El ente emisor advirtió que persisten presiones sobre los precios, pero que mantendrá una política monetaria contractiva, por lo que prevé que la inflación cierre el año en un dígito.

Imagen referencial / archivo
Fuente: Brújula Digital
El Banco Central de Bolivia (BCB) informó, en su Reporte de Inflación y Política Monetaria del tercer trimestre de 2026, que la inflación interanual se redujo hasta 5,7% en septiembre, desde el 9,2% registrado en junio, y ratificó su proyección de 9,2% para el cierre de esta gestión. El documento señala que la autoridad monetaria mantendrá una orientación contractiva para contener los riesgos que todavía persisten sobre los precios.
“La inflación interanual bajó de 9,2% en junio a 5,7% en septiembre, y la inflación núcleo se mantuvo en torno a 1,2%”, detalla el informe.
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El BCB atribuye esta desaceleración, entre otros factores, a la orientación contractiva de la política monetaria y a las señales emitidas por el propio ente emisor y otras autoridades económicas, que contribuyeron a contener las expectativas de inflación. Sin embargo, advierte que el proceso todavía no está consolidado debido a las presiones provenientes de los precios al productor y la mayor frecuencia de incrementos de precios.
El efecto del diésel
El informe mantiene la proyección de una inflación de 9,2% para diciembre de 2026, pese a que los registros de agosto y septiembre estuvieron por debajo de lo previsto inicialmente. Según el BCB, ese menor nivel de partida permitiría compensar el efecto que tendrá sobre los precios el nuevo costo del diésel.
La proyección supone una reducción importante respecto a la inflación de 20,4% registrada al cierre de 2025. Los datos oficiales muestran que la inflación interanual llegó a 19,64% en enero, alcanzó 9,23% en junio y descendió hasta 5,70% en septiembre.
El ente emisor considera que terminar 2026 con una inflación de un solo dígito sería relevante para los hogares de menores ingresos, debido a que el incremento generalizado de precios tiene un impacto particularmente fuerte sobre este sector de la población.
Uno de los principales cambios destacados por el BCB durante el tercer trimestre es el avance en la implementación del Nuevo Marco de Política Monetaria, que establece a la Base Monetaria como ancla nominal.
Para controlar la liquidez del sistema, el Banco Central señala que utilizó operaciones de mercado abierto, incrementó la tasa de encaje legal y puso en funcionamiento nuevas reservas monetarias restringidas y ampliadas. Estas medidas buscaron neutralizar la liquidez generada por el fortalecimiento de las reservas internacionales y por el vencimiento de títulos de corto plazo.
El BCB sostiene que estas acciones permitieron mantener la orientación contractiva de la política monetaria sin provocar una restricción del crédito, ya que —según el reporte— el financiamiento continuó creciendo, respaldado por depósitos cuyas tasas de interés se aproximan a niveles reales positivos.
BD/LE
