El martes de ch’alla 2012 no fue como antaño. Los típicos puestos de venta callejeros no lucían la colorida serpenteada propia de los carnavales, ni los ritmos musicales que le brindan continuidad a la fiesta terminaron por tomar las calles, por lo menos en el centro paceño. Este es un ritual andino para agradecer a la Madre Tierra y pedirle bendiciones materiales y espirituales. Pero en su reciente versión se sintió cierta apatía de parte de la ciudadanía, principalmente por el motivo económico. Además el exceso de bebidas alcohólicas en diferentes lugares de La Paz molesto a algunos vecinos.
Fuente: ATB.
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