¿Aniquilación de la oposición?


Paul Antonio Coca Suárez AranaEn 2005, cuando el MAS ganó la presidencia con el 54 por ciento de los votos, seis prefecturas le eran oposición (Pando, Beni, Santa Cruz, Tarija, Cochabamba y La Paz), mientras que el resto le era afín. Con la estrategia del revocatorio, La Paz y Cochabamba pasan de la oposición al oficialismo; Pando cae luego de maniobras judiciales.En las elecciones de 2010, las ahora gobernaciones de Beni, Santa Cruz y Tarija eran opositoras, además de una gran cantidad de municipios, pero luego de las elecciones, se aprueban normas para revocar autoridades con la acusación formal y sin sentencia ejecutoriada, so pretexto de que la autoridad acusada debe dejar el cargo, nombrarse a un interino, y demostrar inocencia, violando la propia CPE que establece la inocencia mientras no se demuestre lo contrario.Con dichos aspectos, en varios municipios del país, las autoridades de oposición tuvieron que dejar sus cargos ante militantes del MAS, y las gobernaciones de Tarija y Beni cayeron en 2011, y lo mismo ocurriría en Santa Cruz. En este año, la lista incluye a los alcaldes opositores de Trinidad, La Paz, Tarija y Oruro.No solamente se está tratando de anular a toda autoridad que actualmente ocupa un cargo electivo, sino que también a los virtuales rivales del MAS en futuras elecciones nacionales, como Juan Del Granado (MSM), Samuel Doria Medina (UN), Óscar Ortiz (CP), René Joaquino (AS), Manfred Reyes Villa (PPB), por citar algunos, lo que configura un esquema apoyado en normas que fácilmente son aprobadas por dos tercios del Órgano Legislativo, con el apoyo de la justicia y en alianza con algunos partidos y agrupaciones, para así poder designar a las autoridades interinas y sacar de lado a quien fue electo en las urnas.No se trata de defender personas, sino de la legalidad y legitimidad democrática, ya que el pueblo eligió en las urnas a determinadas autoridades que son retiradas por el oficialismo a través de varios pretextos, por lo que no se da respeto al voto del soberano en las urnas; si bien se nombra un interino, éste no fue elegido para que ocupe tal cargo, por lo que el pueblo es el que más pierde. En Sucre y Quillacollo, el pueblo había votado por la oposición en 2010, y nuevamente hace lo mismo a fines de 2011, lo que demuestra el sentimiento ciudadano de querer que su voto se respete.Bolivia, de acuerdo con su legislación, es multipartidista; en la práctica existe el fenómeno del “partido dominante” en el que si bien existe una pluralidad de partidos políticos vigentes, solamente uno (MAS) consigue repetidamente llegar al poder y hacerse de la mayoría de los cargos merced a su aparato partidario, soporte de los votantes, recursos económicos que posee para gastar en campaña y cuadros de militantes que han trabajado en forma previa a la época de campaña electoral. Pero el MAS pretende, en corto plazo, convertirse en el “partido único”, que es la existencia de un solo partido que controla, en el tiempo en que está vigente, todos los mecanismos estatales, puesto que se encuentra en el poder, y no lo comparte con nadie.La democracia no se trata de la existencia de un solo partido, sino de un oficialismo y una oposición que representan, en su conjunto, a los ciudadanos que en ellos confiaron, por lo que en un país con un grado alto de cultura democrática trabajan de forma coordinada para responder a la confianza depositada por el soberano.La Prensa – La Paz