
Temas cruciales de la Cumbre
En momentos en que se debaten asuntos globales en las Naciones Unidas con la participación de 193 Jefes de Estados y Gobiernos, en paralelo en la Casa Blanca en Washington se realizó la Cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping del 23 al 25 de septiembre para tratar temas sobre: comercio y aranceles; inteligencia artificial y tecnologías; Taiwán; exportaciones y tierras raras; la guerra contra Irán, y la relación de Beijing con Teherán.
En una primera sesión cargada de historia y simbolismo, el presidente de China, Xi Jinping, mostrando su talante de estadista y diplomático en su discurso expresó en nombre de más de 1.400 millones de chinos, el agradecimiento por la cálida hospitalidad recibida, y a nombre de su pueblo manifestó calurosas felicitaciones por los 250 Aniversario de la Independencia de los Estados Unidos.
Abogó por la paz, cooperación y el reencuentro sincero entre los dos pueblos y avanzar en el desarrollo y crecimiento nacional y global.
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Xi Jinping destacó que China y EE.UU. están llamados a construir la estabilidad estratégica para ambos pueblos y la comunidad internacional, dejando de lado las diferencias nacionales y centrados en la confianza mutua.
Afirmó que tanto China como EE.UU. somos naciones líderes que tenemos las herramientas dirigidas a resolver no todos los problemas, pero al menos a superar una diversidad de cuestiones.
Hizo conocer que China tiene abiertas las puertas para dar la bienvenida a empresas norteamericana que quieran invertir y hacer negocios, y esperamos que nuestras empresas sean tratadas de manera justa en EE.UU.
Xi Jinping reconoció que China y Estados Unidos somos líderes en inteligencia artificial (IA), tenemos la capacidad como la responsabilidad para desarrollar y gestionar la IA para el bien, y garantizar que el desarrollo de la IA siempre esté bajo el control humano y sirva para el bienestar de los pueblos.
En cuanto a la lucha contra el narcotráfico y la aplicación de la ley dijo que, China está dispuesta a fortalecer la cooperación con EE.UU., aunque no se especificó en qué consistiría esa ayuda para luchar contra los carteles de las drogas.
El líder chino señaló también que nuestros dos países podríamos incrementar nuestros vuelos directos para facilitar el comercio y el turismo.
Apuntó con énfasis que debemos coexistir en paz. China y EE.UU. como dos grandes países saldremos ganando de la cooperación y perdiendo en la confrontación. Subrayó no necesitamos evitar mencionar la competencia, pero nuestra competencia debe ser sana y es bueno mantenerla dentro de los límites. Debe ser una carrera por alcanzarse mutuamente, en lugar de una lucha en la que solo se puede ganar o perder.
Como marcando una línea roja dijo Xi Jinping que, China y EE.UU. hemos de defender el límite de no conflicto ni confrontación entre nosotros, y sin duda, podemos encontrar el camino correcto de llevarnos bien entre nuestros dos grandes países en este planeta en que ambos llamamos nuestro hogar. Para esto nuestras dos fuerzas armadas deben mantener el diálogo regular, y mejorar caminos para la comunicación y prevención de crisis. La trampa de Tucídides puede ser superada.
Durante su discurso la memoria histórica tuvo su connotación al indicar el líder chino que, durante la Segunda guerra mundial, los chinos y los estadounidenses luchamos hombro a hombro contra la agresión fascista. Afirmó que el pueblo chino nunca ha olvidado esa parte de la historia y el pueblo estadounidense tampoco. La esperanza de la relación China y EE.UU. radica en nuestros pueblos, y su futuro, en los jóvenes.
No ocultó su complacencia al anunciar una invitación a 100.000 jóvenes estadounidenses a visitar China para intercambios y estudios en los próximos cinco años.
Xi Jinping apostó materializar la gran revitalización de la nación China y hacer a EE.UU. grande de nuevo pueden avanzar de la mano. Señaló estamos a la altura de las expectativas de nuestros pueblos y mostramos nuestra iniciativa histórica. Sigamos avanzando la causa de la amistad entre nuestros dos pueblos y trabajemos juntos para construir un mundo mejor.
Por su parte Donald Trump hizo hincapié en su gran amistad con Xi Jinping y dijo que las dos potencias habían logrado avances en materia comercial desde su viaje a China en mayo. La superinteligencia y el control fueron temas de debate, y la liberación de ciudadanos estadounidenses y otras personas detenidas en China. El avance real fue hecho público por el Secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, que fruto de una misión anterior dijo que, tras las conversaciones con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, habían acordado prorrogar hasta el 10 de enero un acuerdo que había suspendido una guerra comercial.
Según analistas en temas internacionales consideran que Xi Jinping parece mantenerse cauteloso con relación a Irán por la política de gobierno comercial global que impulsa, y pretende frenar la venta del paquete de armas de EE.UU. a Taiwán. El líder chino parece encontrarse en una posición más sólida, tras haber supervisado un auge del comercio chino y controlar firmemente el 31% de suministro de minerales de tierras raras, lo que le confiere una poderosa ventaja. Sin embargo, ambos líderes ven ventajas en mantener estable las relaciones y prevenir cualquier situación de crisis.
