Sobrevuelos: Gobierno vigila zonas rojas del trópico y prepara arribo de cooperación antidroga


El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas explicó que esas tareas sirvieron para identificar pistas clandestinas y fábricas de droga instaladas en la zona.

eju.tv / Video: Bolivia TV

Los sobrevuelos desplegados en el trópico de Cochabamba forman parte de la vigilancia del Gobierno sobre las zonas rojas del narcotráfico en esa región del país, una serie de operativos que se ejecutan mientras se prepara el arribo de la cooperación internacional para la lucha antidroga.



«Se dio una instructiva de hacer un sobrevuelo de tres horas y media en el trópico de Cochabamba, en algunas zonas rojas que tenemos en el área, para mostrar una vigilancia del Estado, una presencia del Estado en diferentes zonas de esa parte de nuestro país», explicó este viernes el viceministerio de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano.

La jornada del jueves, el sobrevuelo de un helicóptero de la fuerza antidroga en la región del trópico cochabambino activó las alarmas entre lugareños que se dedican a la producción de coca. El viceministro explicó que esas tareas sirvieron para identificar pistas clandestinas y fábricas de droga instaladas en la zona.

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«La idea también fue, en el camino, destruir algunas pistas clandestinas, quemar algunas fábricas que se habían encontrado el día anterior y tener un pantallazo general de cómo está la coca ilegal sembrada en el departamento de Cochabamba. Hay muchas zonas rojas que están cerca de comunidades pequeñas, que tienen pistas de ida y vuelta, eso es lo que hemos podido evidenciar», precisó la autoridad.

Cooperación internacional

El zar antidroga indicó que el viceministerio que administra recibe la visita de delegaciones de la cooperación internacional, para establecer canales de información y definir las necesidades puntuales del Estado en la lucha contra el narcotráfico.

«Estamos recibiendo visitas de la cooperación internacional para hacer un levantamiento de cuáles son las necesidades específicamente de cada una de las áreas que tienen que ver con el tema de la seguridad del Estado y en función de eso definir cómo vamos a coordinar el apoyo, de dónde va a venir, de la Unión Europea, de la cooperación norteamericana, ojalá que también Brasil pueda verse involucrado en este tema», precisó el viceministro.

En lo que respecta a las tareas de erradicación, Justiniano detalló que el país está acercándose a unas 40.000 hectáreas de producción de coca, «que nos da una proyección de que se puede producir al año 300 toneladas (de cocaína)».

Sobre las bases de estas cifras, el viceministro señaló que Bolivia se muestra como «un país atractivo para el narcotráfico, un país para que vengan las mafias criminales, vengan peces gordos del narcotráfico, se instalen, empiecen operar desde Bolivia y se produzcan eventos en diferentes ciudades que tienen relación con la droga».

En consecuencia, aseguró que los trabajos de vigilancia continuarán, con la consecuente intervención de pistas clandestinas y destrucción de fábricas de droga instaladas en las zonas rojas del trópico de Cochabamba.