Preocupante. Una pareja inventó una historia de secuestro para escapar.Chuquisaca.- Una adolescente de 17 años, con ayuda de su enamorado de 20, fingió su secuestro. Inventó una historia de película en la que incluyó persecución, golpes y muertos, mientras ambos estaban en San Juan del Piraí, en la casa del joven.Pese a que ambos tenían una relación de enamoramiento, el Ministerio Público denunció al muchacho por estupro y logró una condena de tres años de cárcel, aunque no irá tras las rejas porque se benefició con el perdón judicial.Esta historia comenzó a destaparse cuando la Policía publicó avisos de una adolescente extraviada. Mientras se investigaba el caso, la madre recibió fotografías y mensajes en los que desconocidos le hacían conocer que su hija estaba secuestrada.Efectivos se movilizaron y encontraron a la pareja en San Juan del Piraí (Monteagudo), en la casa del joven, pero sin ninguna evidencia de secuestro sino de una fuga que ambos habían ejecutado porque supuestamente la madre era violenta con la hija, según la declaración del muchacho, estudiante de la Universidad San Francisco Xavier al igual que su pareja.Antes de que se conociera la verdad, otra historia se tejió en torno al extravío de la adolescente. Se contó que fue secuestrada por su enamorado en un hotel, de donde ella habría escapado después de seis días y recapturada al siguiente.Sin embargo, esa historia difiere de la que ella contó a la Defensoría de la Niñez y Adolescencia en su entrevista psicológica del 26 de abril. Aseguró que fue secuestrada por unas personas vestidas de policías cuando se dirigía a su facultad. Según su relato, la doparon y cuando despertó en la noche estaba en Tarvita, de donde la introdujeron al monte.Allí, según su versión, estaban otras mujeres, también secuestradas, bajo la vigilancia de varios hombres. Después apareció su enamorado quien también fue secuestrado, aseguró la adolescente.Según su declaración, los secuestradores mataron a tiros a una de las chicas y a ella la obligaron a tener relaciones sexuales con su pareja para que filmaran un video pornográfico. La presionaron clavándole un cuchillo en su mano, aseguró.Después escaparon. Salieron a un camino justo cuando pasaba un auto que los llevó a Azurduy. Sin embargo, la persecución continuó y otra vez escaparon a San Juan del Piraí.Allí llegaron a la casa de su enamorado, pero no permanecieron mucho tiempo y se adentraron al monte porque la persecución continuaba.El relato de la supuesta víctima abarca tres páginas con una descripción detallada, episodios de llanto e intranquilidad que llevó a la psicóloga a concluir que “es contradictorio y muy estructurado”; por lo tanto, nada creíble.La duda fue aclarada el 29 de abril con la declaración del joven quien dijo que “todo lo del secuestro fue una imaginación de ambos, pero más de ella. Ella todo esto (lo) planificó por temor a su madre, su madre le hace la vida imposible”.Reveló que su enamorada era víctima de violencia física y que incluso a él le amenazó con hacerlo matar con sus trabajadores mineros.Descubierta la verdad, el Ministerio Público imputó al joven por estupro debido a que la relación de una adolescente con una persona mayor de 18 años está penada por ley.La jueza 3º de Instrucción en lo Penal de la Capital, Ximena Mendizábal, que atendió el caso en suplencia legal el domingo, informó que las partes acordaron someterse a un proceso abreviado bajo los siguientes acuerdos: tipo de delito, estupro; pena máxima, tres años de cárcel; beneficio, suspensión condicional de la pena para que el sentenciado no ingrese a la cárcel.En audiencia, Mendizábal ratificó ese acuerdo en sentencia, pero además dispuso que el Ministerio Público investigara la situación de violencia de la madre hacia la hija, mientras que para la supuesta víctima dispuso tratamiento psicológico.Fuente: http://correodelsur.com