El precio de los celulares cambia en cuestión de días y las ventas se desploman en la Eloy Salmón


Comerciantes aseguran que el alza y la volatilidad del dólar provocó el encarecimiento de los equipos entre un 30 % y 40 %, por lo que la gente posterga sus compras o migra a modelos más económicos y de segunda mano.

Negocios de venta en la calle Eloy Salmón / archivo

Fuente: Brújula digital



En la calle Eloy Salmon, el principal mercado de equipos y dispositivos tecnológicos de La Paz, los teléfonos celulares ya no tienen un precio fijo. La cotización de un día puede variar en decenas o incluso cientos de bolivianos en dos o tres días, generalmente al alza. Esta situación, según los vendedores, ha reducido drásticamente las ventas.

Los comerciantes consultados por  Brújula Digital coinciden en que los mayores incrementos se reflejan en el aumento de la gama de teléfonos celulares. Matías explica que los precios subieron entre un 30% y un 40%. «De lo que antes costaba un equipo económico entre 600 y 700 bolivianos, ahora ha subido a unos 1.100 bolivianos», afirma.

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Yanira se enfrenta al mismo problema. «Hoy viene alguien a dar un presupuesto, regresa dos o tres días después y el equipo ya no tiene el mismo precio, sino que ha subido», comenta. Según explica, un celular económico que antes costaba 600 bolivianos ahora ronda los 1.000. Este aumento se debe a la subida sostenida del dólar en las últimas semanas. «Si un equipo vale entre 80 y 90 dólares, con un tipo de cambio de 11, se mantiene en 880 y lo vendemos por 900 bolivianos. Pero si hoy el dólar sube a 12, el precio cambia a unos 960 o 980 bolivianos», explica Yanira, quien calcula que la diferencia puede ser de casi 100 bolivianos.

Estas diferencias de precio se deben a las variaciones en el tipo de cambio del dólar. Este jueves, el precio de referencia del dólar cayó a 12,42 bolivianos, tras haber alcanzado los 12,64 bolivianos el miércoles, el nivel más alto desde la implementación del nuevo esquema cambiario el 29 de junio, cuando la moneda se cotizaba a 9,73 bolivianos. Si bien el gobierno anticipa una tendencia a la baja, los operadores afirman que la incertidumbre sigue marcando el mercado.

Los productos de alta gama están fuera del alcance de la mayoría de los bolsillos.

Si bien los modelos económicos se encarecen gradualmente, los equipos de mayor precio registran incrementos mucho mayores. Mikey, otro vendedor, recuerda que «los celulares que costaban $us 1.000 valían 7,000 bolivianos (al tipo de cambio fijo). Ahora, los celulares que cuestan $us 1.000 valen 12,500 bolivianos». Como resultado de este cambio, explica que los compradores dejaron de buscar teléfonos de gama alta y ahora priorizan los de gama media o baja.

César afirma que en los modelos de gama baja el incremento suele ser de 30 a 50 bolivianos, mientras que en la gama media, media-alta y alta puede llegar a los 500 bolivianos. «Un teléfono que antes costaba 900 o 920 bolivianos, ahora cuesta alrededor de 1.100», comenta.

Joel Darío Chuquimia describe un impacto aún mayor en equipos de alto valor. En dispositivos que superan los 10.000 bolivianos, asegura que el costo puede aumentar «hasta 1.900 bolivianos más». Adamaris también percibe grandes diferencias según el segmento de mercado. «En equipos económicos puede variar en 10 bolivianos, pero en equipos de alta gama la variación puede ser de 500 a 1.000 bolivianos», explica.

Jazmani resume la situación con otro ejemplo: «En los celulares de gama alta, hemos tenido que aumentar hasta 1.250 bolivianos al precio original».

La consecuencia inmediata ha sido la caída de las ventas. Matías calcula que las operaciones han disminuido entre un 70 % y un 80 %. «De cada diez que solían comprar, ahora solo vienen dos o a veces tres», comenta. Yanira observa el mismo comportamiento y atribuye el cambio a las prioridades de las familias. «La gente prefiere comprar alimentos. La mayoría solo pide presupuestos, prefieren buscar equipos seminuevos», afirma.

César asegura que la prosperidad aún existe, pero ya no se traduce en ventas. «Antes vendíamos seis o siete celulares al día en un buen día; ahora solo vendemos dos, o a veces ninguno», lamenta.

Adamaris describe días aún más difíciles. «Antes vendíamos tres o cuatro celulares en un mal día; ahora hay días en que no vendemos ni uno solo». Ante esta situación, explica que el negocio sobrevive principalmente gracias a la venta de accesorios, cuyos precios se mantienen más estables.

Algo similar ocurre en el sector de computadoras y componentes. Miguel Ángel señala que antes vendían entre 10 y 20 dispositivos al día, mientras que ahora solo venden dos o tres, y los accesorios como la RAM subieron entre 150 y 300 bolivianos.

Un mercado que espera estabilidad

No todos los profesionales del marketing ven el panorama de la misma manera. Mikey ha observado una caída del dólar en las cotizaciones de BCB y Binance y cree que esta tendencia podría reactivar el comercio. «Eso significa que el dólar bajará y habrá más actividad económica para nosotros, los operadores, porque los precios disminuirán», afirma.

Además, reconoce que el comienzo del mes genera más movimiento porque mucha gente recibe su salario y vuelve a consultar sus teléfonos móviles y tabletas.

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