El PIB de España avanzó un 0,7% en el cuarto trimestre de 2018, muy por encima del crecimiento registrado en la zona euro
Cae la inversión y tira el gasto público
También resalta como nota negativa la caída de la inversión, que cede un 0,2% después de haber estado anotándose incrementos bastante importantes durante los cinco trimestres precedentes. Pese a la notable resistencia de la economía española, que el consumo público sea el que empuje y no la inversión parece una mala señal. «La inversión, sobre todo la dedicada a maquinaria que cae un 1,5% trimestral, se considera una especie de termómetro de las expectativas de las empresas», señala el economista de BBVA Research, Rafael Doménech.La remuneración por asalariado y los costes laborales se han acelerado bastante y avanzan en términos trimestrales un 1,5% y un 1,6%, respectivamente. No obstante, en principio estos aumentos se están produciendo en línea o por debajo de lo que crecen en la zona euro, de forma que todavía se estaría manteniendo la competitividad en esta parcela.Según señala el INE, «la contribución de la demanda nacional al crecimiento interanual del PIB es de 2,7 puntos, una décima inferior a la del tercer trimestre. Por su parte, la demanda externa presenta una aportación de –0,3 puntos, una décima superior a la del trimestre pasado». Es decir, a pesar de la mejora trimestral de las exportaciones, la demanda exterior sigue restando crecimiento debido a que en el año hemos estado importando más que exportando, lo que a su vez se traduce en un deterioro del actual superávit con el exterior, necesario para seguir reduciendo la elevada deuda de España con el extranjero.En la variación interanual, el consumo de los hogares aumenta un 4,1%, en línea con lo que ha crecido el conjunto de remuneración de los asalariados: un 4,7% más, un hecho que contrasta con el aumento de los excedentes empresariales, que solo crecen un 1%. De lo que se deduce que las empresas están dedicando más recursos al empleo y las subidas de salarios.El gasto de las Administraciones también crece un 4,1% interanual. Y la inversión engorda un 6,4%. En cambio, el sector exterior ha restado porque las exportaciones han aumentado un 3,5% frente a un incremento de las importaciones mayor, del 7,7%. Por sectores, sobresale la construcción (+8,3%) y los servicios (+3,6%). La industria desciende un 0,6% interanual.Una economía puede crecer a fuerza de añadir gente trabajando o de hacer más con los que ya tiene, esto es, mejorando la productividad. La recuperación de la economía española está siendo muy intensiva en creación empleo. Mientras que en 2018 el PIB se ha elevado un 2,5%, la ocupación ha aumentado otro 2,5%. Y por ese motivo la productividad en el conjunto del año ha sido del 0%. Al incorporar a muchos parados con menor cualificación que los que están trabajando, parece difícil ganar productividad. En estas circunstancias, el cambio de modelo hacia una economía más productiva se convierte en una tarea mucho más complicada. Sobre todo cuando ganan protagonismo sectores poco productivos como la construcción o las Administraciones y pierde peso uno productivo como la industria.
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Fuente: elpais.com
