Santa Cruz: El alza de pasajes afecta los bolsillos y provoca reclamos en la Bimodal


El acuerdo permite subir hasta el 35% el precio máximo de los pasajes y mantiene el mínimo vigente. En la terminal los viajeros cuestionan el costo de viajar y las empresas temen perder clientes. Funcionarios de la ATT esperan una resolución

El alza de pasajes afecta los bolsillos y provoca reclamos en la Bimodal

Pasajeros revisan las tarifas de los viajes en la terminal cruceña. Foto: Ricardo Montero

 



Fuente: El Deber

Para una pasajera que se disponía a viajar a La Paz, esperar un día significó ahorrar Bs 50 en el boleto. Había postergado la salida porque el precio del miércoles -de Bs 280- le resultó demasiado alto. Ayer, jueves por la tarde, encontró un precio menor, aunque lejos de los Bs 180 que recordaba de viajes anteriores. “Eso desbalanza nuestras cuentas”, contó en la Terminal Bimodal de Santa Cruz de la Sierra.

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Su preocupación es similar a la de otros viajeros que conocieron el acuerdo del Gobierno, la ATT y los transportistas. Otra mujer había pagado Bs 200 para ir a Puerto Quijarro. Antes conseguía pasajes de Bs 100 a Bs 150, según el servicio. “Ya no se puede viajar como antes”, lamentó. Un hombre que iba a Cochabamba aún no había comprado: temía gastar en el viaje lo que también necesitaba para la canasta familiar.

El pacto anunciado ayer abrió una nueva etapa para las tarifas interdepartamentales. Permitirá elevar hasta un 35% el precio máximo, pero mantendrá el mínimo vigente. No significa que todos los boletos deban subir en ese porcentaje. La banda será transitoria mientras una consultora independiente realiza un estudio de costos, con un plazo previsto de 60 días.

Detrás de las ventanillas, el temor era quedarse sin clientes, Un operador explicó que muchos clientes se acercaban, preguntaban por pasajes de Bs 130 o Bs 140 y se iban sin comprar.

Para una familia de cuatro personas, observó, reunir el dinero de los boletos representaba un esfuerzo.
También contó cómo se fueron vaciando las salidas: su empresa pasó de despachar seis o siete buses a cuatro y, ahora, uno. Había días en los que ni siquiera lo sacaban. “La gente no quiere viajar”, dijo. El combustible había encarecido la operación, pero cobrar más tampoco garantizaba llenar los asientos.

Otra vendedora de boletos compartió esa inquietud. Aseguró que vendían por debajo del tope y aun así costaba encontrar pasajeros. Las empresas, añadió, esperaban reunirse para decidir cómo proceder tras el anuncio. En las boleterías, la noticia todavía convivía con la necesidad de vender el siguiente asiento.

Ernesto Flores, dirigente de los transportistas de la Bimodal, describió una reunión “larga y complicada”. Recordó que la oferta inicial era del 15% y explicó que el sector aceptó el 35% como una salida temporal. “No estamos conformes”, sostuvo.

A su juicio, necesitaban al menos un 55% para cubrir sus necesidades.

El dirigente puso sus expectativas en el estudio de los próximos dos meses. Espera que permita demostrar los gastos de las empresas y establecer una tarifa con la que pudieran trabajar sin pérdidas. Reconoció que había poco movimiento y falta de dinero, pero garantizó que los buses seguirían prestando el servicio durante ese periodo.

Los controles también son escasos. Para la ATT en la Bimodal, el anuncio debía completar otro paso antes de aplicarse. “Estamos a la espera de la resolución”, explicó una funcionaria que cumple funciones en el lugar. Mientras llegaba el documento, el personal continuaba con simbólicos controles.

La funcionaria sostuvo que la baja afluencia de pasajeros frenaba los aumentos y recordó que las tarifas mínimas se mantendrían. Una vez recibida la resolución, correspondería hacer cumplir los límites autorizados.
Ante las quejas por precios elevados, pidió que los usuarios acudieran a la oficina de la ATT o utilizaran sus canales de atención.