Las similitudes en la historia, lo mismo que las diferencias. El sistema de partidos y su degeneración. La comparación de golpes de estado, con el acto de Zúñiga
Por Marco Antonio Chuquimia
Fuente: El Deber
Este sábado se recuerda 44 años desde que el presidente Hernán Siles Zuazo juraba a la presidencia y ponía fin a una larga presencia de gobiernos militares. La historiadora Sayuri Loza, el cientista Ludwin Valverde y el diputado Edgar Zegarra rememoraron los hechos desde su perspectiva.
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Para Loza existen similitudes y grandes diferencias entre los gobiernos de la UDP encabezada por Siles Zuazo y la gestión de Rodrigo Paz. La principal coincidencia es que ambos vivieron una crisis. Hace 44 años se vivía una dura realidad económica después de una falsa bonanza que hizo ver el Gobierno de facto de Hugo Bánzer Suárez.
“Caímos en esa crisis a raíz de gobiernos que subvencionaron los hidrocarburos, que subvencionaron el tipo de cambio fijo del dólar y que aprovecharon mal un periodo de bonanza. El gobierno de Bánzer se las arregló muy bien para hacer parecer que la bonanza iba a durar para siempre, lo mismo que el gobierno del MAS”, dijo la académica.
En el otro frente están las diferencias y la principal es que el MAS dejó al país en una multicrisis, sin reservas que puedan generar recursos para el país, dos tipos de deudas, interna y externa que se consumen lo poco que se produce y una profunda desinstitucionalización.
Desde la Fiscalía, que hoy tiene a su ex fiscal general preso, hasta instituciones como la Defensoría del Pueblo, recordó que los partidos de la democracia pactada dejaron una defensora del pueblo como Ana María Romero que puso una vara inalcanzable para sus sucesores. Lo propio sucedió con el Órgano Electoral, que tenía a personalidades notables regentando las elecciones y no el TSE que armó el MAS desde 2009.
La crisis
Para el analista Ludwin Valverde, la principal crisis que quedó fue la de los partidos políticos, porque en vez de mejorar la representación partidaria esta cayó a niveles en los que la prebenda es la moneda común de transacción en los pasillos del Legislativo.
“Prima un hiper pragmatismo que se vincula luego a la corrupción, porque se piensa que el Estado es una gran agencia de empleo al que el partido ha de ayudar a llegar para luego hacer algún tipo de negocios, hay una vinculación con la corrupción”, lamentó el especialista.
Dijo que el trabajo que se está encarando para la reforma de las normas electorales deben tener una participación real de la ciudadanía y no hacer el espectáculo que se intenta con supuestas mesas de trabajo donde se expone la visión de los vocales del TSE y no se escucha las propuestas de la ciudadanía.
Saludó las reformas que se pretenden hacer principalmente en los denominados “taxipartidos” que son los que alteraron la forma de hacer política, pues al hacer alianzas tienen acceso al poder nacional.
Los recuerdos
“Los golpes militares no eran lo que se pretende hacer ver hoy” recordó el diputado Edgar Zegarra, quien detalló lo que él vivió en la sureña Tupiza, de donde es oriundo y dijo que la mayoría de los militares que estaban en el sur del país, lograron luego acceso al poder en La Paz.
“El señor Emilio Lanza fue uno de los grandes dictadores de ese momento, después ya se quiso convertir en el protagonista y articulador de la renuncia de (Luis) García Meza, pero eso fue por una apuesta, una borrachera de militares, no fue por una convicción de apego a la democracia”, recordó.
Dijo que la gente debería tener en la memoria la siniestra sentencia del coronel Luis Arce Gómez, de andar con el testamento bajo el brazo. Y graficó la situación de ese entonces con lo que ocurrió hace poco en Bolivia.
“No es como ahora. Ahora que viene el Zúñiga y hace un teatro de un golpe de estado, eso en realidad era, pues un dibujo libre o un garabato, al lado de lo que antes hemos pasado nosotros, qué se iba a acercar un ministro de Gobierno para tocar todavía el carro y decir ‘Zúñiga baja, no había oportunidad eso era dictadura, era bala, era desaparición, era exilio, era luto y era dolor y llanto de los bolivianos”, finalizó
Fuente: El Deber

