El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso este jueves nuevas sanciones contra individuos y empresas de Irak, Líbano, Emiratos Árabes Unidos y Turquía acusados de sostener económicamente a Kataib Hezbollah y a Hezbollah, los dos principales grupos armados alineados con Irán en la región. La medida, ejecutada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), forma parte de la Operación Economic Outcast, la campaña de aislamiento financiero que la Casa Blanca lanzó a finales de agosto contra el régimen iraní.
Kataib Hezbollah es una facción del Eje de Resistencia iraní y recibe entrenamiento y armamento de la Fuerza Qods del IRGC. El grupo domina además las Fuerzas de Movilización Popular (PMF) iraquíes, que reciben más de USD 2.600 millones anuales del presupuesto de Irak, fondos que Washington sostiene se desvían en parte hacia Irán.

Otro bloque apunta a un esquema de hawalas, el sistema informal de remesas usado en Medio Oriente: los hermanos Al-Mandalawi, propietarios de una casa de cambio en Dubái, remitieron millones de USD desde Irak hacia Irán. El Tesoro también describió una red libanesa que canaliza dinero de la Fuerza Qods hacia Hezbollah a través de cambistas como Hussein Ibrahim y Abdallah Hamieh, y del financista Hamdi Zaher El Dine, quien opera casas de cambio y de oro mediante familiares en Líbano, Siria y Turquía.
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La OFAC también endureció su política de licencias para Irán hacia una “presunción de denegación”, que mantendrá hasta que Irán cese sus ataques en el estrecho de Ormuz.
Las sanciones llegan en el séptimo mes de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciada el 28 de febrero, que derivó en un bloqueo naval intermitente del estrecho de Ormuz, vía por la que transita cerca de una cuarta parte del petróleo comercializado por mar en el mundo. La escalada reciente llevó el barril de Brent por encima de los USD 100 por primera vez desde julio, y el galón de gasolina en Estados Unidos subió a USD 4,22, su mayor incremento diario desde mayo. Trump reconoció que los precios no bajarán antes de las legislativas de noviembre, en las que su partido busca retener el Congreso.