Una rebelión «con pititas» enfrenta a Evopueblo


*UNA REBELIÓN* *“CON PITITAS”**ENFRENTA A “EVOPUEBLO”**Roberto Méndez, Periodista**Es válida, es legítima y es legal**, es el pleno ejercicio de nuestra *soberanía*, esa rebelión con “pititas” que realizamos en Bolivia y particularmente en Santa Cruz, exigiendo transparencia en el proceso electoral del 20 de octubre.“Con pitita amarrada bloquean. Lo hacen por platita o por notita. Soy capaz de hacer un taller o seminario sobre cómo hacer un paro o una marcha”, se burló el presidente Evo Morales, a tiempo de declararse victorioso, en Cochabamba, por un 47,08% frente al 36,51% del expresidente Carlos Mesa, Mesa, según el Tribunal Supremo Electoral, frenando la segunda vuelta que había sido proyectada por un conteo rápido oficial, el mismo día de los comicios.Quien hablaba y criticaba los bloqueos “con pititas” es el mismo hombre que impulsó el slogans *“Evopueblo”* en los comicios del 2019 y el mismo que dijo que gobernaría escuchando al pueblo y el mismo que dijo que renunciaría al cargo si durante su gobierno se produjera un muerto.Y es el mismo hombre que le ha declarado la guerra al propio pueblo.“Más bien en las ciudades *dejen de perjudicar* con paros, *si quieren paro, no hay problema, nosotros vamos a acompañar con cerco a las ciudades*, para hacernos respetar, haber si aguantan”, precisó.La declaratoria de guerra ha preocupado pero no disminuido el empoderamiento de los bolivianos que en todos los rincones del país han sacado “sus pititas”, sus llantas, sus catres, sus gomas… SU TEMPLE, para exigir *democracia y libertad*.Pero esta revolución será histórica porque nos ha encontrado UNIDOS EN LA MISMA CAUSA. Unidos en familia. Compartiendo la misma patasca, el mismo Picante o Fricasé, y algo también principal, conociendo a nuestros vecinos, charlando con ellos, y sabiendo que *su causa, es nuestra causa*. Porque nos ha hallado en la gomería arreglando las bicicletas o sonriendo mientras vemos las travesuras de nuestros hijos dejando el celular para ponerse a jugar “tuja de esconderse”.Porque nuestra *rebelión es pacífica* y sigue la filosofía de la no violencia que impulsara el líder Hindú, Mahadma Gandhi, y porque no tiene nada que ver con la guerra, con la muerte, que defendiera el lider del reinado del mal, el político nazi, Adolf Hitler.Porque *“rebelarse es un derecho reconocido a los pueblos frente a gobernantes de origen ilegítimo o que teniendo origen legítimo han devenido en ilegítimos durante su ejercicio, que autoriza la desobediencia civil* y el uso de la fuerza con el fin de derrocarlos y reemplazarlos por gobiernos que posean legitimidad”, dice el preámbulo de la *Declaración de los Derechos Humanos*Fue planteado por Platón, Santo Tomás de Aquino y ejecutado por los nobles que frenaron al Rey Juan Sin Tierra o por las 13 colonias que se rebelaron a la corona inglesa para ser libres e independientes o durante la revolución francesa que puso fin a los privilegios de la monarquía.Porque no estamos defendiendo la guerra vinculada con la no erradicación de la coca excedentaria en el Chapare, principal materia prima de la cocaína y el narcotráfico, y porque después del cabildo del 4 de octubre del 2019, en Santa Cruz, vivimos una experiencia similar a la *“Primavera Árabe”*, entre el 2010 al 2013, que comenzó con un descontento en redes sociales… y desembocó en la caída de dictadores en Túnez, Egipto, Yemen y Libia, con mas de 50 años en el poder.Porque rebelarse es un derecho que lo ejercitan ahora “Los Chalecos amarillos”, en Francia, “Los Indignados” en España. *Es el pueblo y su mas genuina expresión de soberanía*, que ha hecho retroceder al presidente Lenín Moreno en Ecuador, a Macri en Argentina y que tiene contra las cuerdas a Sebastián Piñera, en Chile. *Esa es nuestra “Rebelión de las Pititas”, para que la entienda el mundo*.

Fuente: Carlos Valverde Bravo[fbo]