Quispe, amordazado por los corruptos del Fondioc y ahora por los de la Vocería“Si siendo candidato me quiere enjuiciar, si es presidente me mandará a fusilar”. Con su ironía característica, el diputado opositor Rafael Quispe dejó en evidencia la reacción autoritaria de Carlos Mesa, ante la revelación de que su equipo gastó casi medio millón de dólares del presupuesto asignado a la demanda marítima por el gobierno de Evo Morales.Como señaló el filósofo Enrique Fernández García: “Más allá de que Carlos D. Mesa Gisbert, Wilson Santamaría y Rafael Quispe Flores sean los protagonistas, conviene subrayar que tanto diputados como senadores son inviolables respecto a las opiniones, denuncias y requerimientos, entre otras actuaciones, que llevan a cabo. Es un privilegio que se les reconoce para ejercer su deber de fiscalización, evitando temores suscitados por la posibilidad de un juicio en su contra. No se trata de una cuestión irracional; así, garantizamos que aporten, de modo efectivo, a la salvaguarda de nuestros derechos e intereses. Sin duda, si seguimos la lógica de procesar a parlamentarios porque sus indagaciones y conclusiones nos resultan molestas, evidenciamos una peligrosa discordancia con postulados que conciernen a las tareas de representación ciudadana”.Lo cierto es que Quispe primero fue enjuiciado por la banda del Fondioc, a raíz de sus denuncias sobre los grandes desvíos de recursos en esa entidad, y actualmente sufre una segunda arremetida de quienes no parecen ser muy amigos de la transparencia económica. Es una pena que Carlos Mesa descienda al nivel de Nemesia Achacollo.Antecedentes autoritariosLa reacción del ex presidente trae a la luz varios de sus antecedentes, que contradicen el supuesto republicanismo que busca mostrar ante el electorado. Veamos:1. Tanteos para un cierre del Congreso durante su gobierno (el ex ministro Mauricio Balcázar denunció que Mesa consultó dicha posibilidad con la embajada de EEUU, recibiendo la respuesta de que eso sería antidemocrático).2. Instrucciones para una intervención de las FFAA a Santa Cruz (el propio ex presidente lo menciona en su documental “Presidencia sitiada”; se preparaba una militarización si el cabildo del 2005 designaba un gobernador). 3. Sanciones al vicepresidente disidente del FRI (Víctor Hugo Landívar cuestionó la alianza con Mesa y se lo quiso acallar con amenazas de suspensión y enviándolo al Tribunal de Honor).4. Centralismo leninista (un simpatizante de Mesa, el sociólogo Julio Aliaga, denunció que Comunidad Ciudadana optó por el “centralismo democrático”, en el “sentido leninista del término”).