Vecinos y autoridades municipales suscribieron un acuerdo temporal que levanta los bloqueos y establece mesas técnicas para evaluar alternativas de solución definitiva.
Fuente: Red Uno
Milen Saavedra
Tras varias horas de diálogo y concertación, pobladores de la comunidad de Cotapachi y el alcalde de Quillacollo, Luis Santa Cruz, suscribieron un acta de compromiso que permite la ampliación del ingreso de carros basureros al botadero local por el lapso de dos meses, con fecha límite hasta el 30 de noviembre de 2026.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
La medida frena temporalmente el bloqueo que mantenía cerrada la zona y abre un espacio de negociación enfocado en proyectos de beneficio zonal y soluciones integrales para el manejo de residuos en el eje metropolitano.
Los alcances del acuerdo
El acuerdo contempla el ingreso regulado de los desechos durante los próximos 60 días bajo la premisa de mantener una vía de comunicación abierta entre las autoridades municipales y los dirigentes comunitarios.
«Estos dos meses más se está haciendo la ampliación, después del diálogo. Después de los dos meses ya no va a poder ingresar más basura, pero siempre y cuando de acuerdo al comportamiento del municipio de Quillacollo. Siempre vamos a estar prestos al diálogo», indicó Lucio Padilla, dirigente de Cotapachi.
Por su parte, el alcalde Luis Santa Cruz destacó la predisposición al entendimiento por parte de los habitantes de la comunidad: «Estamos suscribiendo un acta de compromiso precisamente por el cual la comunidad de Cotapachi nos está ampliando el plazo para el ingreso de los carros basureros. Esto en mérito a que el diálogo ha primado».
Propuesta de solución: Analizan integración al proyecto «Cinva»
Como parte de las mesas técnicas que se instalarán durante este periodo, el sector vecinal propuso como solución definitiva al problema de la basura la integración de los municipios del eje metropolitano al proyecto de la planta industrializadora de basura «Cinva», ubicada en Cotapachi.
Según los dirigentes locales, las obras de infraestructura de la planta se encuentran actualmente con un avance estimado entre el 30% y el 40%, con miras a concluir los trabajos de ensamblaje hacia finales de año para procesar los residuos de manera industrial.
Ante esta propuesta, el ejecutivo municipal de Quillacollo señaló que la problemática de los residuos sólidos no es un asunto exclusivo de su jurisdicción, sino un desafío compartido con municipios vecinos como Cercado y Colcapirhua.
«Es importante que todos los alcaldes del eje metropolitano busquemos una salida integral que permita solucionar el problema de todos los habitantes. No está descartado que podamos reunirnos con ellos», manifestó Santa Cruz, añadiendo que el tema figura dentro de los ejes de gestión del nuevo directorio de la Asociación de Municipios de Cochabamba (Amdeco).
Ambas partes acordaron conformar mesas técnicas de trabajo para evaluar la propuesta y definir los términos de cooperación durante el plazo establecido de dos meses.
