Santa Cruz. El electroencefalograma que le practicaron al niño en la clínica Plan Tres Mil corroboró el diagnóstico clínico sobre la muerte cerebral.
El doctor Víctor Hugo Barrientos, director de la clínica Plan Tres Mil, informa sobre el estado de Javier.
EL DEBER, Santa Cruz
Los pronósticos sobre la salud de Javier Flores Chávez (11), el niño que sufrió serias lesiones mientras jugaba en una cancha, no son alentadores, pues los últimos estudios confirman que está con muerte cerebral. Pese a ello, los padres no pierden las esperanzas de que un milagro saque a su primogénito del cuadro crítico y pueda recuperarse.
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El pequeño está inconsciente desde el martes al mediodía, cuando se le cayó en la cabeza un arco metálico en una cancha polifuncional del barrio 8 de Septiembre, zona del Plan Tres Mil, que le provocó serias lesiones en el cráneo, la mandíbula y en la clavícula derecha.
El médico Víctor Hugo Barrientos, director de la clínica Plan Tres Mil, informó de que el electroencefalograma confirmó el diagnóstico clínico de muerte cerebral. Su estado de coma está en grado de 3 de la escala de Glasgow, por lo que el pronóstico es reservado, dijo.
Sin embargo, los padres del pequeño, Javier Flores y Karen Chávez, no pierden las esperanzas y piden a la población unirse en oración por su hijo. “Solo el Señor puede darnos un milagro”, dice la joven madre, que aún no encuentra explicación de cómo su niño quedó en ese estado mientras jugaba en un lugar “donde se supone que los niños están seguros”.
Se trata de un accidente
El asesor jurídico de la Alcaldía, José Negrete, se refirió a la denuncia presentada por los padres en contra del alcalde Percy Fernández, de la arquitecta Angélica Sosa y del subalcalde Víctor Hugo Céliz y dijo que el proceso no prosperará porque al tratarse de un accidente no corresponde una acción penal. Negrete recordó que la Alcaldía está corriendo con los gastos médicos del menor.
Mientras tanto, la Fiscalía aún no ha iniciado una investigación sobre el caso