Covid-19, repercusiones en la Bolivia electoral


Nuestra clase política está desatando su propia guerra sucia y malintencionada, aprovechando el miedo y la ignorancia, a través de la desinformación y anarquía en las redes. Necesitamos una tregua política para poder encarar unidos el problema de salubridad y el futuro colapso económico. En este momento, nosotros mismos somos más peligrosos que el coronavirus…Lic. Guillermo Capobianco Cruz*Una vez más, Bolivia se enfrenta a otro gran desafío sin precedentes, esta vez en el área de salud y dentro de un contexto de pandemia global. Como nación, tendremos el gran desafío de afrontar la amenaza social que representa el coronavirus durante un proceso de elecciones nacionales plagadas de intereses políticos que ponen en riesgo el futuro económico y estabilidad social de nuestro país.Debido a la actividad territorial y política que desarrollo, he tenido la oportunidad y el privilegio de participar en la evaluación y el análisis de importantes grupos de influencia corporativa y política nacional, respecto a la problemática de salubridad y economía, que están tocándonos la puerta hacia un futuro incierto. Estas son algunas de las conclusiones:ORIGEN El coronavirus, cuyo origen es aún desconocido fue descubierto ya en la década de los 60, y su evolución a la actualidad se lo conoce como COVID – 19, es un virus altamente infeccioso, que reacciona en los seres humanos como un resfriado fuerte, en casos de gravedad aparece como neumonía severa y en las patologías congénitas existe la amenaza real de volverse terminal. Actualmente la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado este escenario como pandemia global. COVID-19En la República Popular de China a fines del año 2019, la ciudad de Wuhan con una población por arriba de los 11 millones (Igual que todo Bolivia), recibió la alerta de los especialistas locales a causa del peligroso brote de infectados por el virus SARS-CoV-2, que provoca el COVID-19. En cuestión de días la alerta se convirtió en drama nacional, las medidas de salubridad tomadas en el marco político, militar y ciudadano, para ejecutar el aislamiento total y la puesta en cuarentena de su población, quedaron registradas y difundidas a través de las redes sociales, dejando en evidencia que lo ocurrido en Wuhan muestra un aspecto de vulnerabilidad de la colosal China, esta vez en el área de salud. Ya que han pasado más de tres meses, y si bien se está planificando parcialmente la reapertura de esta gran ciudad, ningún científico puede descartar la amenaza de una segunda ola de coronavirus en Wuhan antes del fin de año de 2020. TEORÍA DE CONSPIRACIÓNYa que el origen del coronavirus es desconocido, el gobierno de Donald Trump insiste de que este virus ha sido creado por la República Popular de China dentro de su plan de generar inestabilidad social y caos financiero que lleven al declive político de los Estados Unidos y la Unión Europea, para que establezcan una condición previa a la formación de un nuevo orden de poder global, donde ascienda el Gran Dragón (China) como potencia hegemónica planetaria.Científicos mundiales aseguran que el coronavirus salió del centro de virología de Wuhan y que este virus no proviene de un animal como se quiso hacer creer, razón por la cual las siete economías más avanzadas del mundo, el llamado G-7, se reunieron el 25 de marzo en forma virtual y coincidieron de que China está realizando de forma intencionada una campaña de desinformación respecto a la realidad de la pandemia del coronavirus, identificado entre ellos como “el virus de Wuhan”, ocultando datos que puedan ayudar a prevenir la pandemia en curso. También pidieron que sean transparentes con el número real de fallecidos en China, que no coinciden con los informes levantados in situ por operadores internacionales ante la Organización Mundial de la Salud. Al respecto, el periódico oficial del partido comunista de China (PCCh) People’s Daily, denunció a EE.UU. que aclare las actividades de su ejército en el laboratorio y centro de programas de armas biológicas en Fort Detrick, ubicado en Frederick estado de Maryland. Haciendo entender que no descartan que lo ocurrido en Wuhan sea un atentado del mismo gobierno de los Estados Unidos de América. CONTAGIO El virus es altamente contagioso y se transmite entre humanos generalmente por vía respiratoria, a través de las gotitas respiratorias que las personas producen cuando tosen, estornudan o al hablar. El periodo de incubación es de una a dos semas, asimismo, la OMS recomienda que las personas infectadas deben guardar cuarentena desde el diagnóstico de la enfermedad hasta 15 días después de ser dadas de alta, ya que, aunque ya estén recuperadas, pueden seguir transmitiendo la infección.REPERCUSIÓN SOCIALEl mundo entero sufre no solamente por el cuadro de una pandemia y todas las medidas extremas que eso conlleva, sino también por el acoso amarillista de la mayoría los medios de comunicación, pero principalmente de las redes sociales, que a través del miedo están llevando a los ciudadanos a un nuevo fenómeno social de histeria colectiva global. En Bolivia, la falta de conocimiento en la mayoría de sus habitantes sobre el coronavirus, está repercutiendo en la falta de disciplina de sus habitantes para acatar las medidas y normativas impuestas por el Gobierno Nacional, Gobiernos Departamentales y Municipales. La mayor amenaza social que se puede dar, no será únicamente cuando los centros médicos estén saturados, sino cuando los ciudadanos que están en cuarentena y que normalmente viven el día a día, por necesidad, tengan que salir a buscar su sustento de forma pacífica o vandálica.REPERCUSIÓN ECONÓMICAEl gobierno boliviano