El presidente de la Comisión de Desarrollo Productivo de la Asamblea Departamental anunció una mesa técnica sobre cambio climático y cuestionó cualquier avance hidrocarburífero que pueda comprometer el área protegida.
Fuente: El Periodico
La defensa de la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía vuelve a ocupar un lugar central en el debate departamental, mientras en Tarija se reactiva la discusión sobre el futuro de la exploración hidrocarburífera y sus posibles efectos sobre las comunidades y el área protegida.
El asambleísta departamental Francisco Romero, presidente de la Comisión de Desarrollo Productivo, sostuvo que la posición de los dirigentes y comunarios que rechazan actividades petroleras dentro de Tariquía se mantiene vigente y que el conflicto no puede ser considerado cerrado.Sus declaraciones se producen en un momento en que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) busca reactivar proyectos de exploración en Tarija, mientras persisten procesos judiciales y cuestionamientos relacionados con el ingreso de actividades hidrocarburíferas a sectores próximos o vinculados con la reserva.Uno de los proyectos que concentra la atención es Domo Oso X3. YPFB sostiene que la iniciativa se encuentra fuera de la Reserva de Tariquía y que cuenta con licencia ambiental y antecedentes de consulta pública.
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La estatal también ha señalado que el proyecto tiene un potencial estimado de alrededor de 2,8 trillones de pies cúbicos de gas. La situación, sin embargo, continúa generando controversia en Tarija. En marzo se realizó una inspección en el área del proyecto dentro de un proceso ante la jurisdicción agroambiental, con participación de representantes estatales, YPFB, autoridades ambientales y comunarios de Saicán y Chiquiacá. A esta discusión se suma una nueva etapa institucional anunciada por YPFB.
En julio, la empresa estatal informó que desistió de una apelación dentro de un proceso penal relacionado con comunarios de Entre Ríos y planteó avanzar hacia una solución concertada mediante mesas técnicas y acuerdos con las comunidades involucradas. Para Romero, la situación exige mantener la atención sobre las consecuencias ambientales de cualquier intervención.
En su condición de presidente de la Comisión de Desarrollo Productivo, también anunció la convocatoria de una mesa técnica para analizar los efectos del cambio climático, con participación de instituciones y autoridades vinculadas al sector.La reunión está prevista para el 5 de octubre y tendrá entre sus objetivos evaluar las consecuencias que los cambios en las condiciones climáticas están generando sobre las actividades agrícolas y pecuarias del departamento. El planteamiento incorpora una preocupación que trasciende el conflicto hidrocarburífero.
La producción agropecuaria de Tarija enfrenta dificultades asociadas a la variabilidad climática, disponibilidad de agua, incendios y otros fenómenos que afectan las condiciones de producción. La intención de la Asamblea es reunir a las instituciones con competencias específicas para identificar medidas preventivas y mecanismos de respuesta.En el caso de Tariquía, el debate ambiental tiene además antecedentes de varios años.
Las comunidades han cuestionado de manera reiterada los proyectos de exploración, particularmente en sectores como Churumas y Astillero. En 2023, representantes comunales denunciaron trabajos vinculados con caminos y actividades destinadas a facilitar operaciones hidrocarburíferas dentro de la reserva.
En enero de 2024, comunarios también alertaron sobre la posibilidad de nuevas perforaciones en Churumas y señalaron que la eventual ampliación de las operaciones podía alcanzar sectores considerados parte del núcleo de la reserva. Durante 2026, el debate volvió a intensificarse debido a la necesidad planteada por el Gobierno nacional de recuperar la producción de gas y ampliar las reservas hidrocarburíferas.
YPFB ha defendido la necesidad de impulsar nuevos proyectos, mientras sectores de Tarija sostienen que el desarrollo energético debe compatibilizarse con la protección ambiental. En septiembre, además, el vicepresidente de Administración, Contratos y Fiscalización de YPFB señaló que existe potencial hidrocarburífero en el área de Domo Oso X3, aunque reconoció que actualmente no se puede ingresar debido a un proceso de casación pendiente ante el Tribunal Agroambiental.
Con este escenario, Romero plantea que la defensa de Tariquía debe mantenerse dentro de la agenda departamental, mientras la Asamblea busca generar espacios técnicos para abordar tanto la protección de los recursos naturales como los efectos económicos y productivos derivados del cambio climático.La discusión queda así planteada entre dos objetivos que continuarán marcando la agenda de Tarija: la búsqueda de nuevas reservas de hidrocarburos para recuperar la producción energética del país y la preservación de un área protegida cuya defensa ha movilizado durante años a comunidades, organizaciones e instituciones del departamento.