Discursos en la ONU
Donald Trump, en su discurso ante el 81 período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas el martes 22 de septiembre, en su visión del mundo aseguró que, el poderío militar de Irán está casi destruido, afirmó que la navegación por el estrecho de Ormuz se ha normalizado y destacó su papel en la resolución de ocho guerras en el mundo.
El mandatario estadounidense dijo, que se enfrenta ante una «gran decisión» sobre si atacar nuevamente a Irán o buscar un acuerdo de paz. No descartó en la posibilidad de «aniquilar» a la República islámica si el conflicto no se resuelve, implica el acuerdo de renunciar al arma nuclear.
Donald Trump también rechazó la idea de un «gobierno mundial» y prometió mediar para lograr la paz entre Rusia y Ucrania, así como garantizar que Estados Unidos gane la carrera de la inteligencia artificial (IA).
El líder estadunidense destacó sus logros en materia económica, inmigración, seguridad fronteriza y lucha contra la delincuencia narcoterrorista violenta.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha pedido a los líderes de 193 países «revivir el multilateralismo» y ha alertado el riesgo de que la guerra en Ucrania se extienda a Europa.
El mandatario francés, llamó a evitar que se consolide «un nuevo orden de impunidad», vinculando la idea de reformar el Consejo de Seguridad, abriéndose a nuevos miembros y nuevas regiones del mundo como África para actuar frente a las graves violaciones del derecho internacional. Celebró que la iniciativa cuente ya con el respaldo de 120 estados miembros.
Hizo un llamado sobre la necesidad que la ONU recupere su capacidad de acción conjunta, advirtiendo que sin instituciones multilaterales fortalecidos y sin un Consejo de Seguridad más representativo- la comunidad internacional seguirá sin herramientas efectivas para responder a la crisis que se multiplican en distintas partes del mundo.
Emmanuel Macron denunció ante la ONU como una «doble moral» demostrada en la aplicación desigual de las normas internacionales según el conflicto. Habló de una «revitalización de los crímenes de guerra en Medio Oriente, Ucrania y África «abre una nueva era de barbarie», con ataques que «desmantelan el marco protector de las Convenciones de Ginebra». Terminó denunciando que «ningún doble estándar» es aceptable, bajo el principio de que «una vida vale una vida», y que esa fractura entre el Norte o el Sur, alimentada por el doble rasero, impide al mundo enfrentar sus desafíos comunes.
El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, ha abogado porque la inteligencia artificial sea «moldeada por la humanidad con la humanidad y para la humanidad». Afirmó que «los robots asesinos no tienen lugar en nuestro futuro». La alerta viene a ser como su último discurso como líder de las Naciones Unidas.
El presidente de Chile, José Antonio Kast y la presidenta del Perú, Keiko Fujimori, han demandado ante el seno de la Asamblea General de la ONU por la unidad contra el crimen organizado en América Latina y han pedido que este problema no se aborde «como algo aislado». Señaló Fujimori que «el enemigo no tiene uniforme, se esconde en nuestra propia gente».
El presidente de Argentina, Javier Milei, en su discurso ante la ONU crítica a la Agenda 2030 por haberse desviado de sus principios fundacionales de paz, para transformarse en un gobierno supranacional que busca imponer agendas colectivistas y modos de vida a los estados nación.
Por su parte, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, en su discurso ante la ONU defendió el giro del Gobierno hacia la apertura internacional, la inversión privada y la diversificación productiva. Planteó una nueva relación de Bolivia con los mercados y los inversionistas internacionales, especialmente en relación al litio, los minerales críticos, la energía y la industrialización.
Hizo un llamado a los lideres del mundo a fortalecer la cooperación internacional frente al crimen organizado y cuestionó la lentitud de los organismos multilaterales para responder a las amenazas contra las democracias.
Paz Pereira demandó la protección de la Amazonía, la diversificación energética, y el papel de los jóvenes en el futuro del país. Planteó también una nueva agenda internacional que priorice: energía, minerales críticos, industrialización, infraestructura, digitalización, agua, biodiversidad, seguridad alimentaria, educación, salud, ciencia, tecnología y conectividad. La justicia indígena originaria campesina parece no haber sido acordada para buscar su fortalecimiento, y la necesidad de reforma constitucional para dar seguridad a las inversiones.
El profesor Luigi Ferrajoli dice: «Existe el peligro de que la conciencia de un nuevo pacto social global se adquiera cuando ya sea demasiado tarde». Siguiendo la línea Emmanuel Macron presidente de Francia, afirmó recientemente que «los conflictos actuales no pueden concluir sin justicia».
Santa Cruz, septiembre 26 de 2026
Pedro Gareca Perales