¿Quiénes son los delegados defensoriales del Pueblo?


La única forma de garantizar independencia es que el Defensor sea elegido con transparencia, sostiene Requena.

 



Leny Chuquimia / La Paz

Al menos la mitad de los representantes departamentales del Defensor del pueblo son observados por su afinidad con el partido de Gobierno. Gran parte de ellos fueron designados por el entonces defensor David Tezanos Pinto.

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Cecilia Requena, senadora de Comunidad Ciudadana,  afirmó que la única forma de garantizar  idoneidad es con una elección de un  Defensor del Pueblo independiente. Esto debido  a que la responsabilidad de nombrar a los nueve delegados departamentales recae en esa autoridad.

La falta de independencia  en esta institución ya fue observada en el informe del GIEI-Bolivia, sobre los hechos ocurridos durante la crisis política y electoral que vivió el país en 2019.

En el punto ocho, de garantías de no repetición, el informe GIEIseñala: “La independencia de la Defensoría del Pueblo debe ser reforzada, ante todo, a través de los procedimientos de reclutamiento de sus miembros y de la jefatura bajo la mayor transparencia e imparcialidad”.

Asimismo, añade que esta  independencia “se manifestará en sus pronunciamientos y en la actitud de respeto por dichos pronunciamientos por parte de las autoridades gubernamentales y estatales”.

Actualmente los delegados defensoriales son:  Oruro, José León; Potosí, Vilma Martínez; Chuquisaca, Edwin Martínez; Tarija, Carola Romero; Santa Cruz, Carlos Lara; Cochabamba, Marioly Álvarez; Beni, Alberto Condori; Pando, Nancy Texeira.

Además de José Santos Lipa Chávez y Hernán Lucio Quezada Rodríguez, coordinadores regionales en El Alto y el Chapare, respectivamente.

La militancia

El portal de la Defensoría del Pueblo señala que los delegados  defensoriales “son personas idóneas y capacitadas, que han demostrado su compromiso y trabajo por los derechos humanos, sin ninguna filiación política o de otra índole, que actúan según las normas externas e internas que rigen para la institución. Son departamentales y de ellos dependen las Coordinaciones Regionales”.

Si embargo, en 2016, cuando  el último  Defensor del Pueblo titular del país nombró a sus delegados, éstos fueron observados por su afinidad política. Él mismo era simpatizante del MAS e indicó que esto no podía ser excluyente.

“No creo en los puritanismos que están alegando algunos en el ámbito político. Nosotros somos objetivos”, sostuvo entonces.

Entre los ejemplos por citar está Taxeira, delegada de Pando, que fue delegada presidencial de Evo Morales y autoridad municipal electa por el MAS. También está el caso del exdelegado de Cochabamba, Nelson Cox. Antes de su nombramiento fue funcionario de Morales y luego dejó la misión defensorial para ser candidato del MAS.

Lo mismo que el delegado de Oruro, que previo a su labor en la Defensoría era personal cercano del Ministerio de Justicia. O de la exdelegada de La Paz, que  en 2015 estuvo en la campaña electoral del MAS y hace un par de semanas dejó la Defensoría porque fue nombrada embajadora en la Santa Sede.

Para Requena, la independencia de los delegados pasa por  la elección de un Defensor del Pueblo idóneo. Indicó que si éste obedece a un interés político los  delegados que nombre tendrán la misma tendencia.

“Si tuviéramos  una elección de Defensor  o Defensora del Pueblo adecuada, podríamos confiar, como en su momento confiamos  en  Ana María Romero de Campero, en que se elegirá defensores idóneos. Si  uno tiene una cabeza que funciona bien, ésta garantizará la independencia  de los delegados”, sostuvo la legisladora.

Manifestó que desde la Asamblea Legislativa se estuvieron  proponiendo acciones para garantizar la elección transparente. Ésta deberá dar fin al interinato de la actual defensora Nadia Cruz, que se encuentra en el cargo desde enero de 2019.

“En este ámbito hicimos muchísimas propuestas,    incluido un reglamento de elección. Hay un punto que debe incluirse en la ley y que lo estamos pidiendo ya desde hace mucho tiempo, y es que la persona elegida debe ser alguien políticamente independiente”, dijo.

La autoridad manifestó que para esto se  presentó una modificación de la Ley 870 y un reglamento para la elección anunciada el año pasado. Pero, pese a que se indicó que el proceso era una prioridad no se llevó a cabo.

