Le mando esta carta pública, porque no puedo ir a La Paz o si le mando por courrier, es más que seguro nunca la recibirá, así que espero que alguien se la lea, porque es el sentir no digo de un millón de personas, sino de muchos amigos, parientes, compañeros jubilados que ahora vienen sobreviviendo a la crisis y a la pandemia.
¿Se acuerda de su promesa de devolver los aportes que hicimos los millones de bolivianos a las transnacionales AFP para que administren nuestros fondos de jubilación? Fue durante su campaña del año pasado.
Así como nos pidió el voto en octubre de 2020, así le pedimos que cumpla con su promesa, con su palabra, porque un verdadero revolucionario, lo decía el Che Guevara, a quien admiro y usted también, es coherente con su discurso y sus acciones.
Los gobiernos neoliberales nos estafaron y nos metieron sin anestesia ese cuentito de las AFP y caímos como tontos útiles, soñando que en nuestro retiro laboral y para sobrellevar una vejez digna, alegre y sin privaciones, íbamos a contar con los recursos económicos suficientes, pero fue al contrario, hoy las rentas que perciben miles y miles y miles de los que entregaron lo mejor de sus vidas son miserables, si señor, miserables.
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Conozco de amigos y parientes que durante 25 años aportaron cada mes de sus salarios a las AFP Previsión y Futuro – sabe cuánto están recibiendo, con seguridad se agarrará la cabeza o se reirá-: Entre Bs 2.000 a 3.000, con lo cual deben hacer maravillas para comer todos los días, pagar sus servicios, sus medicamentos, sus transportes, sus necesidades. Nada de gastos extras, ni viajecitos, incluso no pueden ni enfermarse.
Le cuento que en Chile y Perú están devolviendo los aportes laborales y sus economías no se han derrumbado, ni los bancos han quebrado, ni hubo corralitos, y ¿por qué no se puede hacer lo mismo en Bolivia, que según ustedes tenemos una economía fuerte, grande y que puede capear las crisis económicas? ¿O nuestros aportes han sido destinados para otras cosas?
Además la devolución total o parcial de nuestros aportes de verdad sería una verdadera medida revolucionaria y socialista, así que si su gobierno es de corte socialista, no tiene justificativo alguno o argumentos para no firmar y poner en marcha una ley acorde a los pedidos que venimos haciendo, mucho más el compañero Gonzalo Melgar Vaquero que protagoniza una marcha solitaria hace meses y está por llegar a La Paz, que demanda que el Estado le devuelva lo que aportó durante muchos años. Él es un desempleado, al igual que cientos de miles que la pandemia se encargó de echarnos a las calles.
Lamentablemente las organizaciones sindicales se han callado en este delicado tema, como si sus dirigentes nunca van a llegar a jubilarse o vivir la vejez. Allá ellos, la historia del sindicalismo los juzgará.
El gobierno neoliberal de Gonzalo Sánchez de Lozada fue el que nos metió en el baile de las AFP, cuyos aportes se han apropiado los bancos privados y las transnacionales españolas, así que ese dinero es nuestro y creo que parte de la revolución es eso, darnos lo que por justicia y derecho nos corresponde a los que menos tenemos, y no que los capitalistas y la derecha si quiere, ganen intereses y lucren con nuestro propio dinero.
Señor presidente Arce no tiene otro camino: o cumple con los trabajadores, los jubilados que estamos arañando cada día o seguir alimentando a los poderosos de las oligarquías y al capital internacional, a los que usted le dedica discursos y bla bla bla.
Un abrazo, estaremos listos para aplaudirle si decide cumplir con su promesa electoral
Hernán Cabrera M. Periodista y nobel jubilado
