
Santa Cruz cerró 2025 con una nueva reducción en su producción de hidrocarburos. La extracción de líquidos cayó 13,7% respecto al año anterior, mientras que la producción de gas natural retrocedió 12,3%. Ambas series acumulan tres años consecutivos de disminución, de acuerdo con el Boletín Estadístico de Producción Departamental de Hidrocarburos 2026, elaborado por el Instituto Cruceño de Estadística (ICE) con registros de la Dirección de Hidrocarburos, Minas y Energía de la Gobernación.
Los datos reflejan una tendencia que se profundizó después de 2022, año en el que el departamento registró sus mayores niveles recientes de producción en ambas categorías. Desde entonces, el descenso ha sido sostenido y ha reducido el volumen extraído en campos y municipios que históricamente tuvieron un peso importante en la actividad hidrocarburífera regional.
En el caso de los líquidos, la producción pasó de aproximadamente 4,06 millones de barriles en 2024 a 3,51 millones en 2025, de acuerdo con los valores expresados en miles de barriles (MBbls) del boletín. La caída de la última gestión se suma a las variaciones negativas de 14,2% en 2023 y 8,3% en 2024.
La evolución del gas natural muestra una trayectoria similar. El volumen producido descendió de 4.860 millones de metros cúbicos en 2023 a 4.331 millones en 2024 y 3.798 millones en 2025. Esto supone una reducción acumulada cercana al 34,6% frente al nivel de 2022, cuando la producción alcanzó 5.804 millones de metros cúbicos.
La coincidencia de ambas tendencias sitúa la evolución de la producción entre los principales indicadores para seguir la situación del sector en Santa Cruz. Sin embargo, los volúmenes extraídos no equivalen directamente a ingresos por exportaciones, regalías o impuestos: para medir esos efectos se necesitan datos adicionales sobre precios, comercialización, destino de la producción y liquidación de los recursos fiscales.
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Líquidos: una producción concentrada en pocos municipios
La distribución territorial de la producción evidencia una alta concentración. En 2025, los municipios de Lagunillas, Yapacaní y Cabezas aportaron conjuntamente el 85% de los líquidos producidos en Santa Cruz, según el ICE.
Lagunillas encabezó la lista, con una participación del 52,15% del total departamental. Yapacaní representó el 24,86% y Cabezas, el 8,12%. Esta distribución muestra el peso de un grupo reducido de municipios dentro de la actividad hidrocarburífera regional.
La concentración también se observa en los campos productores. Incahuasi aportó el 41,89% de los líquidos departamentales en 2025, seguido por Boquerón Norte, con el 14,02%; Aquio, con el 10,26%; y Yarará, con el 5,06%. El resto de los campos representó en conjunto el 25,39%.
El liderazgo de Incahuasi contrasta con la reducción de la producción total. El campo registró 1.466 miles de barriles en 2025, por debajo de los 1.782,6 miles contabilizados en 2024 y de los 2.839,7 miles de 2022. La trayectoria confirma que incluso uno de los principales puntos de producción del departamento experimentó una disminución en los últimos años.
La concentración se extiende a las empresas operadoras. De acuerdo con el gráfico del ICE correspondiente a 2025, Total E&P representó el 52,2% de la producción departamental de líquidos, seguida por YPFB-Andina, con el 28,8%; YPFB-Chaco, con el 9,2%; YPFB-Corporación, con el 5,4%; y otras operadoras, que reunieron el 4,4%.
Estas cifras describen la estructura de la producción de líquidos, pero no deben interpretarse como participaciones en las reservas, los ingresos de las empresas o la producción nacional total.
El gas natural también pierde volumen
La producción de gas natural registró una caída de 12,3% en 2025. El volumen departamental pasó de 4.331 millones de metros cúbicos en 2024 a 3.798 millones en 2025, según la serie histórica del boletín.
