La Paloma se inclinó por la Pájara


Rodolfo Mier Luzio – Entre columnas

El Director del Festival de Viña del Mar, junto a la alcaldesa de esa ciudad, Virginia Reginato, dijo a título personal que "si alguien en Bolivia se sintió ofendido, mil disculpas, pero también les pido que entiendan que sólo estamos haciendo arte” (¿?). Así se refirió a la nada afortunada participación de dos humoristas que se mofaron de un tema tan sensible para nosotros como es el de la pérdida de la salida al mar, fruto de una invasión, y del mal uso de trajes folklóricos bolivianos en una suerte de ridícula mescolanza de un “artista” chileno, dizque compositor de sayas, un ritmo afro-boliviano, que no tiene nada del ritmo de saya, ni de rock, tampoco de cumbia y menos de folklórico.

“La Saya es una danza afro boliviana que nace de la expresión de los negros mulatos que habitan la región de Los Yungas ubicado en la franja sub andina de Bolivia al norte de la ciudad de La Paz. El baile se realiza liderado por una voz cantante, es un estilo de música y danza que puede ser considerado como el producto de la fusión de elementos africanos, aimaras y españoles”. Y esto, es sólo para que el “compositor” que actuó en el Festival de Viña se ilustre y deje de jactarse de ser autor de un ritmo que nada tiene que ver con la originalidad de ese ritmo boliviano, y menos use un cuerpo de baile con trajes del folklore boliviano. En el tema del uso inadecuado de vestimentas y de identidad folklórica, La UNESCO, en particular, dice: “consciente que la proliferación de la piratería amenaza los derechos de los autores y artistas, lleva tiempo señalando la absoluta necesidad de adoptar medidas para prevenirla, y ello por la simple razón de que “Las industrias artísticas generan empleo, renta e ingresos y son al mismo tiempo un medio fundamental para promover la diversidad cultural en los ámbitos local e internacional”. Sin embargo, el director del Festival de Viña, minimizó el uso de trajes folklóricos y ritmos propios de nuestro país al declarar: "todavía no alcanzo a entenderlo (el reclamo boliviano), creo que hoy existe la libertad de expresión (¿?) y eso es muy respetable, creo que eso no pasó más allá y espero que no tengamos mayores problemas”.



Eso, por una parte. Por otra, de todas las competencias en temas folklóricos que se realizaron en el Festival de Viña del Mar, el 90% ganaron temas de Chile, como quien diría un festival hecho a la medida para que el “monstruo” quede complacido con el certamen, con o sin merecimiento. Pero, Inesperadamente, los chilenos se volcaron en redes sociales para manifestar su enojo por la decisión, juzgando que el tema boliviano era muy superior al chileno, y que “le restaba credibilidad al certamen que todos los años resulte vencedor nuestro país”, publicó el portal Bio Bio de Chile en su página destinada a Viña del Mar 2014 en una nota que tituló “Chilenos molestos con decisión de Paloma San Basilio“: ‘Canción de Bolivia era mejor’” .

Con esta nueva experiencia, Bolivia tendría de revisar su participación en este tipo de competencias artísticas amañadas y preparadas para que el local sea el vencedor; más aún si siguen existiendo gaviotas, palomas y pájaras.

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Por lo menos…esa es mi opinión.