El diplomático recordó que el encuentro entre ambos presidentes la pasada semana, fue el punto de inflexión en la relación bilateral, y es que después de 71 años se recibió de manera oficial a un presidente de Chile en territorio boliviano.

Tras la visita del presidente de Chile, José Antonio Kast, a La Paz, Bolivia, realizada el viernes, 16 de octubre, para entablar un histórico encuentro con su similar boliviano, Rodrigo Paz, el canciller del país vecino, Francisco Pérez Mackenna, resaltó la importancia del inicio de esta nueva relación con Bolivia y que Chile asumió como decisión de mirar hacia un futuro de integración y dejar atrás las diferencias del pasado, según un boletín de Comunicación del Gobierno.
“Bolivia es futuro. Mirar hacia ese futuro es una decisión que Chile asume con sentido de Estado: trabajar por una vecindad más segura, una integración más profunda y un desarrollo compartido, sobre la base del respeto mutuo y renovadas confianzas”, escribió Pérez en la conclusión de su columna de opinión, publicada en la víspera en el periódico El Mercurio.
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El diplomático recordó que el encuentro entre ambos presidentes la pasada semana, fue el punto de inflexión en la relación bilateral, y es que después de 71 años se recibió de manera oficial a un presidente de Chile en territorio boliviano. Ante ello, Pérez insinuó que el pasado debe hacerse a un lado y que, de hoy en adelante, corresponde construir una relación que produzca resultados favorables para ambas naciones y para la región.
“La historia no necesita ser ignorada ni reescrita. Forma parte de nuestra realidad y seguirá presente. Pero ningún país puede quedar prisionero de su pasado. Desde la ruptura de 1978 hasta la agenda de 13 puntos de 2006 y los prolongados litigios ante la Corte Internacional de Justicia quedó demostrado tanto la dificultad del entendimiento como el costo de postergarlo”, expresa la autoridad chilena.
Asimismo, Pérez indicó que el acercamiento entre Bolivia y Chile comenzó en abril, en la reunión con el entonces canciller Fernando Aramayo, ahora ministro de la Presidencia, en Chungará-Tambo Quemado y que, posteriormente, continuaron la junta bilateral en La Paz.
“Hoy dejamos de darnos la espalda”, afirmó Kast en su discurso, una frase que traduce Pérez en que, esa “desconfianza” de tantos años, se transforme en cooperación. “Hoy corresponde construir, sobre esas diferencias, una relación capaz de producir resultados concretos. Chile y Bolivia nunca han estado realmente separados. Sus pueblos mantienen vínculos familiares, culturales y económicos que sobreviven a las diferencias entre gobiernos”, señaló en otra parte del escrito.
Acuerdos
El canciller chileno indicó que el comercio es uno de los puntos más importantes que contemplan los acuerdos bilaterales. “La negociación para modernizar el ACE 22, vigente desde 1993, abrirá nuevas posibilidades al intercambio comercial. Conectar a Bolivia con el cable de Humboldt y una eventual interconexión eléctrica proyectan una integración que va más allá del transporte de mercancías. La cooperación minera, la coordinación consular y migratoria, la reversión del oleoducto Sica Sica-Arica y la convocatoria del Grupo de Libre Tránsito completan una agenda que deberá traducirse en plazos y resultados verificables”, explicó.
Además, reafirmó que Bolivia dispone de una extensa frontera agrícola y de importantes recursos mineros, mientras que Chile aporta experiencia logística, puertos y acceso a los mercados del Pacífico.
En esa línea, Pérez reconoce que una relación más dinámica significa oportunidades para sus puertos, servicios, inversiones y empleo en territorios como Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta; mientras que, para Bolivia, se amplía el acceso a los mercados internacionales.
Desafío
“El narcotráfico, el contrabando, el robo de vehículos y la trata de personas atraviesan las fronteras y afectan directamente a nuestras comunidades. Enfrentarlos exige coordinación policial, intercambio de información y cooperación entre instituciones, condiciones de una frontera más segura y de una integración sostenible”, indica en otro fragmento.
Pérez se muestra convencido de que se debe mirar hacia adelante, con responsabilidad, siendo pragmáticos y teniendo una visión estratégica porque, con una relación más estrecha supone y una mejor cooperación entre países, se podrá mejorar la vida de los ciudadanos y fortalecer a ambas naciones.
“El desafío comienza ahora. Los acercamientos diplomáticos solo perduran cuando se traducen en instituciones que funcionan, compromisos que se cumplen y beneficios que llegan a las personas. La confianza no se decreta: se construye con resultados. La visita del presidente Paz a Chile, prevista para 2027, permitirá comprobar cuánto hemos avanzado”, concluyó el canciller chileno.