Ideología y alineamiento; Trump y Netanyahu: algunas claves para entender la actual política exterior boliviana


Dos analistas reflexionan a partir de los discurso y acciones del presidente Paz durante la semana en Nueva York.

Rodrigo Paz y Benjamín Netanyahu se dan la mano. Foto: RR.SS.



Fuente: Brújula Digital

El jueves, en su discurso en la Asamblea General de la ONU, el presidente Rodrigo Paz dijo: “el socialismo y la ideología no dan de comer; lo que da de comer es el empleo, el desarrollo de nuestras economías y nuestras producciones”.

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Este viernes, en sus cuentas en redes sociales escribió: “mantuvimos un encuentro regional con los mandatarios de Panamá, Paraguay e Israel en el que abordamos temas de tecnología de riego, gestión eficiente del agua, desarrollo agroindustrial y fortalecimiento productivo para el desarrollo y bienestar de nuestras naciones», y acompañó el texto con varias fotos, entre ellas una en la que le da la mano a primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.

Después de decretar el fin de la subvención del diésel la noche del pasado viernes 18 –lo que generó una serie de reacciones ante la inminente inflación a varios niveles que esta decisión implica–, el presidente viajó a Estados Unidos donde estuvo toda la semana en diversas reuniones bilaterales y multilaterales.

En muchas de sus actividades, pero también en otras por su cuenta, fue visto el excanciller y actual ministro de la Presidencia Fernando Aramayo: se lo pudo ver en fotos en medios y redes sociales, junto al jefe de Estado en la reunión del Escudo de las Américas, en la cita con el secretario de Estado Marco Rubio; pero también, por su cuenta en otras actividades “empresariales” y “financieras”, según fue informando en entrevistas y sus redes. ¿Y dónde está el ministro de Relaciones Exteriores Héctor Huanca?

En este panorama, surgen al menos tres postulados y preguntas en miras a evaluar la política exterior del gobierno:

– El presidente supedita la política exterior a lo económico; dice que la “ideología no nos da de comer”, pero ¿no es ideológico su alineamiento a Trump?

– El presidente guarda silencio ante el genocidio en Gaza; se reúne y se toma fotos con Netanyahu, contra quien pesa una orden de captura de la CPI por presuntos delitos de lesa humanidad.

– ¿Qué dicen estas y otras señales emitidas en los últimos días en cuanto al manejo de la política exterior del gobierno?

A partir de este escenario, Brújula Digital solicitó el análisis de la comunicadora Patricia Flores y del analista político Marcelo Silva, cuyas opiniones sintetizamos punto por punto.

Ideología

– Flores: “cuando el presidente afirma que ‘la ideología no nos da de comer’, quizá esté aludiendo a una corriente ideológica. Pero debería tener claro que la ideología de las y los bolivianos es la convicción de trabajar, salir adelante y no rendirse aun en medio de las crisis, a diferencia de quienes ingresan al Estado para seguir en las rutas del latrocinio”.

– Silva: “la acción política nunca va a estar desimpregnada de razones ideológicas. El presidente Paz no puede ser una persona ajena a criterios ideológicos. La política internacional que se está empezando a generar en el país, indudablemente tiene un sesgo ideológico enmarcado en los principios que establece el relacionamiento con EEUU (…). Nadie puede negar que en este momento la cooperación de Estados Unidos es importantísima para Bolivia. Se busca créditos, se toca las puertas de organismos internacionales, y obviamente estos solamente actúan cuando existe un beneplácito político ideológico de EEUU. Eso es innegable”.

Israel-Palestina

– Flores: “es cuestionable que el presidente no haya levantado una voz enérgica de condena frente al exterminio y la devastación de la población de Gaza. La política exterior no es un asunto personal, su investidura como presidente compromete la posición del Estado y la representación de Bolivia ante el mundo”.

– Silva: “creo que uno de los retos importantes de los gobiernos es mantener de alguna forma ciertas posturas o ciertos simbolismos. Y yo creo que el gobierno del presidente Paz es demasiado genuflexo ante las determinaciones de Estados Unidos y sus aliados. No solamente en el ámbito global, como es el caso de Israel, sino también en el ámbito de la misma región (…). Creo que el gobierno debería guardar ciertas posturas, por lo menos, que marquen algún tipo de soberanía o dignidad”.

Manejo de la política exterior

– Flores: “el país demanda la actuación de un presidente con decisiones lúcidas, austeridad y, sobre todo, un estadista serio, comprometido con las urgencias de los bolivianos. Incluso la ostentación de lujos asociados a la denominada ‘primera dama’ (lo que se vio en este viaje a EEUU) resulta un anacronismo difícil de conciliar con la realidad de hoy (…). Hay que preguntarse por el uso de recursos públicos para promover, mediante publicaciones onerosas en el exterior, las políticas endebles del gobierno, a lo que se suman las serias denuncias que emergen del caso “Cerimedo”. Bolivia no necesita propaganda y frivolidad”.

– Silva: la política exterior boliviana se reduce a tres aspectos fundamentales: la relación con Estados Unidos, con los organismos financiadores y con el Escudo de las Américas. No hemos visto ningún otro tipo de iniciativa.

Huanca-Aramayo

– Silva: “el señor Aramayo parece ser un actor importantísimo en el ámbito de la orientación, definiciones y en el lobby de la política exterior boliviana. Lo lógico es que hubiese sido el canciller; pero bueno, al parecer la confianza, tanto técnica como política, no es la apropiada hacia él (…). Lamentablemente el canciller Huanca es un ministro de segundo plano, que probablemente solo está limitado a tener actuaciones protocolares”.

BD/MZS