El problema se debe a que está descompuesto el acelerador lineal. El Centro de Medicina Nuclear Santa Cruz es el único que recibe a los que necesitan este tratamiento en el departamento. Pacientes buscan atención en otras regiones.
La situación agrava el drama de los pacientes oncológicos, que engrosan la lista de espera para acceder a sesiones en el Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia Santa Cruz, situado en la Pampa de la Isla, que actualmente es el único nosocomio del sistema público en el departamento en recibir pacientes que requieren radioterapia. Hasta este centro llegan personas derivadas del Oncológico y del Hospital de Tercer Nivel Montero, pero algunos enfermos también se ven obligados a viajar a otros departamentos para iniciar o continuar sus tratamientos.
Los pacientes piden que se haga la reparación, porque la radioterapia es clave para atacar el tumor de forma localizada y salvar sus vidas. En algunos tipos de cáncer es el tratamiento principal y en otros, complementario a la cirugía y a las quimioterapias.
El problema se arrastra desde abril, cuando médicos del hospital se declararon en emergencia. Una de las razones fue que el acelerador lineal presentó fallas y dejó de funcionar, además que el aparato no recibía mantenimiento desde febrero de 2025. Aseguran que se precisa de un repuesto que tiene un alto costo.
La única alternativa
El pasado martes, Josefa Flores (60) salía cerca de las 18:30 del centro de medicina nuclear junto a su esposo, después de cumplir su sesión de radioterapia que toma entre 30 y 40 minutos. Comenzó el tratamiento hace una semana y debe completar cinco sesiones.
“Nos derivaron acá porque no sirve la máquina del Oncológico, pero aquí estamos bien atendidos”, contó Josefa, que viene desde Vallegrande y batalla contra el cáncer de mama desde hace tres años.
Josefa destacó la calidez del personal que la atiende en este centro, así como el trato de médicos y enfermeras y la higiene que hay en los ambientes.
Teófila Aruari (60), que lucha contra el cáncer de cuello uterino, también fue derivada a este centro. El pasado martes recibió la séptima sesión, pero le quedan más de 20. Llegó desde Yacuiba con su hija Carolina y han tenido que alquilar una habitación por inmediaciones de este nosocomio para poder llegar a tiempo. Combina la radioterapia con quimioterapias que realiza en el Oncológico.
La Gobernación
La situación es de conocimiento de la Gobernación. El secretario departamental de Salud, Germán Antelo, señaló que, por eso, buscaron reunirse con la ministra de Salud para exponerle esas deficiencias y buscar, entre los distintos niveles de Gobierno, una solución.
“Este es un hospital de referencia y no puede un centro oncológico no tener un aparato de radioterapia funcionando. Esto es un tema pendiente”, dijo.
Antelo considera que el centralismo también influye en este tipo de problemas. “Si se descentralizara la salud y los recursos llegaran al Gobierno Departamental, esto no estuviera ocurriendo”, sostuvo.
La autoridad indicó que el Hospital de Tercer Nivel Montero cuenta con un acelerador lineal, pero que no ha sido habilitado porque el nosocomio no ha sido recepcionado por la Gobernación de Santa Cruz.
Señaló que están viendo, junto con el Ministerio de Salud y la AISEM, cuáles son las condiciones y deficiencias que tiene para hacer una recepción condicionada.
De acuerdo con Antelo, para poner en funcionamiento el acelerador lineal de este hospital se requiere una inversión superior al medio millón de bolivianos.
