Economistas plantean tres medidas urgentes para salir de la crisis: dólares, plan económico y fin de subsidios


Bolivia necesita medidas urgentes para enfrentar la crisis económica: una inyección de dólares, un plan de estabilización y la eliminación progresiva de los subsidios a los combustibles, además de reformas estructurales destinadas a atraer inversión y recuperar la capacidad productiva del país, sostienen los  economistas Ramiro Cavero y Jaime Bravo

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Los economistas Ramiro Cavero y Jaime Bravo analizaron las causas de la crisis económica del país. Foto: ANF

 

 



Fuente: ANF / La Paz

 

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Los economistas Ramiro Cavero y Jaime Bravo coincidieron en que Bolivia necesita tres medidas urgentes para enfrentar la crisis económica: una inyección de dólares, un plan de estabilización y la eliminación progresiva de los subsidios a los combustibles, además de reformas estructurales destinadas a atraer inversión y recuperar la capacidad productiva del país.

Durante el programa Hablar de Bolivia con una taza de café, del Grupo Fides, ambos especialistas señalaron que la escasez de dólares, el déficit fiscal, la caída de la producción de hidrocarburos y el gasto sostenido del Estado explican buena parte de la situación actual. Cavero recordó que Bolivia llegó a exportar alrededor de 6.000 millones de dólares en gas, mientras que actualmente las exportaciones hidrocarburíferas rondan los 1.000 millones y el país debe importar combustibles por unos 3.000 millones de dólares.

“El cambio de uno a otro han sido ocho mil millones de dólares”, explicó Cavero al comparar la situación de bonanza con el escenario actual. Según el economista, el Estado mantuvo un nivel de gasto elevado pese a la caída de sus ingresos, por lo que recurrió a reservas, endeudamiento y venta de oro hasta llegar a la actual escasez de divisas.

“Un Estado que ya no tiene ingresos y sigue gastando igual, se empieza a endeudar, empiezas a gastar las reservas, empieza a vender el oro, hasta que llega un momento en que te quedas sin dólares”, afirmó.

Cavero planteó conseguir financiamiento externo y utilizarlo para recuperar la confianza en el sistema financiero. Mencionó un posible crédito de 1.900 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI), además de recursos del FLAR, el BID y el Banco Mundial.

“Lo más fácil es tratar de volver a esa normalidad que teníamos antes de febrero de 2023”, sostuvo, pero aclaró que esos recursos serían una solución temporal y que, a mediano plazo, Bolivia deberá generar dólares mediante exportaciones e inversión.

Bravo coincidió en que la prioridad inmediata es una inyección de divisas. “En este momento lo que Bolivia necesita es una inyección urgente de dólares”, afirmó. Consideró que el FMI puede otorgar financiamiento bajo determinadas condiciones y que el país debe recuperar la confianza de ahorristas, exportadores y quienes reciben remesas. Paralelamente, advirtió que debe atacarse el déficit fiscal y avanzar hacia precios internacionales de los hidrocarburos.

El segundo gran problema identificado por ambos es la ausencia de un plan económico claro y transparente. Cavero cuestionó que el Gobierno mantenga en reserva las condiciones de un eventual acuerdo con el FMI.

“La peor medida son dos: una, no tener un plan, hasta ahora no sabemos qué quiere hacer el Gobierno en nada, no hay un plan; y segunda, pésima decisión es la falta de transparencia”, afirmó. Bravo también reclamó mayor claridad y pidió que el Ejecutivo explique a la población las medidas, sus objetivos y sus efectos sociales.

Respecto a los subsidios, ambos coincidieron en que deben ser eliminados, aunque mediante una estrategia que evite un impacto social inmediato. Bravo sostuvo que “definitivamente hay que anularlos. Incluido el GLP”, pero advirtió que la medida requiere planificación, respaldo financiero y mecanismos de protección temporal para los sectores más afectados. Cavero cuestionó el actual esquema de precios diferenciados para el diésel y señaló que, sin controles adecuados, incentiva la reventa y el contrabando. “Es seguir desangrando al país”, afirmó.

Los economistas también plantearon un cambio de modelo económico y del papel del Estado. Bravo propuso un “giro muy drástico” hacia un Estado eficiente que facilite la actividad productiva y la inversión privada, mientras que Cavero sostuvo que las actividades rentables deberían quedar principalmente en manos del sector privado y que el Estado debería concentrarse en áreas como salud, educación, infraestructura y determinados servicios públicos.

“Todo lo que es rentable dejarlo al sector privado, pero que pague impuestos, tienes que controlarlo”, explicó Cavero.

Ambos consideraron que la recuperación será distinta según el problema. La obtención de dólares mediante financiamiento internacional puede contribuir a una estabilización inmediata, pero la generación sostenible de divisas requiere inversión, exportaciones, empleo y una nueva matriz productiva.