El rastreo de un teléfono condujo a la Policía hasta un condominio donde encontró armas, municiones, vehículos de lujo y una caja fuerte. La Fiscalía investiga posibles nexos con la estructura de Marset
Fuente: El Deber
El fiscal general del Estado en ejercicio, José Armando Urioste, confirmó este miércoles que la Policía y el Ministerio Público investigan dos hechos relacionados: el asesinato ocurrido el martes 13 de octubre en un taller mecánico de la zona del Zoológico Municipal y el hallazgo de armamento y dinero en un condominio de la urbanización Norte La Molina.
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La principal pista surgió del rastreo mediante GPS de uno de los teléfonos celulares vinculados al caso. El seguimiento permitió ubicar un inmueble donde los agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) aprehendieron al colombiano Carlos Vargas Ramírez, de 42 años.
En la vivienda fueron encontrados 500 proyectiles de munición, seis revólveres, un rifle, dos automóviles de alta gama, una motocicleta, joyas y dinero en dólares guardado en una caja fuerte. El inmueble fue intervenido y los objetos quedaron bajo custodia para las investigaciones.
Aunque reportes preliminares mencionan una suma cercana al medio millón de dólares, las autoridades todavía no establecieron oficialmente el monto. La caja fuerte quedó precintada a la espera de la cuantificación del dinero y las pericias destinadas a determinar su procedencia.
Urioste explicó que las investigaciones se ampliaron por los presuntos delitos de tráfico de armas, tenencia y portación ilegal de armas y legitimación de ganancias ilícitas, además del proceso por asesinato.
«El imputado formaría parte de la organización criminal de Sebastián Marset y el Colla, hipótesis que será comprobada por los elementos e informes policiales correspondientes», declaró el fiscal general.
Sin embargo, hasta el momento, los investigadores no han establecido con certeza si el colombiano tuvo participación material o intelectual en la muerte de Guzmán Parada. Tampoco se ha determinado si las armas y el dinero encontrados guardan relación directa con el asesinato o con otras actividades ilícitas.
El fiscal anticorrupción Gary Flores, a cargo de las investigaciones por el armamento y los recursos económicos, anunció que presentará una imputación contra el extranjero por legitimación de ganancias ilícitas y delitos relacionados con las armas. También anticipó que solicitará su detención preventiva.
Un crimen con características de sicariato
Johan Guzmán fue asesinado la tarde del martes cuando se encontraba en el taller mecánico Trochero Motors, situado sobre la Radial 27, cerca del tercer anillo. Dos hombres llegaron en motocicleta. Uno descendió, ingresó armado al establecimiento y disparó directamente contra Guzmán, quien cayó mortalmente herido. El atacante escapó en el mismo vehículo junto a su cómplice.
La fiscal Yolanda Aguilera informó que la autopsia estableció como causa de muerte un traumatismo craneoencefálico grave provocado por disparos de arma de fuego. La víctima recibió tres impactos de proyectil, aunque su cuerpo presentaba cuatro orificios, debido a que uno de los disparos tuvo entrada y salida.
La investigación también incorporó las declaraciones de nueve testigos, entre empleados y clientes del taller, además de imágenes de cámaras de seguridad que podrían ayudar a identificar a los autores materiales.
Los antecedentes y las amenazas
El historial de Guzmán Parada constituye otra línea de investigación. El 17 de noviembre de 2023, el entonces ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, lo presentó públicamente como uno de los presuntos pilotos vinculados a Sebastián Marset y a la estructura de Erlan Ivar García López, alias «El Colla».
También enfrentaba un proceso penal por su presunta participación en el asesinato del instructor de gimnasio Aldo Calderón Mejía, ocurrido en julio de 2021 en la comunidad Camalota, municipio de La Bélgica.
Su abogada, Blanca Mercado, reveló que horas antes del asesinato se había reunido con Guzmán para analizar la situación de ese proceso judicial y una eventual solicitud de extinción de la causa.
Otro antecedente es la muerte de su hermano, Cristián Guzmán Parada, de 31 años, quien fue abatido el 7 de agosto durante un operativo del Batallón de Operaciones Policiales Especiales (BOPE) de Brasil, junto con otros tres ciudadanos bolivianos. El grupo había sido vinculado por las autoridades con hechos de sicariato registrados en la región fronteriza de San Matías.
A estos antecedentes se suman las amenazas que, según la familia, Johan habría recibido antes de su asesinato.
La abogada Darly Franco reveló que, minutos antes del ataque, Guzmán envió un mensaje a un familiar para pedirle que protegiera a su esposa y a su hija.
«Ponga en buen resguardo a mi esposa y mi hija», decía el mensaje, según la jurista, quien considera que el contenido del teléfono podría aportar información sobre las circunstancias que rodearon el crimen.
