Más de 200 personas participaron del XXIX Encuentro Arquidiocesano de Comunidades Eclesiales de Base de la Iglesia cruceña


Con la mirada puesta en el futuro y con el desafío de transformar la reflexión en acciones concretas, más de 200 personas participaron el domingo 20 de septiembre del XXIX Encuentro Arquidiocesano de Comunidades Eclesiales de Base (CEBs), realizado en la Capilla Jesús Maestro y marcado por el lema “CEBs, semilla de una Iglesia en salida”.

Fuente: GRUPO PRENSA – ASC



(Redacción: Lic. Jaime Aguirre Peña)

La jornada comenzó con la Eucaristía inaugural, momento de oración y acción de gracias que permitió a los participantes poner en las manos de Dios el camino recorrido por las CEBs.

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Posteriormente, las Comunidades Santa Lucía y Navidad, compartieron sus experiencias pastorales, presentando ante los participantes sus actividades cotidianas, sus formas de organización y el estilo de trabajo que desarrollan en sus respectivas parroquias y capillas. Las exposiciones permitieron mostrar, desde experiencias concretas, la manera en que las CEBs buscan vivir la fe en comunidad y responder a las necesidades de sus propios contextos.

Luego de ambas presentaciones, Monseñor Sergio Gualberti, Arzobispo Emérito de Santa Cruz, destacó que las presentaciones ayudaron a los participantes a profundizar en el significado de las Comunidades Eclesiales de Base como una “nueva forma de ser Iglesia”.

Monseñor Sergio, además señaló que esta experiencia eclesial supone una invitación permanente a la renovación y constituye también un desafío que debe ser asumido con responsabilidad por quienes forman parte de las comunidades. La reflexión permitió comprender que las CEBs no son solamente espacios de reunión, sino una experiencia de Iglesia que busca vivir la fe desde la cercanía, la participación, la fraternidad y el compromiso con la realidad.

Las palabras del Arzobispo Emérito fueron posteriormente retomadas por los participantes, quienes se organizaron en grupos de trabajo para hacer eco de la reflexión y analizar la realidad concreta de sus propias comunidades.

En estos grupos, los participantes identificaron fortalezas, debilidades y desafíos que actualmente perciben en las CEBs, además de plantear posibles propuestas de acción que permitan fortalecer su caminar y favorecer procesos de renovación. El trabajo buscó que la reflexión no quedara solamente en el análisis, sino que pudiera traducirse en compromisos concretos para la vida comunitaria y para la misión evangelizadora.

En la plenaria, la Hermana Marines Paredes y el Padre Tadeo Gieniec comentaron las presentaciones realizadas por los diferentes grupos. Ambos fueron recogiendo los aspectos que aparecieron con mayor frecuencia en las reflexiones, al mismo tiempo que ayudaron a recuperar algunos elementos que habían sido menos valorados durante el trabajo grupal.

El Encuentro concluyó siguiendo una de las tradiciones propias de las CEBs: la entrega de semillas de girasol a cada participante. El gesto fue propuesto como un signo concreto del lema que acompañó toda la jornada.

Cada participante recibió la misión de llevar la semilla a su hogar o a su capilla y plantarla, recordando que la misión recibida por cada comunidad es semejante a una semilla: necesita cuidado, acompañamiento y apoyo, pero posee dentro de sí la fuerza necesaria para crecer y dar fruto.

Es importante mencionar que el gesto final resumió el espíritu del encuentro: “CEBs, semilla de una Iglesia en salida”, una invitación a continuar sembrando comunidad, fe y esperanza en medio de la realidad concreta de cada parroquia y capilla.