Rosa Usquiano fue asesinada con 33 puñaladas que le infligió su pareja el miércoles. Es la víctima número 111 de un año que ha superado las cifras rojas de gestiones pasadas. El Gabinete Especial aún da respuestas
Rosa Usquiano Cáceres fue asesinada con 33 puñaladas que le infligió su pareja el pasado miércoles. Tenía dos hijas y 38 años cuando se convirtió en la víctima número 111 de un año signado por los feminicidios y la violencia contra la mujer en Bolivia.
Un informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), difundido en noviembre, muestra a Bolivia como el país con la prevalencia más alta de feminicidios de la región seguido por Paraguay, “con tasas de 2,0 y 1,6 por cada 100 mil mujeres”, respectivamente. Según un informe del Defensor del Pueblo, cada tres días se registra un feminicidio en el país y a diario abren 97 causas de violencia contra la mujer.
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Ante esas cifras alarmantes, en diciembre, ONU Mujeres pidió al Gobierno que genere medidas efectivas de prevención contra la violencia en razón de género.
Entre enero y septiembre de 2018, según datos oficiales de la Fiscalía, en Bolivia se había registrado 85 casos de feminicidio. En el último trimestre, no obstante, el índice. Un recuento de Página Siete establece que el año termina con 111 feminicidios, dos más que 2017 cuando fueron 109.
A puñaladas, con fuego
Un día después de Navidad, en la localidad de Siguani Chico en el municipio yungueño de La Asunta, Rosa fue asesinada por su pareja, frente a sus hijas -de 17 y 21 años- una de las cuales resultó herida al tratar de defenderla.
El escueto informe policial sostiene que tras una discusión, con bebidas alcohólicas de por medio, el hombre “perdió el control y atacó a su esposa con un cuchillo de cocina”. La apuñaló no una sino 33 heridas veces hasta acabar con su vida. Después se dio a la fuga.
El lunes 26 de noviembre, mientras una marcha de mujeres partía de la Cervecería para recibir el anuncio gubernamental de la creación de un nuevo gabinete para la atención de la violencia contra la mujer, un cortejo fúnebre llegaba a la morgue del Hospital de Clínicas para reclamar el cuerpo de Melanie Magne, víctima de feminicidio. La joven, de 28 años, fue asesinada por su concubino pese a los ruegos de su hijita que fue testigo del crimen.
Un día después, la FELCV de Tarija hallaba el cuerpo sin vida de Ivana A. La autopsia estableció que la joven de 27 años de edad había muerto varias horas antes de ser encontrada, a causa de un golpe en el abdomen que le laceró el hígado. En la habitación había unas maletas listas, con las que el agresor –pareja de la víctima– pensaba escapar.
¿Leyes efectivas?
“Son tantas normas que hemos emitido como Gobierno; sin embargo, falta implementarlas”, admitió el presidente Evo Morales ese 26 de noviembre, a tiempo de anunciar la creación de un gabinete especial y un servicio de atención destinados a frenar la violencia contra la mujer.
Esa instancia, conformada por siete ministerios, fue creada en coincidencia con los cinco años de vigencia de la Ley Integral 348 “Para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia”. Hasta el momento, el Gabinete especial no ha tenido actuación aún en ninguna circunstancia.
Año de violencia y impunidad
El 23 de enero del año que termina, un doble crimen en Sucre consternó al país. Fabián Ch. mató a su pareja de unos 20 años y a su hijo de sólo dos con más de 10 puñaladas. Las investigaciones revelaron que el hecho fue planeado, ya que el autor contrató un vehículo para que con engaños transporte a su esposa e hijo a un lugar vacío donde procedió al feminicidio e infanticidio.
El 10 de septiembre, el exesposo de Fabiola Marca, Roly M., llegó al domicilio de ella en Oruro en estado de ebriedad buscando al hijo de ambos. Estaban divorciados hace cinco meses.
En medio de una discusión Roly tomó un cuchillo y asestó la primera puñalada en el cuerpo de Fabiola. Sin hacer caso a los gritos del pequeño continuó con el ataque hasta cansarse. Aún con vida y con más de 40 heridas la joven de 23 años fue auxiliada en un hospital donde falleció. Su expediente figura como el caso numero 77 de los feminicidios de 2018.
Con patrones similares el 8 de septiembre en Santa Cruz Laura P. de 23 años fue asesinada por su exesposo quien al verla con su nueva pareja le propinó 13 puñaladas. Una pequeña niña quedó en la orfandad.
Adolescentes asesinadas
Reportes de prensa de este año dan cuenta de un incremento en feminicidios de adolescentes entre 13 a 20 años. La violencia sexual es factor común en estos crímenes.
El jueves 3 de mayo, en Chuquisaca una joven de 17 fue hallada muerta, presentaba cinco heridas de arma de fuego provocadas por su novio de 20 años.
El 14 de julio, Rosa de 19 años viajó a Coroico con un amigo y otra pareja para acampar. Según los reportes, durante la noche los comunarios vieron a su compañero salir de la carpa con manchas de sangre por lo que dieron parte a la Policía. Al llegar al lugar los efectivos encontraron a la joven muerta y ensangrentada. Había sido violada repetidamente.
El 16 de agosto, en la localidad de Desaguadero, el cadáver de Rocío Q, de 15 años, fue hallado oculto en el templo del pueblo. La joven había sido violada y estrangulada por su primo, de 17 años, quien era monaguillo.
