Inglaterra y el 12% de la vergüenza


El combinado dirigido por Thomas Tuchel ofreció un rendimiento más que pobre en el tramo final del duelo ante Argentina en las semifinales del Mundial

Inglaterra y el 12% de la vergüenza
Tuchel, dando instrucciones a Bellingham durante el partidoRebecca Blackwell

Fuente: https://www.mundodeportivo.com

Javier Alfaro



Inglaterra no disputará la final del Mundial 2026 y no lo hará por demérito propio. Por supuesto que hubo mucho mérito de Argentina en la remontada de los de Lionel Scaloni, pero el resultado final (1-2) fue más que facilitado por el pobre rendimiento de los de Thomas Tuchel en el tramo final del duelo de este miércoles. Los ‘three lions’ consiguieron abrir el marcador y por momentos pareció que conseguirían el pase a la final, pero una mala decisión de Tuchel hizo que todo saltase por los aires en beneficio de Argentina.

Tuchel, dando instrucciones a Bellingham durante el partido

El técnico alemán, una vez se adelantó en el marcador Inglaterra, apostó por encerrar a su equipo en su área y cedió por completo el balón a Argentina. Los datos hablan por sí solos en este sentido. Del minuto 55, cuando marcó Anthony Gordon el 1-0, al 92, cuando Lautaro Martínez firmó el 1-2, la posesión de balón de Inglaterra se quedó en un 12%. Hasta el 88% llegó la de Argentina. Un doble dato que sin duda habla muy mal de Tuchel y avergüenza a una Inglaterra que tuvo en su mano el pase a la final pero no supo mantenerlo.

Vale como muestra para explicar el bajón de rendimiento de Inglaterra tras adelantarse en el marcador lo que sucedió en la primera mitad en cuanto a posesión de balón. No dominó Inglaterra, pero sí llegó hasta un 45% mientras que la de Argentina fue del 55%. Unos números, sin duda, mucho más igualados que los del tramo final del duelo.

Tuchel, durante el partido de este miércoles

Todo lo comentado ni mucho menos persigue desmerecer a Argentina y su remontada. Por supuesto que los de Lionel Scaloni lo hicieron muy bien como para protagonizar su mejor media hora del campeonato en busca de la remontada finalmente conseguida, pero la cobardía de Inglaterra, con un Tuchel que se equivocó al hundir a su equipo, la facilitó.