De pollera y en honor a sus padres, científica de la UMSA logra doctorado en Suecia con investigación para proteger el café boliviano


“Desde el inicio les dije a mis tutores de Bolivia y Suecia: ‘en mi defensa voy a vestir una vestimenta típica de mi región, de mi país, de Bolivia, que tanto amo».

Fuente: DCOM-UMSA



Vestida de pollera, con la escarapela boliviana y el recuerdo de sus padres acompañándola, Marisel Mamani Mamani defendió este viernes su tesis doctoral en inglés, ante un comité evaluador de la Universidad Sueca de Ciencias Agrícolas (SLU), en Suecia. Es la primera de su familia en llegar a la universidad y hoy obtuvo el grado de doctora en Biología, gracias a una beca del Programa UMSA/Asdi. Su logro representa un aporte científico para el país, gracias a una investigación sobre hongos nativos en los Yungas que podrían convertirse en aliados naturales para combatir enfermedades del café y reducir el uso de plaguicidas químicos.

La elección de su vestimenta no fue casual. Marisel quiso rendir homenaje a su madre, quien vestía pollera, y llevar consigo una parte de sus raíces hasta uno de los escenarios académicos más importantes de su vida. “Desde el inicio les dije a mis tutores de Bolivia y Suecia: ‘en mi defensa voy a vestir una vestimenta típica de mi región, de mi país, de Bolivia, que tanto amo, y algo que me representa porque mi mamá fue de pollera’. Ellos me apoyaron”, contó emocionada.

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Detrás de ese momento hay una historia familiar profundamente conmovedora. Sus padres trabajaron para que ella y sus hermanos tuvieran oportunidades de estudiar y construir un futuro diferente. Marisel recuerda que, durante una celebración de Alasita, su papá le regaló títulos universitarios en miniatura, entre ellos de licenciatura, maestría y doctorado, como expresión de sus sueños para ella.

Años después, mientras iniciaba su formación doctoral, perdió a ambos progenitores. Continuar no fue sencillo, pero sus hermanos la animaron a seguir y, además, encontró apoyo humano y académico en quienes la acompañaban en Suecia. “Terminé este trabajo en memoria de mis papás y la tesis la dediqué a ellos. Siempre han estado apoyándome y gracias a ellos estoy acá”, expresó.

Aliados naturales del café yungueño

Con este logro personal hay también una investigación que podría beneficiar a los productores de café de los Yungas de La Paz. Durante cuatro años, Marisel estudió los hongos Fusarium y Trichoderma presentes en estos cultivos y encontró una diversidad de microorganismos mayor de la esperada. Algunos pueden causar enfermedades en las plantas, pero otros tienen la capacidad de combatirlos de manera natural.

En pruebas experimentales con 100 aislados de Trichoderma, 70 mostraron buena actividad de control y cerca de 30 lograron reducir la enfermedad en más del 90%. Los resultados abren la posibilidad de desarrollar alternativas biológicas para proteger los cafetales y reducir la dependencia de plaguicidas químicos, aunque todavía se necesitan nuevas pruebas antes de su aplicación en el campo.

El hallazgo es especialmente importante para los productores de los Yungas paceños, donde el café forma parte de la economía de numerosas familias. Los resultados son prometedores y el siguiente paso será evaluar la eficacia de estos hongos en invernaderos y directamente en los cultivos, para avanzar hacia alternativas naturales de protección frente a las enfermedades.

Marisel también ve posibilidades de estudiar estos microorganismos en otros productos de la región, como el cacao y los cítricos. La investigación, además, identificó grupos de Trichoderma que podrían corresponder a especies aún desconocidas para la ciencia, cuyo estudio espera continuar desde Bolivia, específicamente desde el Instituto de Investigaciones Fármaco Bioquímicas de la UMSA, del que forma parte.

Oportunidades que transforman vidas

La formación de Marisel fue posible mediante el Programa UMSA/Asdi que, a través de la cooperación con Suecia, brinda oportunidades de especialización doctoral y fortalece las capacidades de investigación de la universidad pública boliviana. La científica destacó el acompañamiento del Departamento de Investigación, Postgrado e Interacción Social (DIPGIS), tanto en las gestiones académicas como en el acceso a recursos necesarios para desarrollar su trabajo.

“Acceder a la beca y poder hacer un doctorado es lo más hermoso que me ha pasado en la vida y yo estoy eternamente agradecida con la Universidad Mayor de San Andrés”, manifestó.

Su defensa doctoral no marca el final de su investigación, sino el inicio de nuevas posibilidades de colaboración científica para Bolivia. Este viernes, vestida de pollera y hablando de ciencia ante un tribunal internacional, Marisel hizo realidad un sueño que comenzó mucho antes de llegar a Suecia, cuando sus padres imaginaron para ella un futuro lleno de oportunidades.