“Ahora nuevamente indican que se hará la elección en el primer trimestre. Vamos a proponer una nueva modificación del reglamento”, insistió.

Como una forma de velar por la transparencia, indicó que se  solicitó al vicepresidente David Choquehuanca, por medio de una carta,  que se permita la veeduría internacional del proceso.

“También hemos enviado  cartas a los organismos internacionales como el Comité Contra la Tortura, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos,  a Human Rights Watch, para denunciar la falta de independencia y la demora en la elección”, explicó.

Cabe recordar que en diciembre pasado, el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura (CAT, por sus siglas en inglés) observó  la jefatura interina de la Defensoría  y la falta de transparencia en  los procesos de selección y designación de directivos y miembros de esta institución. Instó a Bolivia   garantizar un proceso transparente.

Requena recordó que en  2021 el Ministro de Justicia  abrió la  Ley 870 para que el Sepret pase a la de Defensoría del Pueblo, en una sesión del Senado.

“En esa ocasión le pedimos que se modifique la ley, poniendo que el Defensor sea independiente. Nos dijo que eso iba a ir en el reglamento,  pero no había tal reglamento”, manifestó.

El senador Félix Ajpi (MAS)  declaró que esta convocatoria a la elección podría darse en enero. Afirmó que es una tarea pendiente que se arrastra desde la anterior Asamblea Legislativa  y que debe ser resuelta lo más pronto posible.

“Hemos acordado, en las últimas reuniones de la bancada nacional del MAS, que el primer mes de la actividad legislativa vamos a ir por este camino. Es la parte coja que hemos tenido en la anterior gestión, pero esta vez se tiene que elegir”, aseveró.

Delegada de La Paz, ahora embajadora 


Hasta el pasado 20 de enero la delegada defensorial de La Paz era Teresa Subieta.  Ese día, sin tener una carrera diplomática, la representante  fue designada como embajadora de Bolivia en la Santa  Sede.   Su nombramiento se realizó en sesión reservada de la Cámara de Senadores.

La trabajadora social de profesión, y activista en derechos humanos, postuló en 2016 a la Defensoría  del Pueblo. Llegó a la etapa final, pero no obtuvo el cargo.

Ese mismo año fue nombrada como delegada del defensor del Pueblo en La Paz por Tezanos Pinto. Fue criticada porque durante la campaña electoral del MAS de 2015, se la vio con el puño en alto junto con los candidatos del partido azul.

Lipa en El Alto y Quezada en el Chapare


Según la nómina de  personal dependiente de la Defensoría del Pueblo, José Santos Lipa Chávez es el actual coordinador regional de esta institución en El Alto. Mientras que   Hernán Lucio Quezada Rodríguez es el coordinador regional del Chapare.

Lipa fue parte de la comisión de fiscales, en el  segundo proceso penal por el deceso   el periodista Carlos Quispe Quispe, quien murió tras la agresión de un grupo de comunarios, en predios de la radio municipal de Pucarani.

Hasta 2016, el jurista era conocido como una de las personas de confianza de la entonces ministra de Justicia, Virginia Velasco.

No se hallaron datos sobre el recorrido de Quezada.

Cochabamba: Marioly Álvarez Abularach


La especialista en derechos humanos y con énfasis de familia,  niñez y adolescencia fue designada por la defensora interina Nadia Cruz. La abogada cuenta con años de experiencia y trabajo en la Defensoría del Pueblo.

Ocupa el cargo en lugar de Carlos Cox quien fue nombrado por Tezanos Pinto.  Este último fue representante defensorial desde 2016 hasta diciembre de 2020, tiempo en el que se criticó su militancia azul. Dejó la Defensoría para postularse como candidato a alcalde de Cochabamba por el MAS.

Tras su derrota, Cox fue funcionario del Ministerio de Culturas y luego viceministro de Régimen Interior, cargo del que fue destituido.

Santa Cruz: Carlos Augusto Lara Ugarte


Lara Ugarte tiene varias publicaciones, desde ensayos   sobre autonomías  y la construcción del Estado boliviano hasta cuentos.  Trabaja en la delegación defensorial junto a otras seis personas.

En 2017, fue jefe de la Unidad de Consulta Pública y Participación Comunitaria del Ministerio de Minería y Metalurgia de Bolivia. Trabajó en el abordaje en la gestión integral de conflictos minero-ambientales.

