En cinco años suman 18 ejecutados en el trópico de Cochabamba y no hay detenidos. Los linchamientos se repiten en Ivirgarzama, Eterazama, Bulo Bulo, Entre Ríos y Chimoré.
Dos supuestos ladrones, linchados en Entre Ríos
OTRO ACTO DE BARBARIE EN EL TRÓPICO COCHABAMBINO.
Dos hombres no identificados fueron asesinados por una turba, acusados de intentar asaltar a un mototaxista. Las víctimas recibieron golpes, las ataron con alambre y las quemaron en vida.
Los cadáveres permanecen en la Unidad de Salud Municipal de la localidad de Entre Ríos, en Chapare. Foto .- Rolando Villegas.
Ruy D’Alencar / Cochabamba, EL DEBER
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Era casi mediodía y Entre Ríos era una fiesta. Los estandartes y las mixturas estaban por todos lados. En medio de cánticos y bandas la población se agolpaba para escuchar el discurso del presidente interino Álvaro García Linera, que acababa de llegar por los 13 años de creación de la localidad de Entre Ríos, ubicada en el trópico de Cochabamba.
Y mientras el ‘vice’ arengaba a los jóvenes a enorgullecerse de su historia, a unos 9 km, en las laderas del río Ichoa, dos hombres acusados de intentar robar a un mototaxista eran golpeados, amarrados con alambres de púas, para después ser quemados en una pira de llantas, reportó la Policía.
Después de las 15:00 la unidad policial de Entre Ríos recibió la noticia. “Alrededor de las 11:00, dos sujetos que supuestamente habían contratado el servicio de un mototaxi para que los llevara a la localidad El Volcán, fueron linchados”, señaló el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Ivirgarzama, Pedro Núñez Pacheco.
Hasta ayer nadie había reclamado los cadáveres. Se supone que eran jóvenes de entre 25 y 30 años, pero no se conoce sus identidades. Según versiones de la Felcc, uno de ellos al abordar el mototaxi llevaba un arma de fuego, algo que supuestamente hizo reaccionar al conductor, se produjo un forcejeo y un disparo. El ruido atrajo a una turba y la vida se acabó para aquellos dos hombres.
No aparecen los familiares
Los cuerpos llegaron antenoche al Centro de Salud Municipal de Entre Ríos, alrededor de las 20:30, luego de que el comandante de la Policía del Trópico de Cochabamba, Antonio Arias, realizó el levantamiento legal de los cadáveres acompañado del médico forense Pedro Sejas.
“No aparecen los familiares”, explicó la doctora Asunta Taboada, responsable de turno del recinto médico de Entre Ríos. Ella describe que a uno de los linchados le quebraron hasta el alma a golpes, lo maniataron y lo calcinaron. Al otro, lo amarraron a un poste y lo quemaron también. Si en el transcurso de 48 horas no reclaman los cuerpos serán enterrados en una fosa común del municipio, dijo Taboada.
Ley del silencio
“En Chapare algunos pobladores imponen castigos de muerte y luego se establece la ley del silencio”, indicó el director de la Felcc de Ivirgarzama, que asegura que cuando se cometen crímenes como este, todo se justifica como si fuera ‘justicia comunitaria’ y se obliga a guardar silencio, algo que complica las investigaciones.
En el pueblo de Entre Ríos hay dos cooperativas de transporte que aglutinan a mototaxistas, y el robo de estos vehículos de trabajo ha provocado furiosas reacciones del gremio en casos anteriores, con intentos de linchamiento incluidos, una costumbre que atenta contra el derecho a la vida y al debido proceso pero que está muy arraigada en el pueblo, cuestionó el jefe policial
LO DIJERON
“Algunos pobladores imponen castigos de muerte y luego la ley del silencio”
Pedro Núñez Pacheco / DIRECTOR FELCC IVIRGARZAMA
“Si en 48 horas no reclaman los cuerpos, serán enterrados en fosa común”
Asunta Taboada / Médica en Entre Ríos.
En cinco años suman 18 ejecutados en esa zona cochabambina
Los linchamientos se repiten en Ivirgarzama, Eterazama, Bulo Bulo, Entre Ríos y Chimoré. No hay detenidos.
Una doctora en el hospital municipal de Entre Ríos revisa los cadáveres de los desconocidos asesinados.
COCHABAMBA, EL DEBER
Los cuerpos desnudos están tendidos en dos mesones de cemento que se ven desde la calle en Entre Ríos, la precaria morgue del pueblo. Son bultos negros, carbonizados, de huesos rotos y pies y manos amarrados con alambres de púas. Todo el mundo mira, pero nadie sabe nada en el pueblo y dicen que temen hablar con los medios de comunicación sobre lo que ocurrió. Son dos desconocidos ejecutados por una muchedumbre furiosa, acusados de robo de motos.
La noticia en la zona es la cantidad de linchamientos que ha habido: con estos dos últimos asesinatos suman 18 ejecuciones denunciadas a la Policía en el trópico de Cochabamba en los últimos cinco años, desde enero de 2008 a la fecha. Así lo reporta el director de la Felcc de Ivirgarzama, Pedro Nuñez, valiéndose de un recuento hemerográfico de Cochabamba.
Nadie quiere hablar
A los agentes de Policía de Entre Ríos, dos o tres en servicio, prefieren no hablar de los linchamientos. En el Centro de Salud Municipal del pueblo, donde está el tinglado con mesones de cemento que sirven de morgue, enfermeras y paramédicos rehúyen. Todos tienen miedo, se ve, se puede oler.
No es la primera vez en el año que la noticia de un linchamiento en la región golpea. Según el recuento, dos jóvenes sin identificar fueron encontrados el 16 de febrero enterrados en los matorrales de Ivirgarzama.
El 2 de junio la Felcc ubicó el cadáver de Roberto Antezana golpeado y quemado en esa misma población, y el 8 de julio Juan Martínez Serrano fue ejecutado por una turba en Eterazama.
Problema recurrente
Esta región, que es el bastión político del presidente Evo Morales y su partido, enfrenta cada cierto tiempo la violencia por mano propia. Uno de los factores que alienta el problema es revelado por Nuñez, que asegura que entre Ivirgarzama y Bulo Bulo, alrededor de 80 km, hay solo tres policías de la Felcc. En todo el trópico, contando a los efectivos de otras dependencias, se cuentan alrededor de 150 policías.
El 2 de enero de 2008 el cadáver de un joven fue encontrado amarrado a un palo santo en la localidad de Entre Ríos. Ese mismo año Reynaldo Castro, Jesús Mendoza y Rolando Gira fueron estrangulados, golpeados y quemados en Ivirgarzama y Senda 6.
En 2009 un sujeto no identificado fue quemado en la localidad de Bulo Bulo dentro de un taxi. Fernando Vargas Romero, Édgar Vargas Romero y Carlos Salvatierra fueron asesinados a golpes y quemados en Chimoré en ese mismo año. Bladimir Herrera, Édgar Alba Caero y Elvis Elliot Villalba perecieron en Ivirgarzama de la misma forma. Hasta ahora, no hay detenidos
Sobre el hecho
No hay investigación
Ninguno de los casos de linchamiento en el trópico cochabambino ha sido investigado y, por tanto, tampoco hay un solo detenido por estos hechos.
Sindicatos son apuntados
Algunos dirigentes de los sindicatos de transporte de la región son acusados de propiciar las muertes por mano propia.