Calvo: «La participación de la empresa privada con responsabilidad sostenible es posible para trasformar territorios»


En entrevista con ANF, Guillén Calvo, director de Insuco para América Latina, destaca la importancia de las acciones colectivas con la participación de las empresas privadas dentro de los territorios para impulsar su desarrollo y garantizar el cumplimiento de las normas internacionales de salvaguardia social.

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Guillén Calvo durante un encuentro territorial. Foto. RRSS

Fuente: ANF

Los procesos de transformación y desarrollo territorial en Bolivia se basan en varias actividades y capacidades, entre ellas -que se plantean desde diferentes regiones y organizaciones- están el diálogo multiactor, la participación colectiva dentro de los territorios y la iniciativa privada con responsabilidad sostenible.



En entrevista con ANF, Guillén Calvo, director de Insuco para América Latina y el Caribe, destaca la importancia de encaminar acciones colectivas con la participación de las empresas privadas dentro de los territorios para impulsar su desarrollo y garantizar el cumplimiento de las normas internacionales de salvaguardia social.

Guillén, de origen colombiano, participó como expositor en el seminario internacional de “Gobernanza ambiental, acción colectiva y bienes comunes”, en conmemoración a los 50 años de vida institucional del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), en representación de Insuco, una empresa consultora internacional independiente, especializada en ciencias e ingeniería social que crea alianzas entre actores de un mismo territorio para construir la sostenibilidad.

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ANF: ¿Cómo percibe la actual situación de los territorios en Sud América y fundamentalmente en Bolivia?
GC: Estamos en un momento de cruces de caminos. Cuando pensamos en los territorios, en lo general y en Bolivia, en lo particular, vemos que el cambio climático está impactando mucho y esto cada vez va a ser más grande y se ve que los próximos diez años van a ser decisivos, pero que hay territorios y países que van a ser más golpeados que otros y América Latina no es la excepción y Bolivia en particular. Se tendrá mucho impacto asociado al impacto climático.

Ese es el primer desafío y el segundo es el tema de la gobernanza de los territorios; en particular en Bolivia por la tremenda diversidad cultural que existe y por la diversidad de sus territorios. Esto hace que la necesidad de articulación entre el Estado, los gobiernos locales, las autoridades indígenas, las ONG, la sociedad civil y el sector privado se vuelva fundamental, porque no podemos abordar los retos de inclusión social y adaptación al cambio climático de manera separada, se necesita trabajar juntos.

ANF: ¿Qué se requiere fundamentalmente para generar procesos de gobernanza territorial?
GC: Se pueden generar procesos muy prácticos, nada de grandes discursos. No se necesitan más leyes ni decretos, sino poder tener agentes de cambio en los territorios, nuevos liderazgos como los jóvenes que pueden activar sinergias y alianzas entre actores de los mismos territorios para pensar y consolidar lo que queremos de aquí a diez años y que así todos participen para generar un cambio positivo.

ANF: ¿Qué actores son fundamentales para esa transformación y ese diálogo multiactor que plantea dentro de los territorios? 

GC: Todos tienen participación. Las comunidades son el actor principal, porque son los principales afectados, sin embargo, no todos tienen la capacidad de articulación y de gestión. Los gobiernos locales son fundamentales y ellos son los llamados a ser ese ente articulador, pero muchas veces no tienen las capacidades institucionales para gestionar estas alianzas. Por eso el gran desafío es ver cómo los liderazgos en territorio se abren a nuevas formas de alianzas. Y se necesita más participación del sector privado, es una gran deuda que tiene el sector privado con Bolivia y sus territorios, pero aún hay polarización grande en el país para que se den estas alianzas.

 

ANF: ¿En qué regiones o actividades hay experiencias de esta participación de la empresa privada en la transformación de los territorios?

GC: Estamos trabajando, por ejemplo, en muchos proyectos de generación de energías renovables, como eólica, de energía solar y también proyectos en el sector del agro, con empresas que tienen un compromiso social y ambiental fuerte. Eso se tiene con empresas pequeñas o grandes con mega proyectos que cumplen porque tienen exposición de su prestigio antes sus inversionistas y cooperadores.

 

ANF: ¿Es posible entonces encaminar un acuerdo territorial con los privados que tengan solvencia y responsabilidad social y ambiental?

GC: Sí, es posible y tenemos muchos ejemplos y logramos acuerdos concretos en la práctica.  Por ejemplo, si hablamos de una empresa que va a trabajar dentro de un territorio de cierta magnitud, tiene que cumplir normas frente a los impactos sociales y ambientales. Pero el problema es que nos hemos limitado a que las empresas cumplan solo con los requisitos normativos y no den un paso más allá. Porque hay nuevas formas de pensar la responsabilidad social y ambiental de las empresas, eso lo llamamos responsabilidad territorial empresarial, donde sus obligaciones normativas pueden ir mas allá, generando y participando de procesos de inversión social en los territorios con innovación, aprendizajes y formación, porque es el tiempo de la acción u es bueno generar cambios profundos. El sector privado es el llamado también a participar en estas experiencias en territorio.