Sin duda que el golpe certero al crimen organizado por parte del gobierno nacional de Rodrigo Paz, en días pasados con la intervención al Ministerio Público y detención de su principal autoridad como fue hasta ese entonces el ahora ex Fiscal General del Estado, Roger Mariaca y otros funcionarios bajo acusaciones de presuntos vínculos con una estructura favorable al narcotraficante, Sebastián Marset, lo deja al gobierno central por el momento bien fortalecido.
Dicho accionar no hubiese sido posible, sin la cooperación del Escudo de Las Américas, impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump y otras alianzas internacionales para enfrentar también al narcotráfico no solo desde nuestra patria sino más allá de nuestras fronteras. Para algunos será injerencia del país del norte, pero para otros significa un espaldarazo a la administración de Rodrigo Paz porque hacerlo solo era totalmente imposible.
Este apoyo internacional justo llegó cuando el gobierno de Paz Pereira, estaba debilitado y que tal vez de este “octubre negro”, no pasaría. Lo sucedido no hace mucho tiene su mensaje de fondo: “si Bolivia no puede cambiar su propia justicia, entonces Estados Unidos con mano dura de Donal Trump, lo hará”. No por algo ya empezaron a rodar muchas cabezas. Es el momento oportuno para limpiar las instituciones públicas del alto grado de contaminación fecal en la que se encuentran actualmente.
Hasta que tuvo que llegar el jalón de orejas de “papá” Trump para decirnos: “oye chicos sus instituciones democráticas están plagadas de corrupción e invadidas por agentes del narcotráfico que penetraron para comprar la conciencia de servidores públicos (Ministerio Público) y desde ahí adentro están operando en favor de las mafias narcoterroristas”. Sin la intervención del Escudo de las Américas, reitero, hubiese sido imposible tal cometido, así de claro nomás.
Lo cierto es que la DEA nuevamente está en nuestro territorio – después de haber sido expulsada en el primer gobierno masista de Evo Morales el año 2008 – para coadyuvar al Estado boliviano en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. Sin duda que mucha gente aplaude tal decisión del gobierno de Rodrigo Paz, porque luchar solo como Estado ante esas organizaciones criminales corporativas que están instaladas no solo en suelo nacional sino a nivel continental, era pedir peras al olmo.
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Ahora que el gobierno de Rodrigo Paz, cuenta con el apoyo del Departamento de Estado de Estados Unidos y de los países que integran la coalición Escudo de las Américas, debe continuar las investigaciones y los procesos contra las supuestas redes de protección al narcotráfico. Y aquí surge la pregunta del millón: ¿para cuándo la captura de Evo Morales a quién se lo relaciona con el narcoterrorismo?
Mientras Evo Morales ande libre y auto encarcelado en su propia “republiqueta” del Chapare, el país no tendrá paz. El próximo objetivo del gobierno central no cabe duda debe ser la detención de dicha persona porque es un peligro para la propia estabilidad gubernamental y de nuestra democracia. No hacerlo sería un craso error por parte del gobierno nacional ya que estaría dando paso a su misma desestabilización.
A esto se debe añadir que en el país ya están enquistados varios grupos externos ligados al narcotráfico y crimen organizado. Ejemplo claro los asesinatos a diario que ocurren en la región oriental. A los cuales se los debe combatir con el apoyo internacional como ahora es el caso del Escudo de las Américas.
Es una vergüenza para el país que otro del exterior nos diga qué bolivianos con nombres y apellidos están metidos en corrupción, narcotráfico y terrorismo. Sin duda nos guste o no, hace que perdamos nuestra soberanía de la que tanto decimos proteger. En los hechos Estados Unidos nos demuestra con pruebas de que no somos capaces de luchar desde lo interno con esos males señalados y que al parecer lo llevamos muy incrustados en nuestra sangre. El otro mensaje de fondo es que la administración Trump, nos está corrigiendo con el palo corrector; pegándonos en nuestras nalgas e indicándonos a la vez que esto: “saca lo malo…mete lo bueno”.
