al sector productivo.

“Se pueden terminar las colas, pero el problema es que va a persistir la escasez de combustible”, afirmó Frerking al evaluar la situación del abastecimiento tras la fijación de un precio único para el diésel.

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El dirigente cuestionó que las medidas adoptadas hasta ahora haya permitido resolver de manera estructural el problema. Recordó que se esperaba que las disposiciones aplicadas permitieran normalizar el suministro, pero sostuvo que la realidad muestra que el problema continúa, especialmente fuera de las ciudades.

“Si este decreto hubiera funcionado, no hubiera cola en los surtidores, hubiera combustible, no tardaría más de 60 días en regularizarse el tema del diésel en el país. Pero sabemos que no es así”, afirmó.

Frerking señaló que las filas por diésel y gasolina han disminuido paulatinamente, pero aseguró que en las provincias todavía existen problemas de abastecimiento. “Todavía tenemos faltantes de diésel, todavía tenemos cola, todavía vemos tractores, vemos productores que todavía están buscándole para tener diésel en los surtidores provinciales, sobre todo, y es ahí donde está la producción”, sostuvo.

Pedido de apertura a privados

Ante este escenario, el presidente de la CAO planteó que el Gobierno permita la participación de una mayor cantidad de actores en la importación de combustibles. “Necesitamos alguna norma, necesitamos alguna visión a largo plazo que se terminen de una vez las colas, tienen que dejar que los privados comiencen a importar, que haya competencia”, afirmó.

Su propuesta incluye no solamente a empresas privadas, sino también a agroindustrias y otros operadores nacionales o extranjeros que puedan introducir combustible al país.

“Todo lo que quieran deberían traer para que tengamos como bolivianos toda la calidad y el volumen necesario”, sostuvo.

Frerking consideró que una mayor participación de importadores permitiría generar competencia y empleo y, principalmente, ampliar las alternativas para garantizar el abastecimiento en todo el territorio nacional.

El dirigente reconoció que existen factores que dificultan la importación, entre ellos el incremento del precio internacional de los combustibles y la subida del dólar. Sin embargo, consideró que esas variables no pueden impedir que se busquen mecanismos para asegurar el suministro al productor.

El campo entra en una etapa crítica

La preocupación de la CAO está vinculada principalmente con el inicio de las labores de preparación de la campaña de verano. Frerking señaló que actualmente se encuentra en plena cosecha de invierno de sorgo en el este de Santa Cruz y que en el norte del departamento se desarrollan labores culturales de la soya.

A esto se suma la preparación de los terrenos para la campaña de verano y la producción de arroz en Beni. “Hay que empezar a preparar los terrenos y eso es con combustible”, remarcó.

En Santa Cruz, según Frerking, se prevé la siembra de aproximadamente 1,5 millones de hectáreas de soya, mientras que en todo el país serán más de 3 millones de hectáreas las que deberán ser sembradas durante la campaña de verano.

Por ello, sostuvo que el abastecimiento debe producirse en el momento en que el productor lo necesita y no cuando la campaña ya haya avanzado.

Menos filas, pero persiste la preocupación

Frerking reconoció que las filas en los surtidores han comenzado a reducirse tanto para diésel como para gasolina. Sin embargo, señaló que este indicador no refleja necesariamente la situación que enfrenta el sector agropecuario en las zonas productivas

Para la CAO, el problema central no es únicamente cuánto tiempo espera un conductor en un surtidor, sino si el combustible está disponible en las provincias y en los momentos en que los productores necesitan movilizar tractores y maquinaria. “Esto se pueden terminar las colas, pero el problema es que va a persistir la escasez de combustible”, insistió.