La mañana del 8 de octubre la Policía hizo el levantamiento del cuerpo de Carmen V., una adolescente de 16 años, en un lote baldío en El Alto. Sus heridas mostraban que había sido asfixiada, golpeada y vejada por más de una persona. Dos noches antes, Carmen salió a bailar con su enamorado de 23 años y dos de sus amigos. Luego de asistir a una discoteca fueron a la casa de uno de ellos donde se perpetró el crimen. Los tres feminicidas confesaron.
El 15 de octubre Lesly Flores fue encontrada en Panticirca. Tenía el rostro desecho el cuerpo desnudo y las manos con signos de haberse defendido. Había sido violada y luego asesinada. Tenía tres meses de embarazo.
El 16 de diciembre, María delfina Chambi fue asesinada a golpes por su pareja a causa de celos. La mujer de 32 años dejó dos niños en la orfandad en Santa Cruz.
El país tiene las tasas más altas de feminicidio de la región
Bolivia es uno de los dos países con mayor prevalencia de feminicidios en Sudamérica, según la Comisión Económica para América Latina (CEPAL). ONU Mujeres pide al Gobierno que implemente medidas efectivas contra la violencia de género.
“Solicitamos al Gobierno boliviano la generación de medidas efectivas de prevención contra la violencia en razón de género, en acciones de justicia penal que promuevan la seguridad y el empoderamiento de las víctimas y finalmente que se garantice la persecución jurídica de los asesinos y agresores”, dice el comunicado publicado hace dos semanas.
Según el estudio de la CEPAL, Bolivia y Paraguay son los países de América del Sur con la prevalencia más alta de feminicidios, con tasas de 2,0 y 1,6 por cada 100 mil mujeres, respectivamente.
El pronunciamiento de ONU Mujeres siguió al caso de una joven de 18 años que fue drogada y luego violada por cinco amigos. Cuatro de ellos fueron enviados con detención preventiva al penal de Palmasola. El hecho ocurrió en un motel de Santa Cruz.
“Hemos visto con mucha preocupación e indignación que los hechos de violencia sexual, infanticidios y feminicidios cometidos contra niñas, adolescentes y mujeres son justificados con mensajes de odio, machismo, racismo, homofobia y discursos antiderechos, donde se culpabiliza a las víctimas del delito cometido”, puntualizó el organismo.
Entre los que más han conmovido está el que fue denunciado por la organización feminista Mujeres Creando, de una campesina de un municipio rural de La Paz que pasó medio año en la cárcel por haber asesinado a su esposo tras pillarle en plena violación de su hija de 14 años.
Una jueza determinó esta semana que la mujer, acusada de “asesinato por emoción violenta”, podrá defenderse en libertad.
Foto: Archivo / Página Siete
Violencia contra la mujer, el delito más denunciado
Según reportes de la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia (FELCV) desde enero de 2015 hasta marzo de 2018, esta unidad recibió 128.855 denuncias enmarcadas en la Ley 348 que van desde violencia familiar, física, sexual y violaciones hasta feminicidio. En ese mismo lapso el Ministerio Público abrió 113.269 causas; es decir que 15.583 no pasaron de las instancias policiales.
De acuerdo a datos del Ministerio Público (2017), la violencia contra las mujeres es el primer delito más denunciado con 31.504 casos por encima del delito de robo con 9.820 casos.
En noviembre la Defensoría del Pueblo, con el apoyo de ONU Mujeres, elaboró el Informe sobre el estado de cumplimiento de las medidas de atención y protección a mujeres en situación de Violencia en el marco de la Ley 348. El documento advierte el incremento de los 31.942 casos registrados en 2015, a 38.846 en 2017; en promedio son 97 por día.
Desde enero de 2015 hasta septiembre de 2018 se abrieron 416 causas por feminicidio, según el Ministerio Público. De acuerdo al informe de la Defensoría del Pueblo, en promedio ocurre uno de estos crímenes cada tres días.
Actualmente, el Ministerio Público atiende los casos de violencia a través de las Fiscalías Especializadas para Víctimas de Atención Prioritaria (FEVAP). Éstas también están a cargo de las unidades de protección a víctimas y testigos que atienden delitos de crimen organizado, terrorismo, corrupción, narcotráfico, delitos en contra de niñas, niños y adolescentes, casos sobre violencia contra la mujer, trata y tráfico de personas y violación de derechos fundamentales.
A nivel nacional hay 25 FEVAP con 71 fiscales para la atención de los más de 113 mil casos abiertos desde 2015. Y son los únicos sin personal especializado.
Foto: Archivo / Página Siete
Rosa fue asesinada por su pareja quien le infligió 33 puñaladas frente a sus hijas, una resultó herida. El feminicida se dio a la fuga. Fue en La Asunta, el 26 de diciembre.
Melanie M., de 28 años, fue asesinada por su concubino a puñaladas, pese a los ruegos de su hijita que fue testigo del crimen. Fue en La Paz, en noviembre.
Ivana A. , de 27 años de edad, murió a causa de un golpe en el abdomen que le laceró el hígado propinado por su pareja, quien trató de huir. Fue en Tarija en noviembre.
María delfina Ch. fue asesinada a golpes por su pareja a causa de celos. La mujer de 32 años dejó dos niños en la orfandad. Fue en Santa Cruz el 16 de diciembre.
Página Siete / La Paz