¿Con miedo y no tan limpio?


A Juan si le entró miedo y bajó sus exigencias políticas al MAS; el gobierno sabe por donde chantajear a sus aliados y opositores.

image Los «Sin Miedo». Juan del Granado (centro), su esposa Marcela Revollo (der), Luis Revilla (izq) y el resto de la cúpula partidaria.

El MAS tiene muy bien amarrado al Movimiento Sin Miedo (MSM) y particularmente a su jefe, Juan del Granado y existe una razón muy comprensible para ello. Como siempre todo parte del dinero, el cual habría sido usado dispendiosamente por el alcalde paceño según algunos detalles que se están dando a conocer de una manera todavía muy difusa.



En los dos últimos meses parece que a Juan si le entró miedo y comenzó a atenuar sus exigencias políticas respecto a su aliado, si es que el término cabe. De acuerdo a las primeras expectativas el MSM esperaba imponer a sus candidatos en todos los distritos de la ciudad de La Paz, además de la primera senaturía por el departamento.

Tenía, además, otros requerimientos como la presidencia del senado de la futura Asamblea Plurinacional. Antes de la designación de los candidatos los “sin miedo” se mostraban algo arrogantes y anunciaban sin tapujos que no cederían en sus exigencias llegando hasta decir que podrían ir con candidato propio a las elecciones generales.

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Sin embargo no pasó tiempo para el MSM volviera a adoptar su habitual sumisión respecto al MAS y sus exigencias bajaron tanto de tono que tuvieron que conformarse con cuatro candidaturas, entre ellas la de la esposa de Juan del Granado, Marcela Revollo.

A la militancia “sin miedo” estas migajas de poder naturalmente no le satisficieron y en muchos casos ya han hecho conocer que no participarán de la campaña. El mismo Juan del Granado no está mostrando mucho entusiasmo ya que el MAS le ha dado una verdadera lección recordándole que en política nadie regala nada a nadie y que en realidad se trata de una relación de toma y daca.

Pero naturalmente existieron poderosas razones para ese cambio de actitud en Juan del Granado que comenzó exigiendo una buena parte del pastel pero al final se quedó con las sobras, una vez que las postulaciones del MSM están ubicadas en distritos en los que Evo Morales no es precisamente muy querido como la zona sur de la ciudad de La Paz y por tanto la elección de sus candidatos es, por lo menos, incierta.

Estas razones están íntimamente ligadas con diez años de gestión de Juan del Granado al frente del importante municipio de La Paz y a los varios lugares oscuros que se están comenzando a descubrir en este tiempo. 

Resulta que en esos diez años, Juan habría manejado un monto similar a los mil millones de dólares, los cuales, si se hacen algunas sumas y restas, no se expresarían en las obras que realizó.

Esto es conocido por los masistas quienes le habrían dicho claramente a Juan, ahora con miedo, que no estaba con físico para andar con este tipo de paradas y debía conformarse con lo poco que se le daba en candidaturas ya que de persistir en sus exigencias, las consecuencias podrían no ser muy provechosas a su «buena» imagen.

De esta forma, el MSM ha quedado relegado a la humilde condición de ser un eterno apéndice del MAS y ya es sabido que ha perdido la oportunidad de tener una identidad política propia.