tenía dos opciones, ninguna perfecta y ambas de igual manera generarán un gran impacto colateral social y económico. La primera era favorecer la humanidad de los ciudadanos como se está haciendo exitosamente en varios países europeos de primer mundo, y la segunda era blindando la producción empresarial nacional como lo está haciendo Brasil o los Estados Unidos. Ambas opciones no son la solución, tienen factores y variables positivos y negativos dependiendo el país, su cultura y economía, el gobierno opto por la primera opción.La pandemia ha intensificado aún más la desaceleración económica que nos dejó el gobierno pasado y un sistema financiero que no puede hacer frente a la problemática actual dentro de un régimen de transición y su corto periodo, sin embargo, el gobierno tiene la obligación y la facultad institucional de tomar las medidas económicas necesarias (mapeo estratégico) que favorezcan a todos sus ciudadanos ante la inminente recesión global que se avecina.Las medidas van más allá de hacer préstamos de miles de millones de dólares, que justificarán medidas inmediatas y a mediano plazo, como invertir en la inversión pública principalmente en el área de salud, corregir el financiamiento público, hacer un ajuste estructural reduciendo los gastos públicos innecesarios, reducir los déficits, dar bonos de producción empresarial y bonos solidarios (en este periodo los ciudadanos consumen menos y las empresa producen menos), etc. y etc., las medidas no pasarán simplemente por inyectar dinero al mercado y evitar la iliquidez, sino, tomando medidas estratégicas como eliminar el IT, quitar regulaciones innecesarias al sistema financiero que lo hacen muy burocrático, analizar condonaciones y trabajar en la reprogramación de deudas en todos los niveles, crear una cartera de inversión que nos facilite la cooperación internacional, entre tantas cosas nos espera un criterioso trabajo en esta área, que entienda lo económico, lo político y lo social, no solamente lo técnico.REPERCUSIÓN POLÍTICALa emergencia de pandemia mundial del coronavirus ha cambiado totalmente el escenario político nacional que estaba completamente enfocado en las elecciones nacionales y posteriormente en las sub nacionales, dejando claramente tres grandes problemas por resolver:1) El tribunal supremo electoral deberá consensuar con las fuerzas políticas una nueva agenda electoral para hacer correcciones a la agenda ya existente, así mismo, algunos actores han manifestado que pedirán la revisión de sus listas y los acuerdos políticos realizados. Conocedores en el tema coincidimos que sería irresponsable programar la elección nacional antes de septiembre, teniendo el cuidado que, si la pandemia no cesa oportunamente, se tendría que hacer nuevamente cambios.2) Es necesario hacer una tregua política real y parar la campaña para enfocarnos en la pandemia, así dejar de usar la coyuntura del coronavirus como herramienta comunicacional para hacer campaña electoral, varios candidatos han puesto el barómetro de la demagogia demasiado alto, haciendo propuestas y sugerencias a niveles de fantasía, incluso después de haber gobernado, cogobernado y siendo cómplice de la última gestión.3) Para bien o para mal, es inevitable que las acciones de lucha contra la pandemia expongan durante todo el proceso la imagen de la presidente y también candidata, por esta razón, la mayor amenaza vendrá de quienes son opositores electorales de este gobierno, porque como estrategia de campaña, buscarán desestabilizar la gobernabilidad, financiando a través de las redes y en forma directa que las personas salgan a las calles he incumplan las normas de cuarentena con la excusa de protestar y generen disturbios y saqueos públicos. También tratarán de sabotear todas las gestiones y acciones de salubridad en beneficio de la ciudadanía, satanizando la gestión pública y minimizando a través de la crítica todas ayudas sociales que vengan del estado, posicionando así, el malestar en quienes serán favorecidos. Todo, porque durante la crisis social de pandemia seguimos pensando en las elecciones nacionales. Lo que ha estado ocurriendo en el chapare, el alto y el plan tres mil, no son conductas inocentes, son acciones direccionadas que pertenecen a un plan de desestabilización continuo.CONCLUSIONES El sistema de salud boliviano está en ruinas, llegará el momento en que los centros médicos colapsarán y no abastecerán a todos los infectados, muchos médicos claudicarán su lucha por falta de condiciones y la mortandad será inevitable, la ciudadanía debe ayudar en cuarentena quedándose en casa, las empresas deben proteger a sus operadores que están garantizando que no haya un desabastecimiento alimenticio y el gobierno debe efectivizar urgente sus medidas de ayuda social antes de que la ciudadanía salga a las calles a proveerse, de lo contrario tendrá que haber un plan mayor de militarizar el país.La ciudadanía debe entender que mientras el ciudadano común se enfrenta en una guerra contra un enemigo invisible llamado coronavirus, paralelamente y por causa de las elecciones nacionales, nuestra clase política está desatando su propia guerra sucia y malintencionada, aprovechando el miedo y la ignorancia a través de la desinformación y anarquía en las redes y las calles, que únicamente están perjudicando de forma directa a la población en general.Entre todos tenemos que hacer una tregua política para poder encarar unidos el problema de salubridad y el futuro colapso económico. En este momento somos nosotros mismos más peligrosos que el coronavirus, pero la solución también está en nuestras manos.Dios guarde a los bolivianos e ilumine a quienes liderizan nuestra Patria.*Consultor Político Independiente.