Subnacionales 2026: la fragmentación y el reciclaje dejan al descubierto el agotamiento del sistema político


De cara a las elecciones subnacionales de 2026, analistas advierten que la proliferación de candidaturas, el colapso del sistema partidario y el reciclaje político configuran un escenario de alto riesgo para la gobernabilidad local y la institucionalidad democrática.

Las elecciones subnacionales se llevarán a cabo el 22 de marzo. Foto: ATB

eju.tv



A menos de tres meses de las elecciones subnacionales de 2026, el sistema político boliviano vuelve a mostrar síntomas de fragmentación extrema, debilidad orgánica y mercantilización de la representación. Dos lecturas críticas, formuladas desde distintos campos, pero plenamente vigentes, permiten entender el escenario que se configura: la del psicólogo Camilo Zilvety Derpic y la del periodista y analista Edwin Cacho Herrera.

Zilvety anticipa el proceso electoral como una ‘depuración brutal del sistema’, en el que miles de candidaturas competirán sin estructura ni proyecto político. En su análisis, advierte que el proceso electoral operará como una ‘trituradora’ en la que no todos sobrevivirán políticamente. “Lo que presenciaremos no será una elección más; será una cruenta depuración necesaria”, sostuvo, al describir un escenario dominado por la improvisación y la vanidad.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

“Lo que presenciaremos no será una elección más; será una cruenta depuración necesaria, el incendio que precede a la nueva aurora. El 22M será una trituradora de carne. En su engranaje se consumarán tres destinos: Primero, el nacimiento de pocos líderes de acero cuya prestancia, estructura y propuesta les hará emerger sobre el fango. Segundo, la jubilación de las sombras decrépitas, a pesar de los afanados esfuerzos de transfugio”, apunta el experto.

En su análisis, Zilvety hace hincapié en la desesperación de Morales, quien al ver esfumadas sus intenciones de cooptar el escenario de los gobiernos locales, instruyó a sus candidatos a mimetizarse en alguna de las siglas que participarán en esos comicios. ‘Donde sea, como sea, inscríbanse’, fue la orden según el analista ‘sin calcular que la desteñida forzada del azul le deja cada vez más disminuido’. Además, apunta que para otros candidatos es un final anticipado en una probable carrera política, que será el tercer destino. “Y tercero, el aniquilamiento de miles de intrépidos que, por vanidad o angurria, osaron saltar a la arena sin tener sangre en las venas”, subraya.

Las candidaturas de este año superarán las de 2021. Foto: Oxigeno Digital

Uno de los elementos centrales que identifica es la explosión de postulaciones y siglas. “Treinta y cuatro mil almas mendigando por un rincón en el pesebre estatal”, escribió, en alusión a la sobredimensión del sistema electoral. A ello sumó la proliferación de organizaciones políticas sin identidad ni doctrina. “Hay mucha sigla, pero falta el Logos; hay muchos ‘partidos’, pero no hay Partido”, remarca, al avizorar el colapso de la institucionalidad partidaria.

“Entretanto se cumpla ese cronograma cívico aplazable, urge tomar consejo: no voten solo por un nombre, voten por aquellos precedidos de sus buenos frutos, que son capaces de superarse a sí mismos y den alternativas pertinentes y posibles. Que no vendan humo. No se queden en la superficie de la propaganda o contenidos sin contenido de las redes sociales, profundicen en las propuestas y analicen el desempeño de los candidatos en la campaña. No se fíen sólo de las buenas intenciones ni del dulzor de las promesas pues de ellas está empedrado el camino al infierno”, sentencia.

Por su lado, el periodista y analista político Edwin Cacho Herrera puso el foco en un fenómeno que, rumbo a 2026, amenaza con profundizarse: el reciclaje político-electoral. En su análisis, detalla cómo candidatos sin militancia estable ni coherencia ideológica transitan de sigla en sigla con el único objetivo de mantenerse en el poder. “Son tan culpables los personajes que tocan las puertas de los partidos como las dirigencias que las abren, sabiendo que no ganan un militante, sino un inquilino”, asevera.

A modo de ejemplo se refiere a Chi Hyun Chung, el médico de origen coreano “acusado de mala praxis, empresario, pastor evangélico y gran exponente del reciclaje político-electoral es ahora candidato a gobernador de Santa Cruz por el Movimiento Tercer Sistema de Félix Patzi, intelectual indígena que integró la cúpula del MAS. Pero, a Chung no le incomoda pasar por todo el arco político boliviano si se trata de tener poder. Lo demás son embustes de la demagogia con corbata”.

Personal del TED Oruro registra a un postulante. Foto: TED Oruro

O el caso de Óscar Sogliano, actual concejal de la agrupación Por el Bien Común del alcalde paceño Iván Arias, quien fue anunciado como candidato a burgomaestre por Libertad y República (Libre) de Jorge Tuto Quiroga, pero luego se registró oficialmente aspirante a la silla edil por APB Súmate de Manfred Reyes Villa. “Sogliano también transitó por la gama partidaria nacional buscando permanecer en el poder local”, resalta el periodista Herrera.

“Si Santa Cruz tiene un campeón del reciclaje, La Paz cuenta con el suyo. Empezó como obstinado militante del MSM. Luego fue vocero y dirigente de SOL.bo. En esa condición ejerció cinco años como subalcalde de la zona Sur con varias denuncias en su contra no escuchadas por el alcalde de la época. En 2021 se deshizo de las banderas verdes y amarillas, y tomó la de mil colores para ser concejal de la alianza entre Iván El Negro Arias, Rafael El Tata Quispe y Demócratas”, refiere sobre su amplio currículo político.

Cacho Herrera advierte que este mecanismo no solo distorsiona la competencia electoral, sino que erosiona la gobernabilidad en municipios y departamentos. ‘La mercantilización de la política también se recicla’, escribe, al alertar que muchas organizaciones funcionan como ‘taxi-partidos’, porque alquilan sus siglas a cambio de cuotas de poder o beneficios económicos.

“¿Cuántas candidatas y candidatos de los 34.618 inscritos son reciclados? Muchos, muchísimos, con seguridad. De todas maneras, si Chung, Sogliano y varios otros siguen saltando de sigla en sigla, es porque las organizaciones partidarias y el sistema político lo estimulan. Son tan culpables los cuestionados personajes que tocan las puertas de los partidos como las dirigencias que las abren y los dejan pasar, sabiendo que no ganan un militante, sino un inquilino”, remarca.

Ávila anuncia el récord de postulantes para las subnacionales. Foto: La Patria

Ambos análisis convergen en un punto clave y es que las subnacionales de 2026 se perfilan como un proceso de alto riesgo institucional. Zilvety lo resume con crudeza al afirmar que ‘buscamos estadistas y encontramos farándula y mediocridad’, mientras Herrera alerta que el reciclaje y la infiltración de candidaturas oportunistas ‘ponen en serio riesgo los mínimos niveles de gobernabilidad’. Ello supone que el escenario electoral de 2026 no solo pondrá en disputa alcaldías y gobernaciones, sino que volverá a exponer la debilidad estructural del sistema político boliviano.