Buenas noticias en la fisiopatogénia de La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)


Foto: MedicoPlus.

Por: Ronald Palacios Castrillo, M.D.,PhD.

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es un trastorno neurodegenerativo que afecta a unas 30000 personas en los Estados Unidos, con 5000 nuevos casos diagnosticados cada año. En Santa Cruz conocemos varios casos de pacientes con ELA pero no hay datos de su frecuencia y número de casos. Con el tiempo, ELA progresa y debilita los músculos, lo que afecta la función física y, en última instancia, conduce a la muerte. No existe una causa única para la enfermedad ni una cura conocida. Sin embargo, los investigadores de Johns Hopkins Medicine han encontrado una posible ventana de oportunidad para el tratamiento de ELA consistente en tratar las anormalidades de los astrocitos, un subtipo de células en el sistema nervioso central que proporciona una estructura para apoyar metabólicamente a las neuronas y afinar la señalización de la red de neuronas.

El equipo de investigación cree que los astrocitos participan activamente en la muerte de las neuronas motoras, que son células del cerebro y la médula espinal que permiten que las personas se muevan, hablen, traguen y respiren al enviar órdenes desde el cerebro a los músculos que llevan a cabo estas funciones.



 Esto es particularmente importante porque la disfunción de los astrocitos está activa después de la aparición de los síntomas en pacientes con ELA, escriben  en su trabajo Nicholas Maragakis, M.D., profesor de neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y director médico de la unidad de ensayos clínicos de ELA de Johns Hopkins.

En su estudio, publicado el 21 de marzo en PNAS, los investigadores analizaron los tejidos del cerebro y la médula espinal de pacientes con ELA y observaron que una proteína particular de los astrocitos, la conexina 43, actúa como un semicanal abierto por el cuál entran  factores tóxicos a las neuronas motoras desde los astrocitos. El semicanal fue particularmente activo en pacientes con ELA que tienen antecedentes familiares de la enfermedad y aquellos que contrajeron la enfermedad de manera esporádica.

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El equipo de investigación también pudo desarrollar líneas de células madre de pacientes con ELA y convertirlas en astrocitos. Descubrieron que estos astrocitos inducían la muerte de las neuronas motoras a través de hemicanales (proteínas que proporcionan vías para el movimiento de moléculas entre las células).

Esta es una nueva vía que  que está presente en tejidos de ELA, animales y células madre derivadas de pacientes. También ,es muy interesante  que la   conexina 43 que forma el hemicanal en cuestión, se encuentra elevada en el líquido cefalorraquídeo de pacientes con ELA y podría servir como un biomarcador importante. Este es un verdadero enfoque de medicina de precisión hacia la enfermedad.

Durante el estudio, el equipo de Johns Hopkins demostró que tonabersat, un fármaco desarrollado originalmente para el tratamiento de la migraña y la epilepsia, podría bloquear la muerte de neuronas motoras inducida por astrocitos en líneas de células madre de ELA humana y modelos animales.

Este estudio ofrece evidencia creciente de que los astrocitos juegan un papel en la progresión de  ELA. Ahora es importante, determinar por qué este hemicanal es tan activo en los astrocitos de ELA, lo que  dará una mejor comprensión de cómo progresa la enfermedad. De igual manera, el hallazgo de que conexina 43 conforma un hemicanal a través  del cuál los astrocitos dañan a las neuronas en ELA  estimulará la  identificación  de nuevos medicamentos que puedan bloquear este hemicanal en particular, sirviendo como futuras terápias para  ELA.

Un Astrocito del cerebro.