Esta tradición tiene lugar una semana después de la festividad de Todos Santos. Cada 8 de noviembre, los devotos de estas osamentas celebran misas y rituales andinos, pero además organizan fiestas en su honor.

[Foto: Alejandra Carrera – UNITEL] / Un grupo de cráneos que fueron parte de los rituales de las Ñatitas en La Paz.
Fuente: Unitel
Con flores, rezos y muestras de afecto, decenas de personas llegaron hasta el Cementerio General de La Paz para rendir homenaje a las Ñatitas, las calaveras que tienen nombres, son “protectoras” de quienes las cuidan y cumplen sus deseos.
Esta tradición tiene lugar una semana después de la festividad de Todos Santos. Cada 8 de noviembre, los devotos de estas osamentas celebran misas y rituales andinos, pero además organizan fiestas en su honor.
Las Ñatitas son cráneos humanos que, según las creencias, brindan protección y conceden favores a sus seres queridos. Los creyentes las conservan en sus hogares en urnas con adornos y, en algunos casos, con gorros de lana, sombreros y otros artículos.
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Durante el año les rinden culto con incienso y adornan sus altares con flores, cigarrillos, velas, hojas de coca y alcohol, hasta que llega el día de su fiesta.
Para sus creyentes, estos elementos son muestras de agradecimiento y forman parte de un ritual que se transmite de generación en generación.
CULTO
El culto a las Ñatitas’, llamadas de esa manera porque no tienen nariz, genera un intenso debate y está asociado a la festividad de Todos Santos.
Se cree que las almas de los difuntos están presentes en las calaveras, por eso sus poseedores les ponen nombres de personas para fortalecer el vínculo.
El presidente del Consejo Nacional de Amautas, Sergio Chura, dijo en un discurso que la devoción a Las Ñatitas y la costumbre de esperar la visita de las almas de los seres queridos en noviembre “es ancestral” y coincide con el “ciclo de siembra y lluvia” en el campo, reportó EFE.
