“Cuando una mujer crece, también crece Bolivia”


Por Rosario Paz Gutiérrez, CEO de Nexocorp

Estoy convencida de que el crecimiento de las mujeres también hace crecer a Bolivia. Cuando una mujer accede a una oportunidad, desarrolla sus capacidades y avanza, el impacto trasciende su propia historia: alcanza a su familia, a su entorno, a las organizaciones y, finalmente, al país. Los datos reflejan parte de ese cambio. En poco más de dos décadas, la participación femenina en el mercado laboral boliviano pasó del 44,4% al 64%, según datos de los censos de 2001 y 2024 del Instituto Nacional de Estadística.



Después de más de 30 años haciendo empresa en Bolivia, he aprendido que muchas veces el crecimiento comienza con una oportunidad. Con alguien que confía, que invita a asumir una nueva responsabilidad o que abre el espacio para demostrar capacidades. Lo he vivido en mi propia trayectoria y lo he visto en muchas otras mujeres. Por eso, para mí, liderar significa avanzar y, al mismo tiempo, abrir caminos para que otros también puedan hacerlo.

Hoy las mujeres estudian, trabajan, emprenden, lideran equipos, generan empleo y sostienen a sus familias. Hemos avanzado, pero todavía necesitamos ampliar las oportunidades para que más mujeres puedan crecer y asumir responsabilidades. El verdadero avance no está solamente en llegar a nuevos espacios, sino en tener la posibilidad de participar, decidir y contribuir desde ellos.

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En mi experiencia empresarial he comprobado lo que ocurre cuando esas oportunidades existen. Más del 60% de nuestros más de 3.000 colaboradores son mujeres; ellas ocupan más del 80% de las posiciones de liderazgo en sucursales y participan en más del 50% de los espacios de decisión. Detrás de esas cifras hay mujeres que han aprendido, asumido desafíos y crecido junto con la organización. Su aporte ha sido parte de nuestra historia y también de nuestra evolución.

Hacer empresa en Bolivia también significa generar oportunidades. Significa crear empleo, confiar en las personas y permitir que puedan crecer a partir de su trabajo. Creo profundamente en Bolivia y en nuestra capacidad para salir adelante. A lo largo de los años he visto que cuando una persona encuentra una oportunidad y está preparada para asumirla, su crecimiento puede abrir nuevas posibilidades para muchos más.

Por eso, esta reflexión es también un reconocimiento a las mujeres que abrieron camino antes que nosotras, a las que hoy lideran, emprenden, trabajan y sacan adelante a sus familias, y a las nuevas generaciones que llegan con sus propias ideas y aspiraciones. Hemos avanzado y todavía queda camino por recorrer. Cada oportunidad que abrimos para una mujer amplía también las posibilidades de quienes vienen detrás. Porque cuando una mujer crece, también crece Bolivia.