Gary Rodríguez, gerente general del IBCE, informó que las ventas de soya y derivados al exterior superaron en $us 54 millones a las de hidrocarburos durante los primeros ocho meses del año. Las exportaciones no tradicionales crecieron en valor y volumen.
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En una entrevista con Influyentes, Rodríguez presentó cifras que, según explicó, corresponden a información oficial publicada recientemente. Destacó que las exportaciones de soya y derivados aumentaron 13% en valor y 18% en volumen respecto al mismo periodo del año pasado. En contraste, las de hidrocarburos disminuyeron 8% en valor y 14% en volumen.
“No se trata de competir, pero se trata de dar lugar a cada cosa que se hace bien o mal”, afirmó.
El ejecutivo vinculó el resultado de la soya con una cadena productiva que, según señaló, sostiene más de 120.000 empleos, además de impulsar actividades como el transporte, el comercio y la metalmecánica.
Las exportaciones no tradicionales ganan espacio
Rodríguez situó el avance de la soya dentro de un resultado más amplio: las exportaciones no tradicionales crecieron 28% en valor y 11% en volumen hasta agosto y representan una cuarta parte de las ventas bolivianas al exterior.
Este grupo comprende productos agropecuarios, agroindustriales, forestales, manufactureros y artesanales. El gerente del IBCE destacó su capacidad de generar empleo y transformar materias primas, frente al carácter extractivo de los minerales y los hidrocarburos.
“Son recursos naturales que se transforman, a los que se agrega valor. Y el principal valor agregado de esto son los empleos”, sostuvo.
A diferencia de un incremento explicado únicamente por mejores precios, el crecimiento del volumen muestra que el sector también vendió mayores cantidades. Rodríguez considera que, si la tendencia continúa, las exportaciones no tradicionales podrían volver a acercarse a los niveles de 2022.
Recordó que los años posteriores estuvieron afectados por problemas climáticos que golpearon especialmente a la soya.
Un superávit comercial cercano a $us 2.000 millones
En el balance general, Rodríguez informó que las exportaciones bolivianas aumentaron 54% en valor y 8% en volumen entre enero y agosto, pese a la disminución de los hidrocarburos. Atribuyó el impulso de las ventas tradicionales a los minerales, que, según explicó, registraron crecimiento tanto en valor como en volumen.
Con cifras redondeadas, situó las exportaciones en $us 8.960 millones y las importaciones en $us 6.960 millones. La diferencia arroja un superávit comercial aproximado de $us 2.000 millones.
“Pese a los bloqueos, pese a los avasallamientos, pese a toda esta incertidumbre e inestabilidad política, el sector exportador le está cumpliendo al país”, manifestó.
Ese saldo expresa la diferencia entre el valor de las mercancías exportadas e importadas. No equivale, por sí solo, a un aumento del mismo monto en las reservas internacionales ni permite determinar cuánto dinero ingresó al sistema financiero boliviano.
Rodríguez rechazó que el debate sobre las divisas se limite a la presencia física de dólares en el país y destacó que los pagos internacionales también se realizan mediante operaciones digitales. Sin embargo, las cifras comerciales expuestas en la entrevista no detallan los plazos de cobro, el destino de los ingresos ni su canalización financiera.
El IBCE reclama mejores condiciones para producir
El gerente del instituto sostuvo que el desempeño exportador podría ser mayor con menos restricciones, acceso a biotecnología, seguridad jurídica y una agenda coordinada entre el sector público y el privado.
También reclamó condiciones que permitan enfrentar los avasallamientos y las interrupciones del transporte por bloqueos
“Si tuviéramos más libertad para exportar, si tuviéramos biotecnología, si tuviéramos seguridad jurídica (…) esto podría ir para mucho más”, afirmó.
Su planteamiento apunta a convertir el crecimiento registrado hasta agosto en una expansión sostenida, con mayor producción, empleo y acceso a mercados.
