Nadie pensó que un hombre de raza negra y de segundo nombre Hussein iba a llegar a ser el Presidente de Estados Unidos, el cargo más influyente a nivel mundial. Pero en 2008 ocurrió.
Hoy, a 15 meses de las próximas elecciones norteamericanas, Paul Chehade Davis, 45 años, independiente, conservador, religioso, e hijo de chilenos, está decidido a quitarle el sillón a Barack Obama.
Nacido en Wilmington, Delaware, Chehade llegó muy pequeño a vivir a la casa de sus abuelos maternos a Santiago, en la comuna de Las Condes. De su vida santiaguina recuerda poco, básicamente su barrio, sus amigos del Colegio Saint George, y sus clases de piano y canto.
Cursó estudios universitarios de Medicina y Leyes en Perú, luego se perfeccionó de "forma autónoma" en Filosofía, Historia y Teología en Europa. Pese a poseer ese abanico de disciplinas, hoy ejerce como empresario. Y nunca ha tenido un cargo público.
"La única experiencia que tengo en la política son los estudios de historia, haber vivido en todo el mundo y servir a la gente más necesitada en los últimos 12 años (es director de la Fundación Solidary)", afirmó el candidato en conversación con "El Mercurio".
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Se define como una persona sencilla, que ama Estados Unidos y que simplemente no puede soportar más "la situación insostenible que vive el país". "Mi vida me ha dado mucha más experiencia que sentarme en un Congreso para hacer lo que los demás quieran", sentencia.
La inscripción
A juicio de Chehade, tanto republicanos como demócratas no están representando al pueblo estadounidense, por ello la decisión de postularse como independiente tras juntar más de 500.000 firmas, requisito -entre otras cosas-para ser parte de la papeleta. A diferencia del chileno común, Chehade no dejó la tarea para último minuto. Fue uno de los primeros en inscribirse con el jurado electoral y ahora realiza el trámite estado por estado. En Florida, donde vive actualmente, el papeleo está listo.
"Los movimientos independientes en el mundo están funcionando como nunca, porque las personas quieren ser representadas por gente del pueblo, gente normal", dice.
Su visión de la política estadounidense actual es, por lo bajo, crítica. Según su opinión, los republicanos han perdido totalmente la confianza de la gente gracias al gobierno de George W. Bush, que llevó al país a la "desgracia total y que para el 2012, no tienen ningún candidato que sea válido".
Ahora bien, los demócratas "sólo tienen a Obama, quien ha prometido lo mismo desde el 2008. La gente no es ciega; gracias a los medios de comunicación saben que no está diciendo nada que sea real", expresa.
En promedio, se presentan diez candidatos por cada elección, de los cuales ocho "no son muy conocidos", agrega. Dentro de ese grupo está Chehade, quien saltó el proceso de las conocidas "primarias" que se llevarán a cabo en enero próximo para saber quién será el postulante del Partido Republicano. Por los conservadores, Mitt Romney lleva la delantera. Por los demócratas, la carta es Obama.
El 15% de los votantes estadounidenses son hispanos, grupo al que Chehade apela para "darle respeto", pues, a su juicio, Obama quiere "utilizar a dicha comunidad como su fortaleza, pero en concreto no ha hecho nada por ellos".
Su propuesta en torno a los inmigrantes ilegales es contemplar la posibilidad de su legalización para que comiencen a contribuir al país mediante el pago de impuestos, como todos los ciudadanos, para que gasten e inviertan su dinero en el país. "Son los únicos que no reciben ningún beneficio del gobierno y que están trabajando", apunta.
El conocido Dream Act, proyecto legislativo que se debate en el Congreso para otorgar la ciudadanía estadounidense a los estudiantes indocumentados que hayan llegado al país siendo menores de edad, no es más que una falacia para Chehade. "Están utilizando a la población hispana para una esperanza. Van a darles residencia a los jóvenes de 16 años que estén estudiando, pero no a sus padres. Pero al darles esa residencia tienen que hacer dos años en el ejército. ¿Para qué? Para mandarlos a una guerra, donde lo más probable es que mueran".
Financiamiento
Una de las interrogantes que se generan con la palabra "independiente" es de dónde se obtiene el dinero para financiar la publicidad con la que el candidato pretende llegar a todos los rincones de EE.UU., y al equipo que trabajará full time hasta noviembre del próximo año para lograrlo. Chehade dice que se diferencia de los demás candidatos ya que él no pide donaciones y que, por lógica, la gente que está de acuerdo con sus ideas lo apoyará en el camino. "Desde que iniciamos hasta la fecha, estamos siendo financiados por empresarios que alguna vez fueron republicanos y/o conservadores, y que luchan por un cambio".
El Mercurio – Santiago de Chile