El importador no paga solamente el combustible. Al precio de compra en el exterior se suman transporte, seguros, logística, almacenamiento, impuestos y comercialización, según la estructura de costos explicada por una empresa del sector.
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1. El primer costo: comprar el diésel
Según Gemio, el punto de partida es el precio internacional del combustible.
Gemio explicó que su empresa compra actualmente diésel a traders —intermediarios que comercializan combustible disponible en puertos o depósitos— principalmente en Chile y Paraguay.
El precio que paga, según explicó, está entre $us 1,30 y $us 1,35 por litro.
Ese monto todavía no incluye ningún costo relacionado con traer el producto hasta Bolivia.
2. Transporte desde el país de origen
Una vez adquirido el combustible, el importador debe contratar el traslado hasta Bolivia.
El diésel es transportado en cisternas, por lo que el costo depende de la distancia, la ruta utilizada, el volumen transportado y las condiciones logísticas.
A esto se agregan los seguros y otros gastos asociados al transporte internacional.
Según Gemio, después de sumar estos conceptos, el diésel puede llegar al tanque de almacenamiento en Bolivia con un costo cercano a $us 1,45 por litro.
3. El almacenamiento también tiene un costo
El combustible no pasa directamente de la cisterna al consumidor.
El importador necesita contar con instalaciones habilitadas para recibir y almacenar el producto. El almacenamiento implica costos de infraestructura, operación y manejo del combustible.
Además, el diésel requiere condiciones específicas para su transporte, almacenamiento y despacho.
Por eso, el costo del producto puesto en el tanque ya es superior al precio pagado al proveedor extranjero.
4. Impuestos y comercialización
Después de que el combustible llega a Bolivia, todavía falta comercializarlo.
Gemio señala que a la estructura de costos se debe incorporar el IVA correspondiente a la operación, además del margen del importador.
Con estos componentes, estima que el costo para comercialización puede situarse entre Bs 19,30 y Bs 20 por litro.
Es decir, el precio no se forma únicamente por el valor del diésel en el exterior. El importador debe recuperar todos los gastos realizados para poner ese combustible a disposición del mercado boliviano.
La cuenta, paso a paso
Según la estructura de costos explicada por Gemio, el proceso comienza con la compra del diésel en el exterior, a un precio de entre $us 1,30 y $us 1,35 por litro.
A ese monto se suman los costos de transporte y seguro para trasladar el combustible hasta Bolivia. Con estos gastos, el producto puede llegar al tanque de almacenamiento con un costo aproximado de $us 1,45 por litro.
El importador también debe asumir los costos de almacenamiento y otros gastos logísticos necesarios para conservar y poner el combustible a disposición para su comercialización.
Finalmente, se incorporan los impuestos y los costos asociados a la comercialización, además del margen del importador. De acuerdo con la estimación de Gemio, todos estos componentes pueden llevar el costo del diésel hasta un rango de Bs 19,30 a Bs 20 por litro.
Por tanto, el precio final no depende únicamente del valor del combustible en el país de origen. También influyen el transporte, la distancia, los seguros, el almacenamiento, los impuestos, la logística y los costos de comercialización.
El precio puede cambiar
Los valores no son fijos. Gemio advierte que el precio de compra puede cambiar incluso entre países vecinos.
Una empresa puede conseguir temporalmente combustible más barato en Chile que en Paraguay, pero esa diferencia puede desaparecer cuando cambian las cotizaciones internacionales o la disponibilidad del producto.
El empresario también señala que los importadores privados todavía dependen en buena medida de traders regionales. Para acceder directamente a grandes cargamentos, las empresas necesitarían manejar volúmenes mucho mayores.
Y ahí aparece otro factor: el precio internacional de los combustibles refinados.
Si el producto cuesta alrededor de Bs 17,50-Bs 18 antes de completar su comercialización, venderlo por debajo de ese valor obligaría al importador a absorber la diferencia.
Gemio considera que el país debe discutir cuánto cuesta mantener un precio subsidiado frente al costo real de reponer el combustible en el mercado internacional.

