La soledad de la COB: 6 COD no acatan el paro mientras 3 lo secundan de manera parcial


“No apoyamos el golpe de Estado que está gestando el compañero Mario Argollo”, afirmaron los sindicalistas cruceños en clara alusión a la alianza entre la COB y sectores afines al expresidente y líder cocalero Evo Morales.

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eju.tv 

La agonía del ente sindical. El paro indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana (COB) se ha convertido en un rotundo fracaso en términos de acatamiento popular. En las ciudades y las nueve Centrales Obreras Departamentales (COD) del país evidencia un respaldo nulo o parcial a la medida de presión, mientras la mayoría de los sectores afiliados desarrollan sus actividades con normalidad. Seis departamentos —Santa Cruz, Chuquisaca, Pando, Potosí, Beni y Tarija— han ignorado la convocatoria y solo La Paz, Oruro y Cochabamba registran un acatamiento parcial, aunque con serias fisuras internas, según reportes de Radio Fides, Correo del Sur y eju.tv.



La dirigencia de la COD de Santa Cruz fue la más contundente: “No apoyamos el golpe de Estado que está gestando el compañero Mario Argollo. Nosotros, como sector proletario, le quitamos el apoyo a esta lucha. No estamos de acuerdo con romper el orden democrático y constitucional”, afirmaron los sindicalistas cruceños en clara alusión a la alianza entre la COB y sectores afines al expresidente y líder cocalero Evo Morales.

En Cochabamba, la COD pidió a la dirigencia nacional redireccionar las movilizaciones hacia el pliego petitorio del sector y dejar de lado el pedido de dimisión de Paz. La dirigencia cochabambina reveló que existe presión de algunos grupos para radicalizar las medidas, aunque el respaldo orgánico al paro indefinido es limitado. Los maestros rurales, por ejemplo, solo acataron una protesta de 48 horas, lejos del paro indefinido que pretendía la COB.

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En Chuquisaca, el ejecutivo de la COD, Marcelo Torres, informó que un ampliado departamental definió rechazar abiertamente el pedido de renuncia del mandatario. La decisión obedece al aniversario del Grito Libertario en Sucre, que ha movilizado a las instituciones locales hacia actividades cívicas, a continuar la producción económica de la región y no hacia la confrontación política. Torres explicó que las organizaciones sociales de la región no ingresarán en paro ni movilizaciones durante esta coyuntura.

En La Paz, única región donde la COB logró concentrar marchas, el respaldo también es parcial. La dirigencia departamental participó en las protestas convocadas por la central nacional, pero varios sectores afiliados no acataron plenamente la medida. El principal soporte provino de organizaciones campesinas como Túpac Katari, que instaló bloqueos en distintos puntos del departamento. Sin embargo, los gremios urbanos, comerciantes y parte del transporte continuaron operando con normalidad.

En Oruro, la situación es similar. Algunos dirigentes participan en movilizaciones en el bloqueo de Caracollo, pero los maestros urbanos y rurales dan clases de forma regular, mientras que los trabajadores de salud y los municipales mantienen atención regular.

En Potosí, ningún sector afiliado acató el paro indefinido durante la última semana. Recién a diez días de la convocatoria se estableció una protesta simbólica de apenas 24 horas. En Beni, las disputas dirigenciales internas, previas a un congreso programado para el 17 de mayo, han fragmentado aún más la capacidad de movilización y solo el magisterio rural obedeció las medidas de presión.

En Pando, tampoco existen reportes de bloqueos ni de paro indefinido. Las actividades laborales y educativas continúan con relativa normalidad en casi todo el país. Salvo en el departamento de La Paz, donde campesinos mantienen bloqueos en carreteras, las protestas más contundentes han sido protagonizadas por maestros urbanos y rurales, estos últimos con paros de 48 horas que ya comenzaron a desactivarse.

El mapa del desacato revela una COB más aislada, atrapada entre su alianza con el evismo, los ponchos rojos y sectores radicales que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y unas bases departamentales que priorizan sus agendas locales, el diálogo y la estabilidad productiva. El paro indefinido de la COB es, en los hechos, un fracaso político y sindical de primera magnitud.