El clásico se vistió de tradición: Jugadores lucieron sombreros de saó al entonar el himno cruceño


La jornada también estuvo marcada por el espectacular recibimiento de las hinchadas, que colmaron las tribunas del principal escenario deportivo de Santa Cruz y acompañaron con cánticos y banderas la salida de ambos planteles.

Fuente: Red Uno



Charles Muñoz Flores

El estadio Ramón ‘Tahuichi’ Aguilera lució repleto y se vistió de fiesta para recibir a Oriente Petrolero y Blooming, en una nueva edición del clásico cruceño por la Copa Paceña.

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Como parte del homenaje a Santa Cruz durante su mes aniversario, los jugadores de ambos equipos protagonizaron una particular imagen antes del inicio del encuentro: todos entonaron las notas del himno cruceño portando el tradicional sombrero de saó, símbolo de la identidad y cultura regional.

La jornada también estuvo marcada por el espectacular recibimiento de las hinchadas, que colmaron las tribunas del principal escenario deportivo de Santa Cruz y acompañaron con cánticos y banderas la salida de ambos planteles.

En el terreno de juego, Oriente Petrolero se impuso 3-1 a Blooming en un partido que tuvo goles, emociones y expulsiones.

El conjunto refinero abrió el marcador a los 39 minutos del primer tiempo. Jorge Lovera apareció para conectar un centro enviado por Leonardo Vaca y poner el 1-0 antes del descanso.

En el complemento, Oriente amplió la diferencia. A los 50 minutos, Matías Roskopf ejecutó un penal y convirtió el 2-0, complicando las posibilidades de la Academia.

Blooming reaccionó y encontró el descuento a los 78 minutos por intermedio de Matías Abisab, quien marcó el 2-1 y devolvió la expectativa al conjunto celeste.

El encuentro también estuvo marcado por las expulsiones. José ‘Pollo’ Flores, de Oriente Petrolero, y Marc Enoumba, de Blooming, vieron la tarjeta roja, por lo que ambos equipos terminaron jugando con diez hombres.

Cuando el partido llegaba a su tramo final, Leonardo Vaca apareció nuevamente. A los 89 minutos, el delantero marcó el 3-1 definitivo y desató la celebración de la hinchada refinera.

Así, Oriente Petrolero terminó festejando una nueva victoria sobre su tradicional rival, en un clásico que comenzó con una muestra de identidad cruceña y terminó con goles, tensión y celebración en el Tahuichi.