La Administración de Servicios Portuarios – Bolivia genera mejores condiciones para importadores y exportadores bolivianos

La Administración de Servicios Portuarios – Bolivia (ASP-B) fortalece la conexión del país con los mercados internacionales mediante el agenciamiento portuario, la coordinación operativa y la diversificación de rutas logísticas. Su presencia en puertos estratégicos de Chile y Perú, junto con el impulso de nuevas alternativas de acceso a la Hidrovía Paraguay–Paraná, contribuye a generar mejores condiciones de competitividad para importadores y exportadores bolivianos, expone la Gerente Ejecutiva de la empresa, Tania Olmos Tejada.

– ¿En qué consisten las funciones de la ASP-B?
– La Administración de Servicios Portuarios – Bolivia es una Empresa que cumple un rol fundamental en la articulación de la cadena logística del comercio exterior boliviano. En el marco de la Ley General de Aduanas Nº 1990 y el Decreto Supremo Nº 2406, ejerce funciones como Único Agente Aduanero Oficial del Estado en los puertos habilitados y por habilitarse.
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Nuestra labor va más allá de la gestión documental o administrativa. Participamos activamente en la coordinación, supervisión y seguimiento de las operaciones portuarias, desde la recepción de la carga hasta su despacho, articulando el trabajo de las administraciones portuarias, operadores de terminales, autoridades aduaneras, empresas de transporte y operadores de comercio exterior.
En términos logísticos, buscamos que las mercancías bolivianas transiten por los puertos internacionales en condiciones de mayor eficiencia, seguridad y previsibilidad, reduciendo dificultades operativas y facilitando la continuidad de las cadenas de abastecimiento y exportación.
La ASP-B tiene presencia en los puertos de Arica y Antofagasta, en Chile, e Ilo y Matarani, en Perú. Paralelamente, impulsa la diversificación de corredores logísticos, incorporando alternativas de conexión hacia el océano Atlántico mediante Puerto Busch y la Hidrovía Paraguay–Paraná.
Nuestro objetivo es claro: contribuir a que Bolivia disponga de una logística portuaria más integrada, competitiva y resiliente, que facilite su conexión con los mercados internacionales.
– ¿Cuál es la relación que mantienen con los puertos de Ilo, Arica, Antofagasta y Matarani?
– La ASP-B mantiene relaciones de carácter institucional, comercial y operativo con las administraciones y operadores de estos puertos, que constituyen puntos estratégicos de conexión del comercio exterior boliviano con las rutas marítimas internacionales.
El Puerto de Arica, en Chile, es el principal corredor portuario para la carga boliviana en el Pacífico. Nuestra labor se concentra en la coordinación permanente de las operaciones, el seguimiento de la carga, la supervisión de los servicios portuarios y la gestión de condiciones que permitan mantener la continuidad y eficiencia del tránsito de mercancías.
Por su parte, el Puerto de Antofagasta representa una alternativa complementaria, particularmente para operaciones vinculadas a carga minera, proyectos industriales y otros flujos de comercio exterior que requieren infraestructura y servicios especializados.
En el caso de Perú, el Puerto de Ilo ofrece una alternativa estratégica por su cercanía con Bolivia y las facilidades comerciales contempladas en los instrumentos de cooperación vigentes. La ASP-B promueve mejores condiciones para la utilización de este puerto, para ampliar las opciones de ingreso y salida de mercancías.
Asimismo, el Puerto de Matarani es una opción creciente y de gran importancia, por su infraestructura para la atención de diferentes tipos de carga, sobre todo carga suelta, sus capacidades de almacenamiento y su vinculación con los corredores de transporte hacia el territorio boliviano.
No se trata de que un puerto sustituya a otro, sino de consolidar una red de corredores logísticos complementarios que permita a los importadores y exportadores seleccionar las alternativas más convenientes según el tipo de carga, su origen, destino, costos y tiempos de tránsito. Esta diversificación también fortalece la capacidad de respuesta del país ante contingencias operativas, interrupciones del transporte o situaciones de congestión portuaria.

– ¿Cuál es el impacto de esta labor en la economía boliviana?
– Para un país como Bolivia, cuya conexión con los mercados marítimos internacionales depende de corredores de tránsito por países vecinos, contar con una coordinación constante para una gestión portuaria eficiente, es primordial para garantizar el acceso oportuno a materias primas, maquinaria, equipos, insumos industriales y bienes de consumo, así como para facilitar la salida de productos nacionales hacia los mercados externos.
En este contexto, el trabajo de la ASP-B contribuye a mejorar la coordinación entre los distintos actores logísticos, prevenir demoras, reducir riesgos de sobrecostos y generar mayor previsibilidad en el movimiento de mercancías.
Una carga que permanece innecesariamente detenida en un puerto puede generar gastos adicionales de almacenamiento, transporte y uso de contenedores, afectando los costos de importación y la competitividad de las exportaciones. Por ello, nuestra gestión se enfoca en facilitar operaciones oportunas y promover soluciones que permitan mantener la continuidad del flujo comercial.
Nuestra visión es que una logística portuaria competitiva no se mide únicamente por el volumen de carga movilizada, sino también por su capacidad de ofrecer servicios confiables, mejorar los tiempos de respuesta y contribuir a reducir los costos asociados al comercio internacional.
Cada mejora en la eficiencia portuaria representa una oportunidad para fortalecer la competitividad de las empresas bolivianas y su participación en los mercados internacionales.
– ¿Cuáles son los beneficios de la coordinación con la ASP-B?
– El principal beneficio para los importadores y exportadores es tener el respaldo y acompañamiento de una empresa que tiene presencia operativa en puertos internacionales y capacidad de articulación con las entidades que intervienen en el tránsito de mercancías.
La ASP-B acompaña operaciones de comercio exterior mediante la planificación y coordinación de servicios portuarios, la supervisión y seguimiento de la carga, la gestión documental y la atención de requerimientos operativos.
Esto permite facilitar los procesos de recepción, almacenamiento, desconsolidación, movilización y despacho, además de mantener canales de comunicación con las administraciones portuarias, terminales, transportistas y autoridades competentes.
Otro beneficio importante es la gestión de condiciones favorables para la carga boliviana operativas, comerciales y tarifarias, que permitan a los operadores evaluar diferentes rutas, modalidades de servicio y posibilidades de optimización de sus costos logísticos.
Asimismo, trabajamos para fortalecer la disponibilidad de información, la trazabilidad de la carga y la coordinación anticipada de las operaciones; fundamentales para reducir la incertidumbre y mejorar la planificación del transporte.
La experiencia registrada durante las contingencias logísticas en el Puerto de Arica en la gestión 2026, demostró la importancia de esta articulación. Ante la acumulación extraordinaria de contenedores y las dificultades de evacuación de carga, la ASP-B coordinó con autoridades y operadores portuarios la implementación de medidas operativas, incluyendo alternativas de uso de ante puerto y extra puertos para facilitar la continuidad de las operaciones.
Este tipo de gestión demuestra que el valor de la ASP-B no se limita a intervenir en operaciones habituales, sino que también comprende la capacidad de coordinación y respuesta ante situaciones que afectan el normal funcionamiento de la cadena logística.
