El organismo proyecta una caída del PIB del 2,8% este año y del 1,4% en 2027. Bolivia registra el peor pronóstico de 2026 entre las economías del informe, mientras sus vecinos mantienen perspectivas de crecimiento.
La economía boliviana completará cuatro años consecutivos de contracción, entre 2024 y 2027, antes de una recuperación del 0,6% en 2028. Así lo estableció el Banco Mundial en su informe Panorama económico de América Latina y el Caribe (Octubre 2026) que sitúa a Bolivia con el peor desempeño proyectado para este año entre las 29 economías incluidas en su cuadro comparativo.
El documento prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia caerá un 2,8% en 2026 y volverá a disminuir un 1,4% durante 2027. Estas proyecciones prolongan el deterioro que tuvo lugar en 2024, cuando la economía retrocedió un 1,1%, y en 2025, año que cerró con una contracción del 1,6%, según la serie presentada por el organismo.
La perspectiva contrasta con el crecimiento promedio del 2,2% previsto para América Latina y el Caribe en 2026. La diferencia entre Bolivia y el indicador regional alcanza cinco puntos porcentuales. Además, entre los países incluidos en la tabla, Bolivia es el único con una contracción proyectada también para 2027.
El panorama es distinto en los países vecinos. Para este año, el Banco Mundial proyecta un crecimiento del 4,7% en Paraguay, del 3,2% en Perú, del 2,1% en Brasil y Argentina, y del 0,8% en Chile. Todos mantendrían tasas positivas durante 2027 y 2028.
Una recuperación limitada
Si se cumplen las estimaciones del organismo, la economía boliviana acumularía entre 2024 y 2027 una pérdida aproximada del 6,7% respecto del nivel de producción alcanzado al cierre de 2023. Incluso con el repunte previsto para 2028, el PIB real todavía permanecería por debajo de aquel nivel.
El Banco Mundial reconoce que Bolivia atraviesa un proceso de estabilización macroeconómica acompañado de una reorientación de su política económica. Identifica la reducción de subsidios a los combustibles, el endurecimiento monetario y la adopción de un régimen cambiario flexible a mediados de 2026 entre las principales modificaciones.
El informe también destaca que la inflación interanual disminuyó del 20% a finales de 2025 al 5% en agosto de 2026. Sin embargo, advierte sobre la necesidad de gestionar cuidadosamente los desequilibrios fiscales y externos que todavía persisten.
El organismo vincula el nuevo programa de reformas con objetivos de sostenibilidad fiscal, mayor protección social y crecimiento impulsado por el sector privado, en un escenario de mayor interacción con instituciones multilaterales.
Para América Latina, el documento identifica obstáculos como la incertidumbre mundial, los elevados costos del financiamiento, la debilidad de la inversión y las restricciones presupuestarias. También señala oportunidades derivadas del comercio y los precios de las materias primas.
En el caso boliviano, el desafío será transformar los avances iniciales de estabilización en una recuperación sostenida de la actividad productiva. Por ahora, las previsiones del Banco Mundial muestran que la economía seguiría contrayéndose durante los próximos dos años y que el crecimiento retornaría recién en 2028.
Las cifras corresponden a estimaciones y pronósticos elaborados con información disponible hasta el 23 de septiembre de 2026 y están sujetos a futuras revisiones.
Cuatro años consecutivos de recesión
Variación anual del Producto Interno Bruto (PIB real), en porcentaje. Comparación con los cinco países vecinos.