La reducción es significativa al observar la evolución desde 2022. En ese año, Santa Cruz produjo 5.804 millones de metros cúbicos; tres años después, el volumen fue aproximadamente 2.006 millones de metros cúbicos menor. En términos relativos, la disminución acumulada fue cercana al 34,6%.
Cordillera se mantuvo como la principal provincia productora de gas natural, con 2.564,91 millones de metros cúbicos en 2025. Le siguió Ichilo, con 903,35 millones; Sara, con 294,67 millones; Andrés Ibáñez, con 25,99 millones; y Warnes, con 9,26 millones.
El peso de Cordillera es relevante, aunque su propia producción también se redujo. La provincia pasó de 4.375,78 millones de metros cúbicos en 2022 a 3.004,57 millones en 2024 y 2.564,91 millones en 2025. Ichilo, por su parte, produjo 903,35 millones de metros cúbicos en la última gestión, por debajo de los 1.610,70 millones registrados en 2016.
En la provincia Sara, la producción de gas natural disminuyó de 535,73 millones de metros cúbicos en 2016 a 294,67 millones en 2025. El informe señala que su participación en el total departamental también se redujo durante el periodo analizado.
Las cifras muestran que el retroceso no se limita a un solo territorio. Aunque existen diferencias entre provincias y campos, las series de Cordillera, Ichilo y Sara reflejan una reducción del volumen producido frente a sus niveles de años anteriores.
Una tendencia con implicaciones económicas
La producción de hidrocarburos tiene relevancia para las finanzas públicas debido a su relación con las regalías departamentales y el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). El boletín del ICE incluye el marco legal que regula estos recursos y explica los mecanismos de distribución entre beneficiarios.
La Ley de Hidrocarburos establece una regalía departamental equivalente al 11% de la producción departamental fiscalizada, mientras que el IDH tiene una alícuota del 32% sobre la producción de hidrocarburos, conforme al marco normativo descrito en el documento.
No obstante, una reducción de los volúmenes producidos no permite calcular por sí sola cuánto disminuyeron los ingresos fiscales. Para establecer ese impacto sería necesario contrastar las cifras de producción con los precios aplicados, las liquidaciones oficiales de regalías e IDH, los volúmenes comercializados y las transferencias efectivamente recibidas por la Gobernación y los gobiernos municipales.
La concentración territorial añade otra dimensión. Una proporción importante de la producción de líquidos se genera en pocos municipios, mientras que Cordillera reúne la mayor parte del gas natural producido en el departamento. Esta distribución hace relevante analizar no solo la evolución general del sector, sino también cómo los cambios productivos se reflejan en los ingresos públicos y en las economías locales vinculadas a la actividad.
El boletín no determina las causas de la caída ni permite concluir, por sí solo, cuánto de la reducción responde al agotamiento de campos, a decisiones operativas, a inversiones, a interrupciones o a otros factores. Para explicar esos elementos se requiere información complementaria de las operadoras y de las autoridades nacionales del sector.
El desafío de explicar el descenso
El periodo 2016-2025 deja dos señales claras: la producción de líquidos y la de gas natural disminuyeron durante tres años consecutivos al cierre de 2025, y una parte importante de la actividad permanece concentrada en determinados campos, provincias y municipios.
La evolución plantea preguntas sobre el comportamiento futuro de la producción, las inversiones destinadas a sostenerla y el efecto que los cambios podrían tener sobre los recursos públicos departamentales y municipales. Responderlas exige complementar las estadísticas de extracción con datos sobre exploración, nuevos proyectos, reservas, comercialización y recaudación.
Por ahora, el registro del ICE ofrece una base cuantitativa para dimensionar el retroceso: en 2025, Santa Cruz produjo menos líquidos y gas natural que en 2024, y ambos indicadores se ubicaron por debajo de sus niveles de 2022. La magnitud de la caída y la concentración de la actividad convierten la evolución de los hidrocarburos en una variable clave para seguir la economía regional.