En 2020 fue coordinador defensorial  regional de Puerto Suárez, donde brindó  atención a la población vulnerable durante la etapa más dura  de la pandemia.

En el caso de la niña de Yapacaní, abrió un proceso penal contra la Iglesia.

Beni: Alberto Condori Castro


Condori es abogado. Fue funcionario   dentro los Servicios Integrados de Justicia Plurinacional en 2015. De acuerdo con la página de Facebook de la delegación defensorial trabaja en bastantes ámbitos de los derechos humanos.

Beni fue uno de los departamentos más golpeados por la pandemia, lo que hizo que haya muchas vulneraciones a los derechos humanos de la población. Condori encabezó  varias acciones para atender el tema.

También siguió muy de cerca la ola de migración haitiana que pasó por el país. Otro de sus trabajos sobresalientes fueron las gestiones para mejorar las condiciones de los privados de libertad  del centro carcelario de  Mocoví.

Pando: Nancy Texeira Rojas


Texeira fue nombrada delegada en agosto de 2016. Su designación fue muy cuestionada por su militancia en el partido azul.

En 2007, Evo Morales la posesionó como  su delegada presidencial ante la  Prefectura de Pando, ante una   supuesta dificultad de coordinar con la autoridad departamental. Aunque negó que se tratara de una prefectura paralela, prometió  “luchar por el proceso de cambio de Morales”.

Entre 2012 y 2015, como autoridad electa por el MAS, ocupó los cargos de presidenta del Concejo Municipal   y alcaldesa del municipio de  Porvenir.

La alta dirigente campesina fue promovida por su trabajo por la Federación de Mujeres Bartolina Sisa.

Oruro: José Heriberto León Magne


Originario de Huanuni fue designado en 2016. Trabajó en el Ministerio de Justicia  y  fue director de la oficina de Derechos Humanos de las tierras altas, durante la gestión de Evo Morales.

Antes de su nombramiento como delegado se presentó como postulante a Defensor del Pueblo y quedó entre los 38 seleccionados para la etapa de entrevistas.

En 2019, el delgado  defensorial se postuló a vocal del  Tribunal Electoral Departamental del Oruro. Aunque   fue habilitado no logró el cargo.

El GIEI calificó como una omisión ofensiva que como delegado defensorial haya “descartado” los excesos de violencia con relación a mujeres en los hechos de Vila Vila.

Potosí: Vilma Martínez Puma


Fue posesionada en 2018, también por Tezanos Pinto. Trabajó por muchos años como funcionaria pública, especialmente en el ámbito municipal.

Su imparcialidad fue cuestionada  desde su nombramiento. Se agravó en la crisis postelectoral de 2019.

A finales de ese año su oficina fue tomada  por el Comité Cívico de Potosí, hecho por el  cual la Defensoría del Pueblo inició una demanda.

Durante las protestas de 2021, por la abrogación de un paquete de leyes, los sectores en conflicto en Potosí pidieron su renuncia,  alegando un supuesta afinidad con el MAS.

Es parte de los testigos en el caso de delitos electorales, por el que el exlíder cívico Marco Pumari está apresado.

Chuquisaca: Edwin Martínez Tapia


Fue designado en 2016. Ejerció el periodismo por más de 20 años en distintos medios de comunicación de alcance local y nacional, dentro del campo de la promoción y defensa de los derechos humanos.

Llevó adelante  una serie de talleres de sensibilización en defensa del medioambiente en 49 comunidades de Beni, Pando, Santa Cruz y La Paz y trabajó con líderes de pueblos indígena originario campesinos desde la Escuela de Formación de Defensores de Derechos Humanos y Derechos Indígenas.

Siguió de cerca el caso de pornografía infantil en el Liceo Militar de Sucre.

Tarija: Carola Romero Pacello


Romero es abogada y docente, asumió el cargo en 2017.  Fue funcionaria judicial en Cochabamba y en la Fiscalía de Tarija, además de ser  directora departamental de Defensa Pública en Tarija.

Trabaja muy de cerca con los colectivos Lgtbi y es muy crítica de la retardación de justicia en el país.

En 2020 fue cuestionada por un caso de estafa múltiple en contra de su hermana y  su domicilio fue allanado. Varios sectores pidieron la renuncia de Romero a la representación defensorial.

La Defensoría del Pueblo  le dio el respaldo e indicó que la responsabilidad penal es “intuito personae”.

 

Fuente: paginasiete.bo