El ministro de Hidrocarburos Marcelo Blanco afirmó que el Ejecutivo analiza alternativas para frenar el contrabando de garrafas sin perjudicar a las familias de menores ingresos.

Fuente: Brújula Digital
El ministro de Hidrocarburos Marcelo Blanco afirmó que el Ejecutivo analiza alternativas para frenar el contrabando de garrafas, sin perjudicar a las familias de menores ingresos. El anuncio lo realizó tras varios días de escasez de gas licuado de petróleo (GLP) en La Paz, donde vecinos hacen largas filas para conseguir el combustible.
“Habrá un subsidio para los sectores más vulnerables”, afirmó este lunes la autoridad, en una entrevista a radio Fides y agregó que el gobierno estudia nuevas medidas para combatir el contrabando de GLP, con el objetivo de proteger a la población que depende de este combustible para sus actividades cotidianas.
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Blanco explicó que todavía no se definió las acciones ya que aún se trabaja en distintas alternativas junto con otras autoridades y representantes de organismos internacionales. “Estamos trabajando en este tema constantemente junto con los organismos internacionales. Cuando tengamos la medida lista la vamos a llevar adelante, pero como siempre digo, pensando en los sectores más vulnerables”, sostuvo.
El ministro planteó que es necesario diferenciar los niveles de consumo para evitar que los beneficios de la subvención favorezcan a quienes podrían destinar el producto a actividades distintas del uso doméstico. “No es lo mismo una persona que compra cinco o seis garrafas por día, no sé con qué intención, que una persona que consume una garrafa al mes. Es completamente distinta la realidad del uno y el otro”, dijo a Fides.
Blanco evitó adelantar detalles y señaló que las propuestas continúan en evaluación. Remarcó que el gobierno no adoptará medidas sin contar previamente con una planificación que permita proteger a las familias más vulnerables.
Escasez y largas filas en La Paz
El anuncio se conoce después de varias semanas de dificultades para conseguir garrafas de GLP en distintos barrios de La Paz. La falta de abastecimiento afectó a zonas como Miraflores, Sopocachi, Irpavi, Obrajes y Los Pinos, donde comerciantes denunciaron que los camiones distribuidores dejaron de llegar durante periodos prolongados.
El 17 de octubre, por ejemplo, la escasez provocó bloqueos en La Paz y El Alto. En Villa Fátima, más de un centenar de personas se concentró desde las primeras horas de la mañana para conseguir una garrafa, mientras vecinos denunciaron que debían esperar durante días o buscar el producto en otros sectores. También reportaron precios de reventa de hasta Bs 40, frente al precio oficial de Bs 22,50.
La situación persistía el 22 y 23 de octubre. Un recorrido de Brújula Digital constató esos días que tiendas de Miraflores, el centro paceño y la zona Sur continuaban sin garrafas, con comerciantes que reportaban entre 20 días y más de un mes sin recibir provisiones. En el surtidor de San Pedro, alrededor de 20 personas aguardaban la habilitación de la venta para abastecerse.
Ante los problemas, el gobierno desplegó operativos con resguardo policial y anunció el incremento de los volúmenes de distribución para La Paz y El Alto. YPFB informó el 22 de octubre que se distribuirían aproximadamente 45.000 garrafas en ambas ciudades, mientras las autoridades atribuyeron parte de las dificultades al contrabando, el acopio y la especulación.
