
Rebecca Leighton fue arrestada en su casa en Stockport (Manchester), según informa The Telegraph, una semana después de que muriera la primera víctima en el hospital en el que ella trabaja.
Su arresto ha tenido lugar gracias a un importante despliegue policial desarrollado para investigar quién estaba detrás de la manipulación de 36 contenedores de suero en los que se introdujo insulina.
El lote de sueros contaminado fue encontrado en los almacenes de la sala donde trabajaba la señorita Leighton. Se sospecha que la enfermera pudo introducir insulina en los goteos de 14 pacientes, disminuyendo sus niveles de azúcar en la sangre y provocando la muerte a cinco de ellos.
Rebecca Leighton, a quien la prensa británica define como «enfermera muerte», está siendo interrogada por el fallecimiento de tres hombres y dos mujeres, pero los investigadores creen que sus víctimas pueden llegar a 14, según publica la BBCEn un inicio la investigación sugirió que las muertes sospechosas eran tres: La de Tracey Arden, de 44 años, Arnold Lancaster, de 71, y George Keep, de 84 años.
Sin embargo, otras dos muertes se han vinculado con la presunta asesina en serie, la de un hombre de 83 años y una mujer de 84, estos últimos aun sin identificar.
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Los pacientes fueron asesinados tras recibir una dosis de insulina mezclada con agua salina.
La investigación comenzó después de que una experimentada enfermera informara de un aumento considerable de pacientes con «inexplicables» bajos niveles de azúcar en sangre.
Fuente: www.telecinco.es