¿Cómo te explico mujer?
¿Cómo te puedo demostrar que existen hombres buenos, hombres que ven la vida de otra forma?
Mirá…
Entiendo tus dudas, sé que te fallaron, te mintieron y tuviste una vida amorosa difícil, a pesar de los maravillosos hijos que de esa vida nacieron.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Esos hijos que son tu luz y alegría en medio de la tormenta.
Lo sé, lo entiendo.
Pero…
¿Cómo te explico?
¿Cómo te explico que en algún sitio del mundo hay un hombre bueno que te ama?
¿Cómo te explico que hay un hombre bueno que ama a tus hijos y ama tu vida, sin preguntar ni cuestionar tu pasado?
Te cuento.
Ese hombre sabe que tus hijos nunca serán sus hijos, pero también sabe que él estaría orgulloso de ser el padre de ellos.
¿Y por qué?
Porque es inteligente y acepta que son vida de tu vida, sangre de tu sangre y él ama tu vida y todo lo que ello representa.
¿Podés entenderlo?
Eso es algo muy común en los hombres buenos.
¿Cómo te explico?
¿Cómo te muestro el dolor que le causan tus dudas?
¿Cómo te explico que aún y a pesar de todo, el mundo es todavía hermoso y aún quedan hombres buenos?
¿Por qué dudas de él?
¿Por qué ese afán de creer que «todos los hombres son iguales», solo porque elegiste al incorrecto como pareja?
¿Por qué ese afán de pensar que te miente, solo por qué se te ocurrió que te miente y lo das como un hecho?
¿Por qué meterlo en la misma bolsa, esa bolsa pesada que no querés soltar y te lastima, esa bolsa donde tenés al hombre que te hizo daño y cargas de por vida sin darte cuenta?
¿No has pensado que ese hombre bueno, también tiene sus propias heridas?
Acaso…
¿Él tiene la culpa de tus dolores pasados?
Pero claro.
Es cierto…
Hay una maldición para los hombres buenos.
Sí…
Para tristeza de ese hombre bueno aquellos que respeta y valora a la mujer que tiene, para infortunio de ese que prefiere quedarse en casa a tu lado, antes que irse de frater, para amargura de ese que te trata como su «eterna corteja» aunque ya tengas cincuenta, para desgracia de ese eterno romántico que te dedica canciones…
Pues parece ser cierto.
El hombre bueno estará condenado a sobrellevar la amargura, la desconfianza, traumas y dolores eternos que un hombre malo dejó en el alma de una gran mujer…
¿Pero sabés que?
Ese hombre bueno sabe que puede arrancarte una carcajada en medio de tu pena, él sabe que puede guiar y cuidar de tus hijos, él entiende que tu pena es también su pena, él acepta que vales tanto que…
¡ A tu lado todo es hermoso, a pesar de tus repetidas desconfianzas!
Por eso…
Si llegó a tu vida un hombre bueno cuídalo, porque a pesar de lo bueno que pueda ser un hombre bueno…
¿…Cómo te explico?
Pues…
La verdad es que…
Los hombres buenos también se cansan, a pesar de lo mucho que puedan amarte.
Fuente. El Escribidor
